Capítulo 3 🍓

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Temporada 5 Episodio 5

Ellie:

Un suspiro escapa de mis labios mientras abro la botella de alcohol con cuidado de no despertar a Nolan que está en la otra habitación. Me encuentro sentada en el suelo de la sala frente a una caja polvorienta que saque de la tabla escondida de la bodega.

Le doy un sorbo a la botella sintiendo el ardor del alcohol correr por mi garganta y me armo de valor para tomar el pequeño álbum de fotos desgastado. Comienzo a hojear las páginas encontrándome con demasiados recuerdos, que por más que he intentado borrar siempre encuentran la forma de regresar.

Acaricio la foto en donde aparece una pequeña rubia de ocho años con expresión seria y un traje de color negro que tiene el símbolo de escorpión a la altura del pecho. En el fondo se pueden ver otros niños presos del mismo destino, estábamos atrapados en esa horrible realidad que modelaron para nosotros, para hacernos los mejores sicarios del mundo.

Cada página es un recuerdo oscuro que sale a la luz: los entrenamientos agotadores, las estrictas clases de ballet, el horroroso laberinto con perros salvajes persiguiéndote, las clases de idiomas que te hacían olvidar tu verdadera nacionalidad, los castigos por no terminar una misión, las noches en vela debido al temor, el embarazo, la muerte de mi bebé, la esterilización y también algunos momentos de diversión con las pocas personas que lograron convertirse en mi familia en medio del caos.

Una sonrisa se forma en mis rostro de forma inmediata al ver una foto mía con Nolan en 1998, el año en que logramos escapar, aunque ambos lidiamos con el dolor a nuestra manera. Compartimos varias cicatrices de ese tiempo y se puede decir que eso nos ha unido, nuestro vínculo era inquebrantable. La decisión de vivir juntos fue mía y no arrepiento de absolutamente nada, él le da luz a mis días.

Bebo un trago más largo de alcohol cuando veo una foto mía y de Danny el día de nuestra boda en Londres. Habíamos logrado construir algo a pesar del infierno que pasamos, de algún modo conectamos nuestras piezas rotas y las hicimos unirse para intentar crear algo nuevo. Pero las heridas era demasiado profundas, seguían sangrando aunque intentábamos detenerlo y el peso del pasado nos estaba matando de forma lenta. Una madrugada me desperté decidida, dejé los papeles de divorcio firmados y me fui sin mirar atrás, han pasado más de cinco años de aquello y no volví a saber de él.

Mis recuerdos también viajan hacia Nastia cuando observo una fotografía de ambas sonriendo, estuvimos cerca un tiempo pero luego de mi matrimonio decidió desaparecer del mapa, y lo entiendo, era la única opción que creía correcta, debíamos sanar y mantenernos cuerdos para que escapar valiera la pena. Nunca la culparía por seguir adelante sin nosotros.

Lo único que siempre quise era poder escapar de allí para que tuvieran una mejor vida, no me importaba quedar atrás, solo quería que ellos estuvieran bien. De alguna manera siempre he tenido aquel instinto maternal con mis amigos.

A veces me pregunto si Nastia y Dan pudieron seguir adelante de verdad, ¿habrán logrado olvidar lo suficiente para empezar de nuevo o seguirían atrapados en el interminable bucle de los recuerdos mientras fingen que no pasa nada? Yo estoy viviendo la segunda opción, pero realmente espero que no sea el caso de ellos.

El ruido de mi celular me distrae de mis pensamientos, no tengo que ser una adivina para asumir que es el número desconocido y una sonrisa burlona aparece en mi rostro al darme cuenta de que es verdad.

Desconocido: ¿Pasas por el jardín de los recuerdos? Apuesto que sí porque aunque no lo admitas eres una sentimental.

Desconocido: En unos días te daré una dirección, ya es tiempo de que nos volvamos a encontrar... Isabella.

ʟᴏᴠᴇ ᴀɢᴀɪɴ | ᴀᴀʀᴏɴ ʜᴏᴛᴄʜɴᴇʀHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora