༺Parte 3༻

1.2K 88 205
                                        

༻✧༺





















—Mierda

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
































—Mierda... —di un paso atrás, luego otro. Mis piernas temblaban. Yo temblaba. De miedo, de ira... por todo. Por volver aquí, por esas malditas criaturas, por ese maldito hombre... por tener que seguir sobreviviendo en este maldito mundo una vez más.

Mi garganta ardía por haberme metido mis dedos hasta la garganta para arrancar de mí a esa criatura que intentaba tomar el control de mi cuerpo. La sensación aún me quemaba por dentro, y su esencia se resistía en desaparecer.

Estaba empapada. Mi ropa colgaba de mi cuerpo en jirones, algunas partes chamuscadas por el ácido. Pero, sorprendentemente, mi piel seguía intacta. De alguna forma, mi cuerpo había resistido la corrosiva sustancia. No sabía si agradecerle a mi resistencia o temer a lo que eso significaba.

Las pequeñas agujas trabajaban sin descanso, restaurando mi brazo con piel sintética. Sentía el tejido reconstruirse desde el hueso, cada capa regenerándose con precisión quirúrgica. La piel nueva se adhería poco a poco, cerrando la herida como si nunca hubiera existido. Pero no sentía dolor, solo un leve cosquilleo recorriendo mi piel.

Rogaba que el prototipo no hubiera fallado tras mi caída en la fuente, y que el cosquilleo que sentía no fuera consecuencia de un desperfecto en la reconstrucción... porque, si lo era, estaba en serios problemas.

Todo eso hacía que mi cabeza diera vueltas sin descanso, aturdida por lo que acababa de presenciar... por la sangre que había perdido. No podía darme el lujo de desmayarme. No ahora. No todavía.

No era el lugar lo que me inquietaba, ni las miradas de hombres y mujeres ataviados con ropas ostentosas. Era el filo del hierro lo que aceleraba mi pulso. Puntas afiladas rozaban mi piel, lanzas y espadas suspendidas en un tenso equilibrio, listas para atravesarme en cualquier momento.

Los hombres que las empuñaban me observaban en silencio, sin emoción en sus rostros, esperando órdenes. Mi cuerpo temblaba, y el ácido del vómito quemaba mi garganta solo de pensar en cómo iba a salir viva de ahí. Solo tenía una mano libre para invocar mi energía... pero sabía que no sería suficiente.

Traté de contener los jadeos que sacudían mi pecho, pero el mareo y el terror amenazaban con hacerme vomitar.

Estaba acorralada.

Levanté mi mano buena en señal de paz, mientras la otra, más pesada por el prototipo, la apoyé contra mi pecho, recordando las últimas indicaciones de la Dra. Cho. Los guardias me escudriñaban de arriba abajo, pero uno de los hombres mantenía su mirada fija en mi brazo, demasiado atento a las tenues luces parpadeantes del dispositivo.

Solo podía rezar que el dispositivo no emitiera ruidos extraños, que no se activara ninguna alerta que hiciera que esas lanzas se clavaran en mí sin pensarlo dos veces.

𝐀𝐍𝐇𝐄𝐋𝐎 |MARVEL X ACOTAR|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora