Astoria.
Tn estaba en la habitación, sintiendo como el efecto del afrodisíaco empezaba a hacerse aún más fuerte.
— Draco, te necesito. — Susurró para sí misma.
Draco al salir fue a buscar algún antídoto para poder beberlo y calamar sus impulsos y efectos del afrodisíaco.
Empezó a caminar por el pasillo hacia el armario de posiciones del profesor Severus. Al estar ahí entro con cuidado.
— Sé que hay algo que pueda quitarme está sensación. — Susurró un poco agitado.
Draco empezó a buscar en todos los frascos hasta encontrar algo que lo ayudaría a bajar los efectos de la bebida, tomo un poco y bajo de las escaleras.
— Bien... Ahora solo debo llevarle a Tn un poco para que mejore. — Draco guardó el frasco en su bolsillo y salió.
Iba caminando por el pasillo igual de precavido que antes, pero de repente sintió que alguien lo miraba, saco su varita y apuntó al otro extremo del pasillo oscuro.
— Lumus. — Susurró viendo a lo lejos una figura. — ¿Quien eres?
Al decir eso una pequeña risa sarcástica se escucho proveniente de la figura.
— ¿Ahora ya ni siquiera me reconoces, cariño? — Era la voz de una chica.
— Te pregunte quien eres. — Dijo él con un tono molesto.
La chica se acercó a la luz dejado que Draco viera su rostro.
— Astoria... — Susurró. — ¿Qué haces aquí?
— Estaba vagando por el castillo, me enteré de una fiesta a la que no fui invitada y quise averiguar algo. ¿Tú qué haces aquí? — Ella se acercó aún más a él.
— Iba a mi habitación. — Dijo él alejándose de ella.
— Bueno entonces puedo ir contigo, cariño. — Dijo ella poniendo su brazo alrededor del suyo.
Draco la miro incómodo y se alejo de ella poniéndose de frente.
— Astoria, para de una vez. — Dijo ya un poco molesto. — No me gusta que sigas detras de mi siempre.
— Draco, yo solo quiero que volvamos a lo de antes. — Dijo ella con un tono de desesperación.
— Por favor, detente. — Draco se sentía incómodo.
Astoria lo había abrazado del cuello y se acercaba cada vez más a él.
— ¿Por qué lo haría? — Dijo ella.
— Por qué yo lo digo. — Dijo él con un tono serio. — Es que tú ya no me gustas Astoria. A mí me gusta alguien más.
Al decir eso la chica se detuvo un momento y se alejo de él un poco.
— Sé trata de esa chica ¿No es verdad? La heredera de Salazar Slytherin. — La chica miró a Draco fijamente.
— Ella no es la heredera de Salazar Slytherin y lo sabes. — Él se alejó.
— Sea verdad o no. Ya no importa eso pasó hace años. — La chica se acercó a él y le dió un beso en los labios.
Draco al sentir sus labios contra los suyos la tomo de la cintura tratando de alejarla de él.
— Ese era mi último deseo. — Susurró ella antes de alejarse llorando.
Draco se limpio la boca asqueado y se alejó lo más que pudo de ese lugar. Entro a la sala común y subió a su habitación.
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Mellizos Potter
Hayran Kurgu1. Tn y Harry Potter descubrieron a la edad de 11 años que no eran tan comunes como ellos creían. Pues, el día de su cumpleaños un hombre llamado Hagrid les reveló el secreto más grande de sus cortas vidas. La lamentable muerte de sus padres y su v...
