Capitulo 18 Arco 2

44 8 5
                                        

You're gonna see me rise
Oh, and rise, rise, rise, rise
-Rise (Calum Scott)

You're gonna see me riseOh, and rise, rise, rise, rise-Rise (Calum Scott)

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

POV Jun

En cuanto mi cuerpo se hundió en el agua caliente, solté un suspiro relajada. Las aguas termales eran lo mejor del mundo.

Intenté relajar los músculos mientras las chicas hablaban de lo mismo que en la mañana en el camión... parejas.

—Jun, tú eres muy linda. ¿Jamás has tenido novio? —preguntó Hagakure.

—¿Novio? Mmm... bueno, realmente jamás he estado en una relación formal. Antes de entrar a la academia, ningún chico había captado realmente mi atención —expliqué tranquilamente.

—¿Antes? ¿Entonces ahora sí? —dijo Mina con esa sonrisa que me hizo sentir escalofríos.

—No es eso a lo que me refería... —dije sintiendo el calor llegar a mis mejillas y mirando a otro lado.

—Oh, vamos, Jun, no te guardes todo para ti. No seas como Uraraka-chan, que no quiere hablar sobre su enamoramiento por Izuku —alegó la rosada.

—¡MINA-CHAN! —gritó la castaña colorada—. Yo no... ni estoy... él y yo no... —Uraraka comenzó a balbucear y todas reímos. Sin duda, su crush por el pecoso era muy evidente.

—Vamos, cuéntanos —habló ahora Hagakure en mi dirección.

Pensé un poco, mirando a todas las chicas, y cuando estaba por hablar un grito captó nuestra atención.

—¡Antes de ser un héroe, aprende a ser hombre! —escuchamos la reprimenda de Kota. Al parecer, habían intentado espiarnos.

Todas le agradecimos, sin embargo, el niño resbaló de la división donde estaba. Con rapidez me acerqué a la división, visualizando una nube al otro lado.
—¿Kota, estás bien? —grité, esperando que haya funcionado.

—Está bien, Jun-chan, no te preocupes —escuché el grito de Midoriya y me tranquilicé.

Caminé lejos de la división y me metí al baño para encontrar mi bata con rapidez y salir. En cuanto cerré la puerta detrás de mí, pude ver al pelo verde con el niño en brazos. Lo miré rápidamente, asegurándome de que no se viera herido, y ambos nos dirigimos a entregárselo a Mandalay.

—Mandalay-san —llamé suavemente—. Kota tuvo un pequeño accidente, pero está bien.

La heroína nos miró y enseguida se acercó.
—Gracias por traerlo. —Le pasó la mano cariñosamente por la cabeza, aunque el niño se apartó con fastidio.

Izuku parecía incómodo.
—Perdón... intenté hablarle antes, pero... creo que no le agrado mucho.

Mandalay sonrió, aunque su mirada se volvió un poco triste.
—No es culpa tuya, Midoriya-kun. Kota... tiene sus razones.

The reasonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora