Herencia de sangre, juego de sombras

La tensión aún flotaba en el aire tras las revelaciones previas. Sin embargo, el verdadero golpe apenas comenzaba a tomar forma. Esa noche, mientras los festejos de la coronación seguían su curso, yo fui escoltada en silencio por Taehyung y Seungmin a una cámara sellada bajo el salón principal. Namjoon y Minho habían autorizado el acceso. Nadie más debía saberlo aún.

Allí, una figura encapuchada me esperaba. Se trataba de uno de los pocos guardianes restantes del linaje Nanshou. En sus manos, sostenía un manuscrito sellado con cera negra y un medallón que yo reconoci de inmediato: el emblema de mi madre.

Guardian:Este documento narra los orígenes del linaje perdido... y tu verdadero lugar en la historia de esta familia *susurró el guardián*.

Mientras yo absorbía cada palabra el legado, afuera, varios ojos acechaban desde las sombras. No todos celebraban el regreso de una heredera legítima. Desde la torre norte, la dama Han Suwei matriarca de una de las casas aliadas observaba con frialdad. Junto a ella, un emisario de la familia Jin reportaba cada movimiento.

Suwei:La sangre Nanshou siempre vuelve a reclamar lo suyo... pero esta vez no lo permitiremos tan fácilmente *murmuró Suwei con una copa de vino en la mano*.

En paralelo, Ming aislado por mi tras el escándalo recibió un mensaje cifrado. No era de Jin Yang. Era de alguien más antiguo, más peligroso. El mensaje solo decía: "El juego no ha terminado. Si ella recuerda... todo se perderá."

Mientras tanto, yo me encontraba ante un espejo antiguo dentro de la cámara secreta. Mi reflejo titilaba, distorsionado, proyectando imágenes de mi infancia, de rituales que había olvidado, de voces que no eran mias... pero que estaban dentro de mi.

El linaje perdido comenzaba a despertar. Y con él, una guerra silenciosa por el poder de la casa Nanshou.

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