BEAST Chuuya y BEAST dazai eran pareja, y BEAST Chuuya pensaba pedirle matrimonio después de volver de su misión al exterior, pero cuando vuelve se toma con la sorpresa de que este murio. BEAST Chuuya al enterarse de la muerte de BEAST dazai pierde...
El sol entraba lentamente por la ventana iluminando la habitación blanca, el aroma a desinfectante y antibióticos inundaba el lugar. En una camilla de hospital conectado a máquinas estaba un castaño vendado, su piel palida contrarestaba con las mantas blancas.
Fuera de la habitación pasos llendo y viniendo ansiosos se escuchaban. El cabello rojizo cayendo sobre su rostro serio. Su sombrero siendo apretado con su puño enguantado mientras caminaba.
"¿Por qué tardan tanto...?" Era uno de los pensamientos del mafioso; llevaba un rato esperando, los doctores entraban y salían de la habitación del detective pero no lo dejaban pasar aún. Estaba nervioso, ya había hablado con los de la agencia y llamado a sus superiores. Dijieron que venían en camino pero aún no llegaban.
Justo cuando saco su móvil para volver a llamar escucho la voz de cierta pelirroja.
- ¿Cómo está? ¿Tu estas bien? - Pregunto la mayor rápidamente acercándose a revisar al más bajo.
- Estoy bien, dijieron que está fuera de peligro pero aún no me dejan entrar a verlo. - Suspiro irritado.
Justo en ese momento llegaron los de la agencia. Hicieron preguntas y más preguntas. Luego de un rato la situación y el ambiente de la sala de espera estaba más calmado. Estaban sentados esperando a que saliera el doctor para preguntar si podían entrar a verlo ya. Chuuya era el único que aún no estaba sentado, seguía dando vueltas frente a la puerta. Kouyo había tratado de decirle que tomara asiento pero tampoco hizo caso alguno.
Yosano estaba tratando de contactar a Atsushi, era raro que el joven tigre no respondiera de inmediato, Ranpo estaba callado, estaba usando sus lentes y sus ojos color jade estaban abiertos.
Finalmente después de lo que pareció una eternidad, un médico salió.
- ¡¿Ya podemos entrar a verlo?! - Insistió rápidamente el pelirrojo. El médico que apenas había salido y abierto la boca para decir algo solo suspiro y asintió.
- Por el momento solo pueden entrar 2 personas, aún está descansando así que traten de no despertarlo o molestarlo demasiado.
Antes de que pudieran ponerse de acuerdo para quienes debían entrar Chuuya se dispuso a entrar primero, Ranpo quien se había puesto de pie entro detras de él y lo saco de la habitación cerrandole la puerta en la cara. Chuuya tardo en reaccionar y cuando lo hizo explotó, trato de abrir la puerta pero el detective la había bloqueado.
- ¡Yo quería entrar primero! - Se quejo el mafioso. El detective le saco la lengua desde adentro y se dió la vuelta para acercarse al castaño aún en la camilla.
Yosano solo suspiro mirándolos. Unos minutos después Ranpo salió.
- Ya se donde están. - Dijo rápidamente.
Fukusawa lo miro de inmediato.
- Habla. - Dijo mirando al de lentes.
- Aquí no, vamos a otro lugar. Mr.Fancyhat, quédate cuidando la puerta. - Ordenó. El mafioso abrió la boca para replicar pero el detective volvió a interrumpirlo. - Tu jefe también está en peligro, y tengo la sospecha de que alguien aparecerá pronto aquí, así que quédate cuidando.
- Chuuya-kun, quédate aquí. - Pidió kouyo mirando al más bajo, quien únicamente asintio y siguió la orden de la ejecutiva.
El resto se fue alejando dejando solo al mafioso quien aprovecho para pasar a ver al castaño. Una vez entro a la habitación cerró la puerta y se acercó a él.
- Si no despiertas voy a golpearte. -Amenazo. Pero no había molestia real en su tono. - Tengo tantas preguntas para ti que me molesta que duermas tan tranquilo, eres un idiota.
No hubo ninguna respuesta de parte del castaño claramente. Su mano se acercó para quitarle el cabello del rostro con cuidado de no tocar demasiado la venda alrededor de su frente.
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Entro a paso rápido al hospital, su cabello rojizo se erizaba sin darse cuenta al ser activada su habilidad. Busco la habitación rápidamente y entro de un empujón luego de ver que no había nadie cerca. Al entrar en la habitación su habilidad se apagó de inmediato. Miro al vendado en la camilla y se acercó lentamente.
Parpadeo una vez, la habitación estaba más oscura, las paredes a su alrededor parecían familiares. En la camilla sentado estaba su Dazai, sonriéndole, una sonrisa tan familiar que le dieron nauseas. Le estaba hablando pero no lograba escucharlo. Parpadeo una vez más, ese gran ventanal a un lado donde antes había una pared, su dazai ya no estaba sentado en una camilla estaba sentado en su escritorio con los dedos cruzados y la barbilla apoyada en sus manos.
Él seguía hablándole, su cabeza daba vueltas, la ira acumulada por tanto tiempo en su pecho brotaba inmensamente mientras su habilidad despertaba nuevamente. Se acercó rápidamente, sus manos envolvieron el delicado cuello vendado apretando con fuerza tratando de borrarle esa sonrisa del rostro.
- ¡No tienes derecho a sonreírme así luego de abandonarme! - Grito mientras apretaba más fuerte. - ¡Justo cuando logré recuperarte de nuevo! - Sus ojos estaban desenfocados por las lágrimas de ira, rencor (amor) y sea lo que sea lo que no pudo identificar. - ¡¿Sabes lo que es tener que intentar construir una vida con las huellas que dejaste atrás?! ¡Viviendo para siempre con el hecho de que el último momento en el que importaba haya sido a tu lado! ¡¿Cómo te atreves a convertirme en esto?! ¡Algo que no puede funcionar sin ti!
La sonrisa del castaño seguía creciendo, su único ojo visible lo miraba fijamente. Un pitido empezó a escucharse justo en el momento que un golpe aterriza en su mejilla derribandolo mientras la pared contra la que choco se hace añicos. Unos ojos azules mirándolo con furia. Nakahara parpadeo volviendo a la realidad, miro al pelirrojo, era como mirarse a un espejo. Chuuya volvió a golpearlo pero Nakahara activo su gravedad antes de que lo hiciera apartándose del lugar donde golpeó el original. Salio corriendo justo cuando los médicos empezaban a entrar para atender al castaño, la máquina seguía haciendo ese horrible pitido.
Chuuya una vez vio que Dazai estaba siendo atendido, salió con su gravedad velozmente detrás de su copia, pero cuando lo hizo ya era demasiado tarde ya estaba fuera de su vista.
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"Entre heridas y cicatrices que siguen sin sanar, te amo en silencio, sin permiso para entrar. Si el miedo me quiebra y la rabia me traiciona, mi corazón y el tuyo se anhelaran aunque el mundo nos abandone."
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¡Holii!
Los secuestrados cuando ven a Mori llegar al sótano:
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