Heesung (encendiendo un cigarro, encapuchado, recargado en la pared del edificio):
—Creí que nunca ibas a llamarme. Pensé que estabas demasiado ocupado con tu nuevo inquilino.
Jaekyung (voz tensa, manos en los bolsillos, mirada clavada en el suelo):
—No empieces, Heesung. Solo dime si sigue funcionando el mismo lugar.
Heesung (lo mira con una ceja levantada):
—Claro que sigue. Pero tú y yo sabemos que no es lo mismo venir por obligación que venir por voluntad propia. ¿Estás seguro de esto?
Jaekyung (más seco):
—No vine a discutir. No voy a drogarme con esas pastillas de mierda otra vez. Esto... es más seguro.
Heesung (exhala humo):
—¿Seguro? ¿Para quién?
(pausa breve)
—¿Y el chico? ¿Dan? ¿Sabe que lo estás dejando solo mientras te vas a revolcar con alguien más?
Jaekyung (la mandíbula tensa, mira hacia otro lado)
—No tengo por qué darle explicaciones. No es nadie. Solo... es un crío.
Heesung (sonríe con amargura):
—Claro. Un crío que te hace mirar el reloj cada cinco minutos. Que te hace rechazar a cualquiera que se te insinúe. Que te hizo volver a este puto agujero por elección.
(baja la voz)
—Mírate, hyung. Estás hecho mierda por él.
Jaekyung (con los ojos inyectados, la voz grave):
—Cállate y llévame adentro.
[Más tarde, en el prostíbulo. La atmósfera es oscura, cargada de olores y luces rojas. Jaekyung se siente incómodo, pero no tiene otra opción]
[Interior, habitación privada en el prostíbulo. La luz es tenue, roja. Huele a feromonas, a sudor, a abandono. El omega ya está dentro. Joven, bello. Su piel brilla con una fragilidad que casi parece irreal. Está sentado sobre sus talones, con la cabeza agachada, desnudo, esperando.]
[Jaekyung entra. Cierra la puerta de golpe. Se queda de pie, con la espalda apoyada contra ella. Sus ojos se clavan en el cuerpo del omega, pero no hay lujuria, solo rabia.]
Jaekyung (voz baja, ronca, casi un gruñido):
—No eres él...
[Hace una pausa. Su pecho sube y baja, forzado. Se pasa la mano por la mandíbula, frustrado.]
Jaekyung:
—Y mejor así. No puedo... no debo... joder...
[El omega se arrodilla en posición sumisa, sin mirarlo. Acostumbrado a no hablar, a no pedir nada. Está... vacío. Y eso es lo que más duele.]
[Jaekyung da un paso. Luego otro. Luego se detiene y da media vuelta, camina en círculos, se toma la cabeza con ambas manos.]
Jaekyung (susurrando, con la voz quebrada):
—Tres días. Solo tengo que aguantar tres malditos días...
[El omega no se mueve. No lo mira. Solo respira suave, casi sin hacer ruido. Es un cuerpo ofrecido sin voluntad, sin deseo, sin alma. Justo lo que Jaekyung necesita para no pensar. Justo lo que más lo enferma.]
Jaekyung (casi escupiendo las palabras):
—No me hables. No me mires. Solo... préstame tu cuerpo. Nada más.
[Se acerca. De rodillas frente a él. No hay ternura en su gesto. Solo resignación. Mira esos ojos apagados y, por un instante, un destello de culpa lo paraliza. Pero el calor ya le quema bajo la piel, las feromonas se derraman, y el instinto empieza a tomar el control.]
[La cámara imaginaria se aleja. Solo quedan los sonidos: respiraciones tensas, el crujido de la cama, el silencio del omega.]
[Habitación del prostíbulo. Segunda noche del celo. Jaekyung está en la cama, sentado en la orilla. Sudado, agitado. Mira al omega desde la penumbra. Él está desnudo, de rodillas, con la piel marcada por el contacto del día anterior.]
[El cuerpo del omega responde como fue entrenado para hacerlo: con docilidad. Pero en su rostro no hay deseo. Solo resignación.]
Jaekyung (voz baja, oscura):
—No hables. No gimas. No finjas que esto significa algo.
[Tira de él con brusquedad. No lo besa. No lo acaricia. Lo toma como si quisiera arrancarse algo de adentro a través del cuerpo del otro.]
[El omega se tensa al principio, pero luego se deja hacer. Jaekyung lo empuja contra el colchón, inmovilizándolo con su peso.]
Jaekyung (entre dientes, jadeando):
—No eres él...
(gruñe)
—No te atrevas a parecerte a él.
[Sus movimientos son rítmicos, brutales, desesperados. No busca placer: busca olvido. Y no lo encuentra.]
[Más tarde. El omega está dormido o fingiendo estarlo. Jaekyung está sentado a un lado, con la espalda contra la pared, encendiendo un cigarro con manos temblorosas.]
Jaekyung (susurrando, con una sonrisa rota):
—Eres perfecto para esto...
(pausa amarga)
—Porque no siento nada.
[Silencio. Solo el zumbido tenue del ventilador del cuarto. Jaekyung se pasa la mano por el rostro, sudado y derrotado. Dan vuelve a su mente sin pedir permiso. Lo ve sonriendo, concentrado, con la cabeza gacha sobre los libros.]
Jaekyung (voz ronca):
—Jodido mocoso...
Gracias por leer , si les gusto el capitulo comente que les gusto o disgusto . Cuidense nos vemos en el proximo cap💋
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Cautivado por ti / Jinx(pausada)
Short StoryEl padre de Kim Dan lo obliga a prostituirse pero Dan no lo permitirá , y a causa de eso conoce a Jaekyung un alfa el cual es tierno y gentil que se enamoro de el . Mi primera historia , puede que tenga muchas fallas ortográficas , será un historia...
