La misteriosa chica
Fleur y Tn, acomodaron a las niñas en el lugar donde se iban a quedar poco después cada una fue a su habitación.
Tn no podía dormir, así que se levantó y vago un rato por el colegio, tratando de llegar a la biblioteca dándose cuenta de que se había perdido.
Tn iba caminando tratando de buscar algo familiar cuando sin querer choco con alguien.
- Lo siento, no era... - Se quedó muda al ver el rostro del chico.
- ¿Solo me vas a mirar? - Dijo el chico viendo con una sonrisa a Tn que aún seguía congelada.
- ¡Doriam! Me hubieras avisado que vendrías. - Dijo mientras lo abrazaba.
- Lo siento, es solo que nos dijeron poco antes de venir aquí y no pude enviar una lechuza, además tú tampoco lo hiciste.
- Si también lo siento, es solo que estaba nerviosa, no quería venir en primer lugar.
- Me lo imaginé... Pero aún así debes enfrentar a los fantasmas de tu pasado.
- No soy tan fuerte como para hacer eso, aún no... - Dijo frustrada y enojada consiguió misma.
- Verás que lo lograrás. - Trato de darle ánimos.
- Gracias, aún que tú también tienes cosas pendientes que arreglar con tu hermano.
- Ni me lo menciones.
De repente un chico alto y pálido se acercó a ellos.
- ¿Qué hacen ustedes aquí a estás horas? - Dijo un poco molesto.
- Lo sentimos es solo que nos perdimos y no encontrábamos el camino. - Dijo el chico un poco nervioso.
- Ustedes son de las escuelas que llegaron está tarde ¿Verdad? - Dijo el chico viéndo su ropa.
- Así es, soy Doriam O'conner, de la escuela Durmstrang, - Extendió su mano para saludar.
Se notó que el chico contrario se miraba incómodo y molesto, pero para no ser grosero también extendió su mano.
- Tom Riddle, prefecto de la casa de Slytherin's, la mejor en este colegio si me lo preguntan. - Dijo con arrogancia.
- Bueno, no lo dudo si lo dices con tanta seguridad. - Dijo Doriam viendo a Tom
- Si bueno, los acompañe hasta donde deben estar.
Tom no dijo ni pregunto nada más, solo los llevó hasta el lugar donde sé quedaríamos, ya que si los veían a por ahí vagando le llamarían la atención a él.
Horas antes.
En la mesa de los Gryffindor's.
Los estudiantes de la mesa de Gryffindor's veían a los estudiantes del primer colegio entrar emocionados he impactados por ellos.
- Wow, son increíbles. - Susurró un chico pelirrojo al chico de pelo negro azabache que estás a su lado.
- Sí, lo son sobre todo la chica pelirroja de allá. - Dijo dirigiendo su mirada a Tn sin reconocerla.
El chico a su lado asintió mientras sonreía sin quitar la vista de los estudiantes que ingresaban.
En el momento en el que Madame Olympe presentaba a su mejor estudiante Harry y Ron se miraron impactados.
- ¿Lily Evans?... - La voz de Harry se cortaba al momento de decir eso.
- ¿Ese no es el nombre de tu madre, Harry? - Dijo la voz de una niña con pelo castaño y alborotado.
- Si Hermione... Ese es el nombre de mi madre... - Aún sorprendido sin quitar la vista de aquella chica.
- ¿Por qué ella se llama igual? - Ron dijo mientras miraba impactado.
- No lo sé.
- Tal vez es una considencia. - Her trataba de darle lógica a la situación.
- Si tal vez sea eso. - Ron trataba de que Harry no le diera más vueltas al asunto.
Horas más tarde.
Harry no podía dormir, de su cabeza no salía la imagen de aquella misteriosa chica pelirroja, y el nombre de su madre Lily Evans no dejaba de sonar en su cabeza una y otra vez sin parar.
Tomo la capa invisible de su padre y se la paso por sobre la cabeza, quería aclarar sus pensamientos así que salió a tomar un poco de aire fresco. Iba vagando por los pasillos cuando de repente escucho voces, él se acercó al origen del ruido y ahí la vio, la misma chica pelirroja que tenía el nombre de su madre. Harry se iba a acercar a ella antes de darse cuenta de que un chico ya estaba con ella.
Harry trataba de escuchar a Tn y al chico, pero cuando estaba a punto de caminar hacia ellos llego Tom Riddle el prefecto más joven de la casa slytherin, Tom los llevo de nuevo al lugar donde deberían estar y Harry solo se alejó volviendo a su dormitorio decepcionado.
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Mellizos Potter
Hayran Kurgu1. Tn y Harry Potter descubrieron a la edad de 11 años que no eran tan comunes como ellos creían. Pues, el día de su cumpleaños un hombre llamado Hagrid les reveló el secreto más grande de sus cortas vidas. La lamentable muerte de sus padres y su v...
