5 - Masturbación al pasivo

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El silencio tomó posesión del lugar durante unos minutos, minutos en el que cierto ruso trataba de borrar aquella marca con agua fría, y el chino sentado cual perro con la cabeza gacha miraba el suelo sin prestar realmente atención a este, pues en su mente estaba la pena y vergüenza ante su descontrol, en sus ojos la escena del ruso debajo suyo, en sus oídos sus jadeos suaves, y en sus labios la calidez, de la piel contraria.

Movía su pierna ansioso, ¿Qué pensaría el ruso de el? ¿Le.. habría gustado?.

¡Por supuesto que no!

El ruso es alguien pulcro, algo inocente y educado, por supuesto que se había sobrepasado con el, ahora muy seguramente lo odiaba, lo había ahuyentado.

—Carajo, no sé qué me pasó,... Rusia en serio Lo siento

Tomó el valor para decir levantándose por fin de aquel sofá para dirigirse al cuarto del baño donde de ruso se miraba detenidamente al espejo.

Su mirada Celeste chocó con la dorada suspirando para dejar el paño húmedo de lado girando su cuerpo para encararlo.

—No.. te preocupes... yo... no se, Agh, también fue mi culpa.

—No, yo me sobrepasé contigo, no debí.

—Pues a mi me gustó, no te detuve.

Ambos se miraban en silencio una vez más analizando las mismas palabras que soltó el Tricolor.

—¿Te.. gustó?... ¿En que sentido?

—MH!... ya.. dejemos eso.., Ah-!

No pensó sus palabras ahora no quería explicarlas, solo escapar, poder alejarse para respirar, la noche era fría pero aún así había un calor que lo recorría, el chino no lo permitió pues necesitaba una explicación, o mejor dicho, una probadita más.

Tomó su brazo para volver a traerlo, dejandolo contra la pared del baño, evitando su escape con sus ambos brazos a cada lado de el.
El ruso impactado por la cercanía y arrebato de libertad alzó la mirada, encarandolo con leve desconfianza, sonrojandose aún más.

—Dime, Que sentiste cuando lo hice...

Exigió, pegó su cuerpo, buscando con sus ojos mantener el contacto visual, aún cuando el menor lo rompió, los siguió cual cazador a su presa, tomando su mentón con una de sus manos.

—Ch-china... por favor, no me hagas esto...— Respondió ahogándose.

—Necesito saber, que causo en ti, necesito saber.... que tanto sientes por mi..— Acercó su rostro nuevamente al cuello.

—Mgh..~ c-coquillas...— Respondió tenso, respirando profundo, conteniendo temblores pequeños ante el choque de la respiración contraria.

—¿Solo... cosquillas?~...

—....N-no se... se siente... mnh~— cerró sus ojos, cosquillas leves atacaban su cuello, relajando su cabeza, cerrando los ojos. —se... siente.. ahm~.. no.. lo sé... Ahh!~ Chi..china~!

Un sonrojo invadió las mejillas del asiático, relamió sus labios luego de aquella pequeña lamida.

—Detenme... no te dejes obligar a nada detenme....~

Lo necesitaba, nececitaba que el ruso lo apartara, que se negara y recibir un golpe de realidad, o algo mas que lo detuviera, pero mientras siguiera jadeando y suspirando de tal manera, temia no ser capaz de detenerse, odiaría hacerlo en aquella casa, cruzar los límites, cometer tal acto depravado en aquel hogar lleno de memorias.

—Ahh~ der'mo~

(Mierda)

Por otra parte, el ruso inexperto en acto carnal, se sentía tan adormecido y vulnerable en aquel momento, sin fuerzas, ni capacidad para pensar con razón, sin embargo, sabía muy bien donde estaba y con quien, sabia muy bien que eran esos cosquilleos y temblores, ese recorrido caliente cual lava dentro sus venas, los suspiros y estremecimientos, no quería, no quería negarse.

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⏰ Última actualización: Jan 22, 2025 ⏰

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𝑪𝒉𝒊𝒏𝒂 𝒙 𝑹𝒖𝒔𝒊𝒂 ☜☆☞𝟹𝟶 𝚍𝚒́𝚊𝚜 𝙾𝚃𝙿Donde viven las historias. Descúbrelo ahora