Cap. 88

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Luz.

Me acerqué un poco en dónde estaba la mesa de pool y pude ver qué ahí estaba Marizza y Javier, el segundo nombrado estaba jugando mientras que Marizza le estaba hablando.

Aún seguía un poco enojada con Marizza, ella prefirió creerle a Javier antes que a mí, pero estuve pensando y tampoco quería seguir molesta toda la vida.

Pero cuando me iba a acercar a hablarle pude ver cómo Marizza se acercaba a Javier para darle un beso en la mejilla haciendo que me detenga otra vez ¿Marizza quería a Javier? Eso podía explicar porqué lo defiende tanto.

Me acerqué un poco más sin que ellos se dieran cuanta aún de mi presencia y pude escuchar como Marizza le decía que ahora se tenía que ir al castigo que nos puso Dunoff.

Javier: ¿Que pasá? ¿Tanto enojo tenés por lo que te hizo?

Marizza: Javi vos no entendés porque no lo viviste, pero no es fácil digerir que te hayan mentido de quien es tu papá ---Y ahí fué cuando me acerqué complemente para que me notaran---

Luz: ¿Le contaste? ---Marizza se dió la vuelta rápidamente viéndome---

Marizza: ¿Desde cuándo estás acá?

Luz: ¿Qué importa eso? Marizza yo le oculte a todos lo de Martin porque decía que no era solo mi problema, era de las dos y entre las dos decidimos no contarle a nadie, yo respeté tu decisión, pero veo que vos no la mía.

Marizza: No es así, yo necesitaba desahogarme con alguien y Javi es alguien de confianza, alguien que me escucha.

Javier: Yo te prometo que no le voy a contar a nadie y-

Luz: Vos no te metas ---Lo miré para luego mirar a mi hermana--- ¿Vos pensas que yo no necesitaba desahogarme con alguien? Claro que sí, Marizza esto no es algo que solo lo estás viviendo vos, también me está pasando a mi, pero yo preferí guardarme todo antes de decirle a alguien porque pensaba en como vos te podías sentir, no le conté ni a Pablo ¿Entendés? Le oculte la verdad a mi novio Marizza por ponerte primero a vos y vos no pudiste hacer lo mismo con una persona que acabas de conocer ---Me di la vuelta como para irme, pero escuché como ella habló---

Marizza: ¿A dónde vas?

Luz: A bancarme una hora con dos personas a quienes no les importo.

(....)

Marizza y yo estábamos paradas apoyadas en la puerta escuchando a Sonia hablar, ninguna de las dos decía absolutamente nada.

Sonia: ¿Y? ¿Están más contentas ahora que Martin sigue en el cole? ---Ninguna hablo--- bueno, menos mal ¿No? Que Bustamante entro en razones y no los echó.

Nuevamente ningúna de las dos contestó, está vez ni siquiera hablábamos entre nosotras por la pelea que habíamos tenido.

Sonia: Por cierto Marizzita, tendrías que acomodarte un poquito más el cabello porque fijate que aún te quedan algunos nuditos y bueno, si quieres te hago una cita con mi peluquero, Luz vos también podrías ir para hacerte un cambio de look, o bueno, si quieren van a otro lado, no sé, a dónde ustedes quieran, o bueno, Luz te puede ayudar a cortarte ¡O bueno! ---Alzo de tono haciendo que Marizza y yo demos un saltito del susto--- ¡No vayan a ningún lado! Está bien ---Volvio a su tono normal--- ¿No quieren hablar? Perfecto, porque yo tampoco las voy a obligar ¿Pero saben que?

Sonia agarró una silla y se sentó para luego subir sus pies encima de otra.

Sonia: A mi no me gusta hablar sola, así que nos vamos a pasar una hora en silencio.

Y así pasamos un rato en silencio hasta que alguien entra haciendo que con mi hermana nos movieramos ya que estábamos por la puerta y que Sonia se parara su silla.

Siempre RebeldesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora