Narrador: Jaekyung
Volví a mi oficina, cerrando la puerta con más fuerza de la necesaria.
Ahora no tenía solo un problema...
Tenía dos.
Mi teléfono vibró. Era Heesung.
—¿Hay plan, jalas? —preguntó despreocupado como siempre.
—No. Cada vez que te hago caso, termina pasando algo malo —respondí seco, sin ánimos.
—Vamos, yo te cuido~ —canturreó.
Solté una pequeña risa, involuntaria. Por supuesto, él la notó.
—¡Ay, me heriste! —dijo en tono dramático—. ¿No crees que soy capaz de protegerte?
—No creo. Estoy seguro de que no puedes.
—Okey... —suspiró fingiendo tristeza—. Entiendo. Olvidé que tengo un amigo tan importante, tan ocupado, tan frío, que ya ni tiempo tiene para mí...
—¿Qué? ¡Yo no dije eso!
—No, no, tranquilo. Está bien. Yo solo pensé que eras mi hermano...
—¡¿Qué hora y qué día?! —cedí, exasperado.
—Este domingo. Ocho en punto. Luego te mando la dirección. —Y colgó, dejándome con el teléfono aún en la oreja.
Suspiré. Ridículo. Pero funcionó.
Volví a enfocarme en los documentos frente a mí. Pasé alrededor de una hora leyendo, firmando, corrigiendo... pero Dan vino a mi mente.
Se estará aburriendo en casa. No tiene amigos. No tiene rumbo. Es un adolescente, por dios. Lo mínimo que puedo hacer es asegurarme de que tenga una buena educación. Tal vez incluso una oportunidad real en la vida.
Tomé el teléfono y llamé a Eva.
—Tráeme los documentos de pertenencia de Dan. También su identificación.
Me sentí sucio solo de pronunciarlo.
Es asqueroso. Haber participado en esa mierda...
Pocos minutos después, Eva apareció con los papeles en la mano. Me los entregó sin decir una palabra. Pensé que se iría, pero no. Se sentó frente a mí con una expresión seria, casi desaprobatoria. No era común verla así.
—¿Sus padres saben de esto, señor? —preguntó sin rodeos.
Fruncí el ceño.
—¿Disculpa?
—Leí los documentos cuando los buscaba. Estoy segura de que usted estaba en contra de todo esto desde el principio.
—Qué rápida —sonreí, sin saber si debía sentirme incómodo o impresionado—. ¿Qué tanto sabes?
—Su nombre es Kim Dan. Dieciséis años. Debería estar por empezar su último año de preparatoria. Tiene un hermano mayor, alfa dominante, de 20 años. Su padre es dueño del lugar donde usted lo compró... y no solo es su propiedad. Es su destinado. Vive en su casa. Su próximo ciclo de celo será en aproximadamente una semana.
Tragué saliva. La precisión con la que hablaba me incomodaba.
—Bueno, ya entendí. No tienes que humillarme con lo increíblemente rápida que eres procesando información.
—Claro que soy buena —sonrió, altiva.
—Espera... ¿cómo sabes que es mi destinado?
Ella se levantó y me tomó del cuello de la camisa, tirándome ligeramente hacia ella.
—¡¿O sea que sí es tu destinado?!
—¿No lo sabías ya? —pregunté desconcertado.
—¡NO! Era una suposición, imbécil. —Me soltó. Tenía más fuerza de la que parecía—. ¿Qué vas a hacer ahora, señor? Apenas puedes cuidarte a ti mismo y ya estás queriendo cuidar a un puberto.
Se masajeó las sienes, como si hablar conmigo le causara migrañas.
—Ayúdame entonces —me escuché decir.
¿Por qué le estaba pidiendo ayuda? ¿En qué momento me volví tan patético?
—¿Me darás un aumento? —se cruzó de brazos, sonriendo como una empresaria en guerra.
—Conque eres una mujer de negocios.
—Obvio.
—Está bien. Te lo daré. Pero dime qué hacer.
—Primero que todo... ¿realmente quieres estar con tu destinado? Tiene 16 años, Jaekyung. Es ilegal.
—No lo sé —me pasé una mano por el rostro—. Es menor de edad. Eso va en contra de mis principios.
—Entonces empieza por lo básico. Educación, estabilidad. ¿Ya lo captaste?
—Ahh... ya entendí. Debo inscribirlo en una preparatoria, ¿verdad?
—¡Obvio! ¿O quieres que viva toda su vida dependiendo de ti? No te gustaría que no tenga una profesión que lo mantenga por sí mismo.
—No... me sentiría culpable.
—¿Dónde estudiará? Solo le queda un año. Lo mejor es que se prepare bien para un examen de admisión.
—Lo inscribiré en donde estudié yo.
—¿Ok? ¿Y eso por qué?
—Es la mejor preparatoria. Tendrá influencia, estructura, habilidades útiles para su futuro.
—Pero... ¿no es difícil entrar allí? Según sé, depende mucho del apellido.
—Nah... espero que no sea tan difícil —dije, intentando sonar confiado.
—Bueno...
—Ahora ve tú a inscribirlo.
—¿Por qué yo?
—Porque yo no sé hacerlo.
Eva me miró en silencio... y luego suspiró profundamente.
—No sé si darte una cachetada o abrazarte. Pero lo haré. Por el bien de Dan.
—Gracias...
—No lo hagas ver como un favor personal. Es por él. No por ti, jefe.
Gracias.
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Cautivado por ti / Jinx(pausada)
Cerita PendekEl padre de Kim Dan lo obliga a prostituirse pero Dan no lo permitirá , y a causa de eso conoce a Jaekyung un alfa el cual es tierno y gentil que se enamoro de el . Mi primera historia , puede que tenga muchas fallas ortográficas , será un historia...
