¡Después de esa charla con los secuaces de Riddle, me dirigí al despacho del director. Dije la contraseña y subí por las escaleras de caracol.
-Señor Potter, pase por favor, siéntese-
me ofreció el director. Yo asentí y me senté. Su expresión parecía seria y preocupada, lo que me hizo sentir un escalofrío recorrer todo mi cuerpo.
-Director, ¿y el profesor Dumbledore va a venir?- dije.
La mirada del director me empezó a preocupar.
-Señor Potter, de eso quiero hablar con usted. El profesor lo solicitaron en el ministerio; él va a pedir ayuda con su problema. Al parecer, como ya habíamos dicho, ocurrió algo con el giratiempo que teníamos para usted y el señor Malfoy.-
La mención de Draco me dio tristeza; él ahora me odia por segunda vez y, sobre todo, está con Eileen. Pero esto lo hago por su bien; no quiero que él sufra por mi error.
-Entonces, ¿eso quiere decir, director, que...?-
-Que por el momento no necesitamos más reuniones privadas. Claro, eso era todo; ya puede retirarse. Si quiere contarle al señor Malfoy, está bien- dijo.
Me levanté de mi silla y salí dirigiéndome a la sala común.
-La verdad, en estos momentos me gustaría estar en mi tiempo- pensé.
Ese pensamiento me atormentó; una tristeza me invadió. La verdad es que quiero estar en mi hogar con mis amigos: Hermione, Ron, Luna, Ginny, George y Neville. Y la única persona que me acompañó ahora está bajo un hechizo, y todo por mí. La verdad no merezco a Draco.
-¿Qué estoy diciendo? Sí te lo mereces. Esto lo haces por su bien. Si Harry, no te desanimes; tú puedes.-
-Eso sonó muy Hermione de mi parte-
me reí por eso, pero sin evitar que una lágrima cayera. La limpié tan rápido como cayó y seguí caminando hasta llegar a la puerta de la sala común.
-Sangre pura - dije y abrí la puerta
-clásico- murmuré.
Intenté no rodar los ojos cuando entré; ahí estaba casi toda la sala común. Cuando entré, todos me voltearon a ver. Seguí mi camino a mi habitación hasta que un chico de tercer año me detuvo.
-Evans, no te vayas; necesitamos que toda la Sala esté reunida, necesitamos hablar sobre algo importante.-
Me detuve a medio camino de las escaleras, me giré a verlo. Él estaba nervioso. Alcé una ceja, solté un suspiro y bajé dos escalones.
-Ya hablen, no tengo todo el tiempo- dije, serio y cruzándome de brazos.
Todos me vieron.
-Bien, como ya se han dado cuenta, el profesor Dumbledore no está, lo que nos da más oportunidad de hacer la fiesta que teníamos planeada - habló un chico de séptimo año.
Yo lo miré y ladeé la cabeza. ¿Una fiesta? ¿Solo por eso me necesitaban? Algo tan tonto.
Me di la vuelta y empecé a subir de nuevo.
-Evans, no he terminado. Si no te quedas a escuchar, olvídate de que estás invitado a la fiesta- amenazó.
Me giré de vuelta. Iba a decirle que no me interesaba, que por mí, yo no quería ir a la fiesta; que tenía mejores cosas que hacer que asistir a una. Pero no. Alguien me agarró del brazo y me jaló. No vi quién era.
-No te preocupes, Jony, él se quedará a escuchar, ¿verdad, Evans? -
Esa voz era de ese idiota. Antes de que protestara, él pasó sus brazos por mis hombros, dándome un abrazo. Escuché a varias chicas chillar y emocionarse.
Rodé los ojos. Ahora no tengo escapatoria. No me moví ni presté atención a lo que dijo el chico.
-Y eso es todo. Todos están invitados, no lo olviden, este sábado- dijo el chico, y todos se empezaron a ir a sus habitaciones.
La sala estaba vacía, bueno, no al cien por cien, ya que estaba Riddle (aún abrazándome) y sus secuaces. Cuando la última persona se perdió de mi vista, empujé con todas mis fuerzas a Riddle y lo logré. Me liberé de su abrazo. Él se volteó a verme y tenía una sonrisa.
-Evans, esta será la primera vez que nos acompañarás a todos a una reunión. ¿Por qué no te sientas?- dijo Black.
Yo lo observé, me di la vuelta y me dirigí otra vez a las escaleras.
-¿En serio planeas rechazar una invitación? Eso es de mala educación, Evans.-
Yo volteo a verlo.
-Mira, Nott, no me importa si es descortés. Yo no quiero estar con ustedes por qué: número uno, no me conocen; número dos, no me caen bien; y número tres, estoy cansado y quiero dormir. Ahora, si me disculpan...- dije y subí a las habitaciones, o eso intenté, ya que unos pasos se escucharon detrás de mí.
-¿Qué parte de que no quie...?-
-Oye, cálmate, Harry, soy yo.-
-¿Eileen? Perdón, pensé que eras...-
-¿Riddle?-
Asentí. -O bueno, uno de sus compinches.-
Ella rio.
-Oye, ¿pero qué estás haciendo aquí? Estas son las habitaciones de hombres. Si te ven por aquí, te harán burla, y si es Riddle quien te ve aquí, peor será- dije.
-Es que escuché tu conversación con ellos y, la verdad, quería verte, cómo estás- dijo ella.
Antes de que pudiera responderle, una puerta se abrió.
-Eileen, amor, ¿qué haces aquí?- Esa voz era de...
-Draco. Hola, este, estoy aquí con Harry, es que me ayudó a safarme de las garras de Riddle y sus "amigos".-
La voz de Eileen cambió de repente a una más triste. La verdad es que sí es buena actriz. Draco me miró a mí y luego a ella. La verdad, lo extraño, y más en estos momentos. Cómo quisiera que él me estuviera abrazando y diciéndome que todo está bien.
-Potta, gracias por cuidarla, pero eso no significa que seamos amigos.-
-Draco, ¿o qué te dije? No lo llames así, por favor - dijo Eileen.
Draco le dio una sonrisa, y una tristeza me llegó. Él se volteó a verme y dejó de sonreír; su cara se volvió seria.
-Bueno, adiós, Evans. Cuídate- dijo, agarró a Eileen del brazo y la intentó meter a su habitación.
-No, Draco.-
Intentó safarse, pero al intentarlo me empujó. Ya me estaba preparando para la caída, pero no llegó. Al contrario, sentí unos brazos que me sujetaron.
ESTÁS LEYENDO
Arreglo el pasado
FanfictionHARRY POTTER GANO LA GUERRA pero aque costo que en realidad ganó la guerra pero perdió a seres queridos como Sirius,Cedric,Fred,Remus etc pero si hubo algo bueno y es que es feliz con el amor de su vida Draco Malfoy pero Draco al velo triste por las...
