Nami es vista como una mujer modelo por la alta sociedad, una buena esposa que es capaz de hacer lo que sea por su esposo y una chica de buenos modales.
Pero todo era una falsedad...
Nami no era así, no amaba a su esposo, lo odiaba con todo su ser y...
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Nami estaba con los ojos bien abiertos sin saber que hacer en esta situación.
Podía sentir como lentamente la respiración le estaba haciendo falta y su rostro estaba que ardía.
Robin Por su lado sólo podía pensar en los suaves que eran los labios de Nami, tan finos y delicados.
Lentamente la mayor se separó de la pelinaranja quien respiró con fuerzas, Nami miro a otro lado con las mejillas al rojo vivo sin saber cómo sentirse.
Robin siguió en su posición sin tener la intención de bajarse de encima de la ojimarron quien estaba bastante nerviosa.
Nami miraba a todo lado sin querer ver a la ojiazul en frente, estaba muy nerviosa como para articular alguna palabra.
Robin: mírame.
La voz de Robin salió bastante seria y fría algo que asustó un poco a Nami quien hizo lo que le pidió...
Eso la hacía recordar cuando Ichiji estaba enojado...
Robin con todo el cuidado del mundo tomo con cuidado la mano de Nami quien se quedó en silencio cuando levantó su manga para dejar ver su muñeca lastimada.
Robin:¿Fue él? -murmurro seria.
Nami se mordió el labio por la mirada de Robin, lo que menos quería era estar en una situación incómoda donde todos los medios la andén acosando.
Nami: n-no...
Robin:¡No mientas!.
Nami se asustó ante el grito de Robin, se zafo de su agarre para taparse los oidos con una expresión asustada.
Robin se quedó en silencio al ver la manera en la que Nami estaba actuando, parecía una niña asustada...
Y lo era...
Aún seguía siendo una niña que vive en una prisión donde no era capaz de vivir libremente.
Robin con lentitud se acercó a Nami para darle un abrazo, no era muy buena para consolar a la gente Pero por Nami era capaz de hacer hasta lo imposible.
Robin: perdón... No quería gritarte... Sólo que no me gusta verte triste -murmurro con suavidad.
Nami no supo el porque pero dejo que Robin la siguiera abrazando, con lentitud su respiración se calmó.
Robin:¿Estás mejor, bonita? -murmurro con suavidad.
Nami: s-sí...
Robin sonrió con tranquilidad y beso con cariño la mejilla de Nami.
Nami:"¿Qué está sucediendo?" -penso confundida.
Todo era tan confuso para ella...
En un momento Robin y ella estaban en una mini discusión, después Robin la besa y muchas otras cosas suceden...
Su corazón seguía latiendo como un loco.
Nami: Robin...
Robin: la reunión ya debe estar terminando...
La pelinegra con suavidad paso un pañuelo por las mejillas húmedas de la menor.
Nami: oh... Es cierto..."si Ichiji me ve así...".
No quería saber lo que el pelirojo le haría por "humillarlo" delante de su futura socia.
Robin miraba atentamente a la pelinaranja y la abrazo con más fuerza, no quería dejarla ir y que vuelva a los brazos de ese hombre.
Robin: Nami...
Nami levantó con un nervios la mirada para encontrarse con la dulce mirada de Robin.
Robin:¿Tienes planes para este fin de semana? -pregunto curiosa.
Nami ladeó la cabeza confundida por la pregunta de la mayor, realmente no sabía si sería buena idea estar a solas con Robin después de lo que sucedió...
Nami: no...
Robin sonrió dulcemente y se acercó a la mejilla de la menor para darle un beso.
Robin: pasemos el fin de semana juntas...
Nami:¿Q-qué?.
Antes de que pudiera decir algo la puerta se abrió lo que llamo la atención de ambas mujeres.
Ichiji: Nami, vámonos -dijo serio.
Robin miro con seriedad al de cabellos rojos mientras que Nami tragaba grueso, el ambiente estaba demasiado tenso para su gusto.
Robin: piénsalo, te esperaré por siempre -murmurro con suavidad.
Nami:"¡¿Y eso que significa?!".
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