Cap. 90

351 21 68
                                        

Luz.

Luego de hablar un rato con Manuel me encontré con Laura así que decidí acercarme a ella para hablar sobre el tema de Lola.

Laura: Mi hermana está mal por mi culpa ¿Entendes? Yo le hice esto.

Luz: Laura no es tu culpa, espera a que se calme un poco y volve a hablar con ella.

Laura: No voy a poder hablar, mi hermana me odia, no me quiere volver a hablar nunca más.

Luz: ¿Querés que yo hable con ella?

Laura: Gracias, pero no vas a poder, está en dirección encerrada, no te van a dejar entrar.

Luz: Bueno, lo voy a intentar ---Y con eso me dirigí hacia donde estaba Lola---

(....)

Ahora mismo estaba en secretaría insistiendo a Gloria para que me dejara pasar al despacho del director, pero simplemente no lo hacía.

Luz: Por favor, es un minuto nada más.

Gloria: La respuesta es no.

Luz: Necesito hablar con ella.

Gloria: Esa chica no quiere hablar.

Luz: ¿Sabes que? Si no me dejas entrar...

Gloria: ¿Qué?

Luz: Me voy ---No tenia nada que decirle--- gracias eh ---Y con eso me fuí de secretaria---

Pero como yo no aceptaba un no como respuesta, ahora mismo me encontraba entrando al despacho del director, pero por la ventana.

Lola: ¿Qué haces? ---Me preguntó desde el sillón en dónde estaba sentada--

Luz: Nada, es que las puertas me aburren ---Hable una vez que ya estuve dentro--- entonces cuando puedo entro por una ventana ---Ella no dijo nada ni siquiera me miró--- bueno, era un chiste.

Lola: No estoy para chistes ¿Que haces acá? No me digas que Laura te botoneo todo.

Luz: Para, primero no me botoneo, me lo contó, segundo, ella me lo dijo porque sabía que yo te iba a entender.

Lola: A mi nadie me puede entender ---Algunas lágrimas salieron de sus ojos---

Luz: ¿Te pensas que sos la única a la que le sacaron su identidad de un día para el otro? ---Le pregunté suavemente a lo que ella me miró por primera vez---

Lola: ¿Cómo? ¿Vos también sos adoptada?

Luz: No, soy idéntica a Marizza no podría serlo, pero hace poco ella y yo nos enteramos que nuestro papá no era nuestro papá.

Lola: ¿En serio?

Luz: Si, yo no juego con eso, al principio no entendía nada, sentía que nadie me iba a entender ni siquiera Marizza aunque estuviera pasando la misma cosa que yo, tenía una mezcla de dolor, de bronca, de tristeza, no sabía que hacer, quería ayudar a Marizza, pero ni siquiera podía ayudarme a mi, parecía que nunca lo iba a poder superar y fué pasando y acá me ves entera, así que me parece que es cuestión de tiempo.

Lola: Yo ni cuando sea una vieja de ciento treinta lo voy a poder superar, vos si porque sos fuerte.

Luz: Lola vos también sos fuerte ---Me agaché para quedar a su altura--- y tenés todo para superarlo.

Siempre RebeldesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora