Está vez no retiene su impulso, lo envuelve fuertemente entre sus brazos. Vegeta tarda un minuto, sin embargo corresponde al abrazó, se aferra, se esconde en su pecho como ayer, como antes, lo siente temblar, está llorando. Solo lo acuna tratando de contener su dolor, han vuelto a romperle el corazón.
Los niños aparecen en la casa, no pregunta, permite que pasen y les indica en que cuarto se queda. Los mellizos ingresan en silencio y cierran la puerta tras suyo, Goten se queda con él.
- ¿Quieres comer algo? - le interroga para evitar que el silencio se instaure entre ellos.
Su hijo menor niega con la cabeza, ve caer lágrimas de impotencia por su rostro. Se pregunta si volverá a tener tanta suerte, con timidez lo abraza, el llanto explota en su pecho y lo abraza, buscando consuelo. Es la segunda vez que acuna a alguien ese día, sin embargo no lo hace más fácil.
Gohan agradece a su docente por dejarle salir temprano con una efusiva reverencia, notan su angustia, agradece que no hayan hecho preguntas. Corre escaleras arriba, la azotea nunca le ha parecido tan distante, después de dejar a Goten en casa de Vegeta tuvo que correr a su clase, no puede darse el lujo de perder su beca, aún planea casarse, aunque ya no está tan seguro de la fecha, tal vez deban retrasarlo un poco. Sin embargo ahora es más importante no dejar a su hermano, ni a los mellizos solos en este momento tan frágil.
Cuando las noticias del estado y las capacidades de Vegeta explotaron, aún estaba en shock como los otros. No hablaron de eso, esperaban pacientemente a la plática que sus padres les prometieron, esa plática no llego.
Goten bajo corriendo de su habitación, ya pasaba su hora de dormir, él planeaba alcanzarlo pronto y solo se entretenía en la cocina con un vaso de agua, sus padres veían una película en la televisión.
- ¡Gohan! - gritó llamando no solo su atención.
- Goten ya es hora de dormir - regaño su madre severa, pero cambiando el gesto al instante al ver la expresión preocupada, tan poco común en el rostro de su hijo menor.
- Algo muy malo paso - susurró el niño, solo alterandolos más.
Goten voló a la Corporación, sus padres llamaron a Bulma, él voló con su papá, aunque había escuchado la versión de los mellizos, necesitaba oír la suya también. La puerta estaba abierta, dejo su impermeable mojado en el closet como sea, la casa era un desastre, retiro algunos restos de muebles que estaban en su paso y lo encontró derrumbado contra la pared de la sala que daba al pasillo de salida. Tenía los ojos abiertos, pero no parecía estar presente del todo.
- ¿Papá? - interroga preocupado, se inclino a su nivel y quiso tocarlo, sacudirlo de ser necesario. Lágrimas silenciosas cayeron de sus ojos, antes de que pudiera entrar en contacto, el gesto solo lo dejo sin poder actuar.
- ¿Qué hice? - le interrogó de repente - Gohan hice algo muy estúpido - le expresó con tono tan quebrado y dolido que solo atino a abrazarlo.
A Goku le tomo un buen rato retomar la compostura. Su papá siempre había sido demasiado cuidadoso en no mostrarles sus emociones desbordadas, aún recordaba lo mucho que disimulaba cuando Vegeta murió después de pelear con la versión malvada de Majin Boo.
- Llámalo papá - lo ánimo mientras le daba un té cargado con el contenido de los jarrones aún guardados en la caja de cápsulas de su clóset, aunque había sentido que uno olía diferente.
- No me va contestar - susurra escondiendo el rostro entre sus manos, apenas sacando una para sorber su té.
- Inténtalo al menos - insistió con mayor urgencia.
El ruido de un trueno que cayó cerca de la casa, hizo que ambos tuvieran un sobresalto, los relámpagos iluminaron la cocina y la sala, mientras sus respectivos truenos caían un momento después, desatando un espectáculo de luces.
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Estaciones (Terminada)
FanfictionEn estas estaciones de nuestro amor, ¿lograremos sobrevivir al frío invierno?, ¿acaso volveremos a ver la primavera?. Cuarta parte de ¿Y si...?
