π Capitulo 19 μ

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Maldito viejo, siempre tiene que interrumpir y meterse en asuntos donde no lo llaman. Pero lo que más me enoja es la familiaridad que tiene hacia Evans; con qué descaro le toca el hombro. No, no, no.

-Tienes que calmarte, Tom -me decía Ami mismo.

-Mi señor, ya regreso tan pronto -habló Malfoy.

Yo lo observé unos minutos; él entendió de inmediato que no quería que nadie me hablara. Entre a la sala y me dirigí a mi habitación.

-¿Por qué no me dejas hablar con él? Déjame, Malfoy -gritó la Black.

La verdad, ni les tomé en cuenta; me fui a la habitación que comparto con los chicos. Entré y ahí estaban Avery y Nott; ambos estaban leyendo.

-Hoy hay reunión, diles a los demás -dije.

Entré al baño y me di una ducha.

Salí de ahí ya cambiado y me dirigí a la sala común. Ya todos estaban allí; me senté en mi sillón/trono y los demás hicieron lo mismo, se sentaron.

-Esta reunión es para hablar sobre el séptimo miembro -dije.

Todos se volvieron a quedar callados.

-¿Pasa algo, mi Lord? -preguntó Avery.

Yo asentí; todos se miraron confundidos. O bueno, Wualburga no; ella estaba más que feliz, se le delataba ese brillo en los ojos.

-Ya decidió que va a cambiar el séptimo integrante -dijo ella, su voz parecía contenta.

-No, al contrario; vengo a informar que cuando Harry se nos una a nuestra causa, lo tratarán como a mí, con respeto -dije.

Otra vez todos se sorprendieron y se miraron entre sí; no entendían nada y claro, yo los entiendo.

-¿A qué se refiere? -preguntó Black.

-A lo que me refiero es que Harry Evans será mi cónyuge -dije y todos se sorprendieron.

Vi a Wualburga apretar los puños; solo es cuestión de minutos para que empiece con su drama. Pero no lo permitiré. Le dirijo una mirada fría; sé que ella acaba de entenderlo.

-¿Quiere decir que Evans es quien estará con usted a su lado, Señor? -dijo Lastrenger.

-¿Por qué él? -habló Wualburga.

Todos la volteamos a ver.

-Wualburga, cálmate -intentó detenerla Orion, pero no hizo caso.

-No digas nada estúpido -regañó.

-No, Orion; ¿no te das cuenta? ¿Por qué Evans? ¿Por qué tiene que ser él? En él no hay más que un sucio sangre sucia -dijo ella. Ya no aguanté más y con voz fría dije:

-¡Crucio!---

El hechizo impactó en Wualburga; ella empezó a retorcerse del dolor. La verdad me daba satisfacción. Desde que Harry apareció y captó mi atención, se ha vuelto un poco fastidiosa. Sé que ella ha intentado seducirme e incluso llegó a pensar que sería quien estaría a mi lado cuando yo me convierta en el mago más poderoso. Pero no, hasta ahora no quería que nadie estuviera a mi lado; compartir mi victoria con alguien jamás... o bueno, esos eran mis pensamientos antes de que Harry llegara. Cuando lo vi, sentí que él me pertenecía y así será: él será mío y de nadie más.

Los gritos de Wualburga me sacaron de mis pensamientos.

-Ya me hartaste, Wualburga; ya te he dejado claro por qué, ¿verdad? Pero sigues siendo insolente -dije.

Ella chilló como una rata; aumenté el dolor del Cruciatus.

-L-l-lo s-siento -le costaba hablar por el dolor y eso me daba satisfacción. Quité el encantamiento y ella empezó a agarrar aire; luego comenzó a soltar leves quejidos.

-¿Ya te quedó claro, Wualburga? -dije.

Ella asintió y me vio con terror.

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--Y bien, Harry, ¿qué opinas sobre...? Oye, ¿me estás prestando atención? --gritó.

El grito de Myrtle me sacó de mis pensamientos.

--Perdóname, es que no dormí bien anoche --mentí.

Ella me observó, se me acercó y puso su mano en mi frente; luego de eso la quitó.

--No, no estás enfermo. Dime qué pasó, te ves cansado --su voz era de preocupación.

--Nada. Solo no logré conciliar el sueño --dije.

Ella me sonrió y yo le sonreí de vuelta, pero en eso escuché cómo alguien nos interrumpe.

--Warren, quita tus sucias manos de Evans. No ves que lo estás incomodando --se oyó una voz.

Volteé hacia atrás y ahí estaban los secuaces de Riddle.

--Claro que no, solo estoy hablando con mi amigo --dijo Myrtle.

Los demás empezaron a reír; yo los vi serio.

--Si tú eres amiga de él, no digas locuras, Warren --dijo Malfoy.

--Es la verdad... --antes de que hablara, la interrumpí.

--¿Qué quieren? Así nos dejan en paz. --

Todos dejaron de reír y me observaron; algunos con desprecio, otros con curiosidad.

--Queríamos pedirte disculpas por todo, Evans. La verdad no fue nuestra intención burlarnos de ti --dijo Nott.

Yo lo vi sorprendido; los demás se rieron por lo dicho.

--¿Quién los envió? Fue Riddle, ¿verdad? La verdad no me importa si me piden disculpas o no. No me importa. Y si ya acabaron, pueden irse --dije.

--Maldito moco... --gritó la Black, pero la detuvieron.

--¿Que me ibas a atacar? Adelante, hazlo. No tengo miedo. Sé que ustedes traman algo. Lo siento así que les pido que se vayan y nos dejen en paz --dije.

Pues Walburga no escuchó; al contrario, esa palabra la enojó más ya que empezó a intentar quitarse los brazos de Lestrange que la retenían para no atacarme.

--Ya, Walburga, no hagas nada tonto. Mejor veamos; dejemos a Evans con ella --dijo Avery.

Todos sintieron menos ella, claro. Empezó a gritar que no se iría sin antes golpearme y que pedía clemencia.

Yo la verdad no aguanté más; su lloriqueo y sus gritos me hicieron enojar.

--¡YA BASTA! MIRA, ESCÚCHAME: NO ME IMPORTA SI OFENDÍ A TU LÍDER. NO ME IMPORTA. CÁLLATE, ME TIENES HARTO --dije; todos me observaron enojados.

--Ya lo escucharon; déjenlo chicos, mejor regresemos --

Se oyó otra voz; todos volteamos a ver de dónde provenía esa voz y ya me imaginé de quién era: pues claro, siempre tiene que estar él: Tom Riddle.

Arreglo el pasado Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora