La tormenta ha parado, sé que solo es por un momento, te veo a lo lejos, ¿tú me ves?. Ahora que logro verte, no sé si correr a ti, no sé que hacer ahora.
Anatomía de un doncel
Ha pasado un tiempo desde la última vez que viajo en animación suspendida, bueno mucho tiempo, se siente perdido por un momento. Han pasado dos meses desde que partio de la Tierra, una consecuencia de viajar tanto, era sentirse perdido en espacio y tiempo, sobre todo en tiempo. Debía estar acostumbrado, sobre todo después de haber estado ausente por tantos años, sin embargo aún se siente alterado y descolocado. Estira sus músculos casi con pereza, antes de poner las manos a la obra.
- Control de aterrizaje asteroide C - 58, aquí Cap - 3, pidiendo permiso para aterrizar - llamó esperando tener el visto bueno sin problemas.
- Cap - 3 - respondió una voz femenina al otro lado - ¿cuánto tiempo se quedará en C- 58? - cuestionó con tono monocorde.
- Un par de días - respondió con calma, no pensaba estar más que el tiempo necesario.
- Muy bien Cap - 3, puede aterrizar en el andén cincuenta y uno, si decide alargar su estancia más de una semana debe actualizar sus papeles en el juzgado de la ciudad, si no quiere ser arrestado.
- Entendido control - aceptó, mientras quitaba el piloto automático y se preparaba para aterrizar.
Sintió el ki de Nappa, apenas logró ubicar su andén de aterrizaje, parecía saber de antemano donde llegaría, después de todo el asteroide era apenas un poco más grande que la Capital del Oeste, seguramente la información volaba por ahí y también, tal vez los niños al fin habían logrado contactarlo. Había un ki a su lado, ¿quién podría ser?, no evito cuestionarse con cierta curiosidad, aún no se sentía un experto en sentir ki, pero estaba seguro que parecía ser un saiyajin, por muy improbable que eso parezca. Al parecer no eran tan pocos como creía en un principio.
Apenas salió de la pequeña nave, la guardo antes de que le ofrecieran un servicio de garaje, ganándose miradas sorprendidas y rumores a su alrededor. Nappa se acercó y lo saludó con un gesto.
- Raditz, él es Sake - le indicó con un ademán hacia el hombre a su lado. Apenas un poco más bajo que él mismo y con ese cabello de tonos azules en picos que se aplacaban bajo una pañoleta, ahora estaba seguro, era un saiyajin.
- Un gusto Sake - logra decir, tratando de no sonar tan seco, pero no ha tenido otro tono de voz últimamente - Nappa, me imagino que los mocosos te han puesto al día - dice directo - ¿tienes alguna información?.
- Sí, la tengo, se podría decir a un experto también - pero tenemos que viajar a donde está él, no te preocupes no es demasiado lejos unos cinco días desde acá - dice el enorme sayia con un tono extrañamente tranquilo al que no está acostumbrado, parece haber dejado su tono cruel atrás - tengo una nave lista, una más grande, podemos partir cuando digas, sé que te urge tener respuestas rápido - indicó seriamente - te contaré lo que sé en el camino.
Parecía que el grandote tenía todo perfectamente planeado, suponía que puedes dejar la vida del ejército atrás, pero, no sacar al ejército de tu vida. Toda aquella planificación le recordaba tanto a su época de conquistador. Atinó a hacerle un gesto afirmativo con un ademán de la cabeza antes de pedirle con otro que le guiara a la nueva nave.
Estaban siendo muy corteses el uno con el otro, no había necesidad de hablar de lo que había pasado la última vez que se vieron.
ESTÁS LEYENDO
Estaciones (Terminada)
Fiksi PenggemarEn estas estaciones de nuestro amor, ¿lograremos sobrevivir al frío invierno?, ¿acaso volveremos a ver la primavera?. Cuarta parte de ¿Y si...?
