Ni tan tan, ni muy muy.

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Lo importante de la vida, es que tenemos siempre tener una persona que nos alegra la vida, así no sea nuestro novio sino nuestro hermano o un familiar, también debemos agradecer a esas personas que aunque tuvimos buenas experiencias, y después se alejaron por equis razón. No debemos ser rencorosos, aunque tampoco debemos disculpar las cosas fácilmente. La vida se trata de un balance, me di cuenta caminando por la calle, que unas madres son muy cariñosas, y a veces eso perjudica, pero hay otras que son demasiado secas, y eso también hace daño. Los niños o hasta yo, necesitamos a nuestras madres, pero ni tan tan, ni muy muy. 

Me iba a disparar, y por eso fue todo esa reflexión para que sientan que si muero, de verdad les deje algo de mi loca y hermosa mente. Cerré los ojos fuertemente, pensaba en mi Ryan y sé que él saldrá de esto, de mi duelo, del luto, conseguirá una mujer fea y que lo quiera, mujer fea porque nadie quisiera que se enamorara después de mi muerte de una más bonita que yo, osea jamás. 

Sono un estruendo, y mis lágrimas salieron, ¿ya estaba en el cielo? Oh joder, no veo luces como dicen todos, y ni la escalera al cielo, ¿Me iré al infierno? Pero tampoco veo que el suelo se rompe en dos. 

—Bonita, aquí estoy. 

Abrí mis ojos, lo vi, vi sus ojos verdes, lo abrace fuerte: —¿Ya estamos en el cielo? ¿En el cielo se puede hacer el amor?

Él soltó una carcajada y negó levemente: —Lis, mi vida, no estas muerta, no estamos muertos, él que si esta camino al hospital es el maldito ese.

Vi a mi alrededor, estaban todos pero todos ahí, los policías algunos en llamada, otros hablando con sus jefes, los otros estaban ya yéndose, ¿sera que por el miedo de que me iba a morir, no sentí que estaban todos aquí? 

Seguí en sus brazos, y me llevo a una patrulla, que es el carro de los policías, me siento contenta porque no me paso nada, pero a la vez triste, viendo como el señor George, está un poco decaído, los paramédicos lo ayudan y eso me alegra, fui a mi casa y entré, mis bebes estaban ahí, me coloco a su tamaño y los tengo en mis manos, los beso, y los abrazo, son tan lindos, Toki me lame los cachetes y Tachi, será por la emoción, empieza a ronronear así tipo feliz, voy a la habitación, rápidamente tomo una ducha, me visto sencilla, lo único importante ahora es comer, me muero de hambre y el señor George, debo ayudarlo en lo que pueda, como él lo hizo, se lo merece por su valentía. 

—Mi vida, ¿para donde vas? — pregunta alarmado Ryan, cuando me ve agarrar las llaves del auto.

—A saber sobre el señor George en el hospital, él me salvo, fue valiente y le dijo que no me había visto al tal Alex , cuando lo hizo, me contó que Sam... no es su prima, sino su amante. Son tantas cosas.

Me abrazo fuerte y me dijo mirándome a los ojos: —Ya nos iremos del país, mi bonita y olvidaras todo eso, te acompaño porque también tengo que agradecerle porque estas aquí a salvo, conmigo, con nosotros. —Me dio un dulce beso, con el "nosotros" miro a mis pequeños y mi sonrisa se agrando. 

Fuimos  al auto, él se coloco a volante y me senté al lado, en camino, sentí su mano en mi muslo, y lo mire a los ojos, sonrió perverso, yo también lo extrañaba pero mañana nos íbamos para nuestra luna de miel, debe de esperar, quiero disfrutar y olvidar todo frente a las olas, y ese sonido tranquilizante. Él parece que me leyó la mente o la mirada, y me guiño un ojo quitando su mano.

—Buenas. ¿Sabe donde está el señor George?

Ella sonrió amable. —Señorita acaba de salir de Emergencia, y está en una habitación, empezamos a llamar, y lo tendrán en un lugar de ancianos, estará mejor que en la calle. Es la 102

Asentí contenta, y agarre la mano de Ryan, subimos las escaleras, porque el ascensor se tardaba y quería llegar lo más rápido posible. 

—¿Señor George?

Sus ojos se iluminaron, y le sonreí, corrí abrazarlo, él me salvo. —Estoy..

Me interrumpió: —Señorita, no me de las gracias más, a veces no digamos "gracias" sino demostremos lo agradecimos que estamos, y su presencia aquí, es la mejor

—Gracias, señor George, siempre se lo diré. 

—Gracias señor, Gracias por usted mi esposa esta viva, y no se preocupe, en el Ancianato, lo trataran de lo mejor, porque pagamos dos años completos. 

Una lagrima rodó su mejilla. Y lo abrace. Nos despedimos con la mano, y estoy en el auto con el amor de mi vida. 

...

—A ti te tengo que dar las gracias, por ser mi acompañante en este camino tan loco, que es mi vida, quiero agradecerte por sonreírme cuando andaba estresada por la universidad, por abrazarme cuando lloraba por una tontería, por amarme así todos estos años, por aguantarte esas ganas de hacer el amor cuando estaba en la menstruación, por ser como eres, Ryan. Te amo y no tengo pena de decirlo a todo el mundo, porque hemos pasado momentos fuertes y míranos, en nuestra luna de miel.

Seamos sinceros, como dije en el principio, vamos amarnos y vamos a confiar, vamos arriesgarnos porque así es la vida, porque se trata de arriesgarnos, se trata que si caemos, debemos levantarnos como la Película The Karate Kid por Jaden Smit, que a la final se cayo, pero se levanto y hizo mucho esfuerzo, joder, tenia la pierna rota o algo así, se trata de que arruinados o no, debemos mirar hacia adelante pero con los pies en la tierra. Como algunas novelas dramáticas terminan con el nombre de la historia, quiero hacerlo y será: "Sepan algo, después de la tormenta, siempre viene la calma" 

—Te amo.

—Te amo más. 


After the storm... #PromocionaTuNovelaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora