Capitulo 8

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De regreso a casa, Harold me habló de que estuvo la mañana acostado y ya iba a bañarse cuando James lo llamo así que solo tomo la camisa otra vez y salió disparado al hospital.

Y aquí estaba el. Preparando la tina con espumas y aromatizantes para bañarnos.

Pero yo no sentía ganas de bañarme con el, la culpa no me dejaba.

—Ven cariño, te voy a compensar todo lo malo que te hice pasar en el viaje—.me tomo de la mano buena y me llevo cerca de la bañera, me ayudó a quitar el vestido y me miró entera.

Yo mire con disimulo a ver si seguía la marca del chupón que James me había hecho pero ya no se miraba.

Harold se quitó su ropa y se acercó a mi completamente desnudo y sentí mi pulso acelerado, me rodeo y me ayudó a sacarme la parte de arriba del traje de baño y luego me tomo la parte de abajo del bikinis.

—Harold espera—.le pedí en tono suave y el se detuvo y beso mi hombro.

—¿Te duele mucho?, ¿Quieres que lo dejemos para después? —.me pidió y aunque yo sentí alivió me pareció extraño de el.

—No se, es que...—.no sabía ni que decir.

Cómo le dices a tu novio que no te sientes bien estando con el, porque te acostaste con su primo, que claro no sabías que era si primo.

Como decir eso.

Harold me rodeo el cuerpo y se detuvo frente a mi.

—Solo relájate y deja todo en mis manos como siempre —.yo le sonreí de lado, bueno quise pensar que eso fue una sonrisa.

Llevo sus labios a los míos y me beso suave, dejando que sus manos tomarán mi bikini y lo empujarán hacia abajo mientras la boca de Harold abandonaba la mía y bajaba dejando besos por entre mis senos, mis costillas y bajaba hacia mi ombligo.

No podía negar que Harold sabía lo que hacia, estar con el era bien , Pero no se comparaba con la experiencia con su primo, quizás había sido por el alcohol o la falta de sexo con Harold que me llevo a desear a James, y a seguir desearlo.

Quizás si estaba con Harold, ya podría sacarlo de mi mente.

Harold se arrodilló en el suelo y saco el bikini por mis pies y me miró a los ojos. Yo sabía que decía esa miraba así que solo lo mire y ví como volvía sus ojos a mi zona más íntima y me ayudaba a alzar una pierna y dejarla sobre su hombro.

Mi pulso se aceleró con eso y más cuando sentí su aliento chocando mi zona más sensible.

Yo apreté sus cabellos con mi mano y mi cabeza se echó un poco hacia atrás, dejando brotar los primeros gemidos de mis labios cuando su boca entró de lleno y saboreo cada rincón de mi zona íntima.

Trate de acallar mis gemidos por temor a que alguien volviera a casa y nos escuchara.

—No te contengas gime para mí—.me pidió Harold, Pero yo solo mordía mi labio entre los dientes y sentía mi cuerpo débil por su lengua dando lamentones.

Harold se levantó y me llevo a la bañera con el, sentando mi cuerpo sobre sus piernas y dejando su miembro en mi entrada, todavía podía sentir las palpitaba de mi zona.

Yo lo mire de frente y el me sonrió, me tomo la mano lastimada y la dejo sobre su hombro y metiendo su otra mano bajo el agua y llegó a mi zona la cual estímulo con sus dedos y me hizo arquear un poco la espalda y gemir.

—Se que te tenía abandonada, Pero prometo que lo voy a compensar —.me decía mientras seguía moviendo sus dedos en forma circular.

Con un movimiento me acomodo mejor y entro en mi de una sola embestida y mi gemido broto de forma brusca Pero placentera. Harold tomo mis caderas y me ayudó a danzar sobre el, dejando que el agua se agitara entre ambos y nuestros cuerpos chocarán entre si.

Yo no quería sentir placer, no quería sentirme tan mal. Pero me era imposible no sentir placer y culpa al mismo tiempo.

Después de eso no quería volver a ver a James nunca más.

Ya quería que amaneciera para irnos y no verlo otra vez.

Yo le rodeo el cuello a Harold con mi mano buena y acelere los movimientos de caderas para sentir el miembro de Harold llegar a lo mas profundo de mi zona, quería sacar todo rastro de James en mi cuerpo.

Quería borrar sus manos en mi cuerpo, su boca en la mía y su miembro llenando cada parte de mi cuerpo.

Y con ese pensamiento me desgracie por completo porque así como me había excitado ya no lo estaba, mi cuerpo se había enfriado por completo. Harold siguio embistiendo mi zona y gimiendo, yo me sentí mal y mis ojos se llenaron de lágrimas que evite que Harold viera cuando lleve mi cara a su cuello.

Era una mala persona, como pude hacerle eso a el.

Cómo podía desear a su primo.

Pero lo peor, como podía seguir deseándolo y queriendo lo dentro y duro.

Era una desgraciada sin sentimientos.

Harold se tenso y se afincó más en las embestida, señal de que estaba por llegar al orgasmo, así que yo solo pude fingir gemir para el. Que más podía hacer.

Igual ya el daño estaba hecho.

Con la última embestida Harold explotó en un orgasmo y yo solo me apreté a el, dejando mi cara en su cuello y dejando que mi pulso se calmara. Las ganas que tenía de llorar no se podían notar.

—Ha sido increíble —.me habló Harold y yo me arme de valor y salí de su cuello para mirarlo a los ojos.

—Si—.solo dije eso y el me sonrió.

—Mejor nos bañamos para que descanses un rato antes de ir a comer algo —.salio de dentro de mi y salió de la bañera de la cual me ayudó también a salir. —Vamos a la ducha y luego te recuerdas un rato.

—Esta bien—.le dije y lo deje que me ayudara a lavar mi cabello.

Después de un rato ya estaba acostada mirando el techo de la habitación. Harold se había ido por algo de tomar.

Mi mente se sentía culpable por todo lo que había pasado.

Era de lo peor.

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