Capitulo 20

41 4 4
                                        

Me remuevo incomoda en el sofá de la habitación de Luca, al parecer la casa esta vacía puesto que Ivar pasaría el día con Jenn y sus padres tuvieron que hacer un viaje a Indiana.

Me tomo tiempo para analizar cada una de las paredes en tono café muy tenue, el escritorio enorme que está en la esquina de la habitación totalmente iluminado por lámparas de luz cálida que alumbran todos los libros que ahí reposan, hay más de diez arriba de la madera café claro y docenas más debajo de ella, me levanto sin poder evitarlo acercándome en silencio, como si las pisadas pudieran escucharse través de la gruesa alfombra color marrón que cubre todo el suelo, el ambiente es tan cálido que apenas soy consciente de la nieve que cae en la oscura acera a través del amplio ventanal frente a mí.

Repaso las manos sobre la gruesa pasta de color rojo "Fetal Therapy" parece un libro pesado, me llama la atención la cantidad de autores con nombres rebuscados que adornan las portadas con nombres como "Cranial nerves" y muchos más relacionados a medicina y entonces lo recuerdo, Mila menciono que Dave al igual que Luca estaban interesados en el plan de medicina de la misma universidad a la que yo quería aplicar.

—A que son bonitos ¿verdad? —la voz de Luca a mis espaldas me descoloca.

Aparto las manos de los libros rápido a pesar de que ya me ha pillado husmeando.

—No quería..., espiar —digo insegura, mientras lo veo acercarse con dos tazas en las manos.

Lleva un pants beige y un suéter azul marino que lo hacen ver más arreglado de lo que realmente está, sonríe amablemente mientras camina hacia mí.

—Traje un poco de té

—No debiste preocuparte —le digo tomando las bebidas calientes.

Me vuelvo a acomodar en mi cómoda esuqina del sofa mientras pongo las taza de cerámica negra en la mesa de centro, el me mira sin mucha atencion mientras suspira bajito, un silencio incomodo se abre paso mientras yo simplemente veo con atencion las paredes de su habitación, es bastante amplia y huele a pino gracias a las velas que adornan sus mesas junto a la cama, la típica habitación de un listillo de clase, la típica ropa del hijo perfecto, la típica casa de una familia perfecta.

Nora nunca exagero cuando dijo que esta zona era realmente otro jodido nivel.

—¿A dónde fuiste ayer? —. suelta sin más.

El nerviosismo se apodera de mis manos y es difícil dejar de lado el pequeño temblor que se hace presente en mi pierna derecha, respiro con dificultad.

—Olivia —dice acercándose.

Es obvio que algo pasa y Luca lo sabe, no es ningún estúpido.

Se posiciona a lado de mi mientras apoya su taza junto a la mía, suspira por milésima vez en la noche y asegura bajito: —Te fuiste con Ivar.

El color abandona mi rostro cuando me siento tan expuesta a su lado, en el segundo que las palabras abandonan su boca me giro al lado contrario evitando que me mire.

No sé que esperaba al venir aquí, no sé porque me deje convencer por Mila para escapar de casa en cuanto Mike apago las luces, no sé en primer lugar que me coloco en un embrollo de tal tamaño.

—No es necesario que respondas —vacila unos instantes antes de continuar—. El me lo dijo hoy y por el aspecto en su cara sé que no ha mentido.

Me giro como un resorte para mirarlo con el color rojo ya instalado en mis mejillas, no sé si por la vergüenza o por la colera subiendo desde mi pecho hasta cada fibra de mi cabello.

Ivar no le pudo haber dicho nada. Era nuestro secreto.

—El me lo dijo —repite—. No hace falta que trates de ocultarlo.

IT'S MEWhere stories live. Discover now