Un tweet casual de Hobi, riéndose de una situación en el trabajo, desencadena una serie de eventos al azar.
Las conexiones entre amigos y amigos de amigos, se multiplican a través de Twitter, Instagram, Kakao Talk. Reuniones casuales, nuevas amist...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
El aire acondicionado del taxi apenas conseguía apaciguar el calor espeso de julio. Tae se apoyó contra la ventanilla, observando la autopista mientras Seúl se acercaba con cada kilómetro. Sus lentes de sol ocultaban el cansancio del viaje y la playlist de jazz suave que sonaba desde el estéreo del auto era lo único que lo mantenía en modo "existir".
Tres ciudades en nueve días. Nanjing, Shanghai, Hangzhou. Cielos nublados, ríos calmos, fotos de gente que no sabía que estaban siendo retratadas y muchos, muchos paisajes.
El taxi lo dejó en su edificio de Hongdae, cerca de los cafés que tanto le gustaban a Jimin y a solo dos estaciones del departamento de JK. Subió arrastrando su valija y una vez dentro, dejó caer la mochila con un suspiro. El calor de Seúl era más seco que el de China. Pero no menos agotador.
El departamento estaba en silencio. Jimin aún en Europa. Tae se descalzó, se puso una camiseta vieja y comenzó a vaciar la maleta en su dormitorio, dejando entrever ropa, carretes, adaptadores y un libro con la portada doblada.
Justo estaba por colgar una camisa cuando sonó su celular. El nombre "Jinnie hyung" apareció en la pantalla.
—¿Ya llegaste cariño? —saludó Jin apenas Tae atendió la videollamada.
Apareció con el cabello despeinado, en camiseta sin mangas y con una expresión brillante. No importaba el clima ni la situación, Jin siempre se veía espléndido
—Hace media hora —dijo Tae, acomodando el celular en una repisa— Parezco una valija con patas, pero sí.
—¿Cómo estuvo el viaje? ¿Las ciudades, la luz, los atardeceres melancólicos? ¿Comiste bien?
Tae sonrió mientras colgaba una camisa negra.
—La luz, increíble. La comida, pesada. Me enamoré de una señora que vendía tofu en Hangzhou.
Jin rió con esa carcajada suya tan contagiosa.
—¿Y te rompió el corazón?
—Me regaló dumplings. Lo nuestro fue intenso y breve.
—Mi tipo de historia —dijo Jin con tono teatral— Aunque hablando de historias... ¿te conté que empiezo un nuevo rodaje la próxima semana?
Tae se giró con interés.
—No, cuenta
—Es un drama de época. Yo soy un médico real que se enamora de la hermana del príncipe heredero. ¿Puedes creer? Voy a tener que usar peluca y hablar en hanja.
—¿Y cómo estás con eso?
—Sufriendo. Aprendiendo caligrafía y medicina de la dinastía Joseon. Agradezco que no tenga que hacer sangrías reales. Aunque sí tengo una escena donde le coso la herida a un noble —hizo una mueca— Me da impresión hasta decirlo.
Tae rió.
—Lo vas a hacer bien. Tu cara sufre bonito.
—Gracias, amor —respondió Jinnie con un guiño— Hablando de caras bonitas, ¿cuándo piensas salir de tu celibato emocional autoimpuesto?
Tae levantó una ceja al cambio de tema mientras doblaba una camiseta.
—No estoy en celibato.
—Hace tres años que no sales con nadie. No intentes convencerme de lo contrario, Tae.
Tae suspiró.
—No intento nada, y no es por falta de oportunidad.
—Lo sé —replicó Jin enseguida— Es porque te asustan los hombres que te miran y después dicen "no era para tanto", los que un día desaparecen y después aparecen con una novia y cara de "yo nunca fui gay".
Tae no respondió enseguida. Doblando la ropa, parecía más concentrado de lo necesario.
—No me asustan, solo estoy cansado. No quiero eso otra vez —dijo por fin— Me gustaron personas que no me querían realmente. Solo estaban confundidos o querían experimentar o quien sabe. Ya tuve suficiente, estoy bien solo.
—Estás bien, sí. Entiendo eso, yo también estaría harto, pero eso no significa que tengas que cerrarte para siempre —replicó Seokjin con suavidad— No todo el mundo te va a traicionar.
—¿Y sí sí?
—¿Y si no? —insistió Jin— Escucha, no te digo que te lances a los brazos de nadie. Solo que si sientes algo... no te lo guardes. Vivir con las ganas nunca hizo feliz a nadie.
Tae se dejó caer en el sofá, exhalando profundo. Por un segundo, no respondió.
—¿Esto tiene que ver con Kook verdad? ¿Ya te aliaste con Mimi para convencerme que me arriesgue?
— No, pero no es una mala idea —contestó el mayor y Tae rio— se que para temas muy personales tienes a Jiminie pero también puedes contar conmigo y lo sabes ¿verdad?
Tae sonrió suavemente
—Claro que lo sé hyung, muchas gracias
—Ahora descansa. Y si sueñas con dumplings y ojos grandes, no lo niegues. Te conozco.
La llamada terminó con un gesto afectuoso de Jin.
Taehyung se quedó solo en el departamento silencioso. Cerró los ojos unos segundos. No había dado ninguna respuesta definitiva. Pero, quizás... Algo se había movido. Pequeño. Ínfimo. Pero real.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Tweet: Colección Masculina Primavera-Verano. Una fusión inspirada de tradición y diseño contemporáneo.
Iba a decir que todos se están aliando para decirle a Tae "Amigo date cuenta" 😂 pero en realidad Tae si se da cuenta o bueno, mas o menos (? además es terco y no quiere dar el brazo a torcer por decirlo de algún modo.