Dos años atras
Habían pasado cuatro años desde que Lucerys huyó con Aegon, cuatro años desde que habían estado trabajando duro para convertirse en una banda famosa, algo que, sorprendentemente, no se les hizo tan difícil.
Rápidamente, después de escapar y firmar el contrato, Aegon se dedicó día y noche a ensayar, así que no pasó mucho tiempo para que todo su esfuerzo fuera recompensado.
Lamentablemente, aquello no era bueno para Lucerys. Estaba llevando su cuerpo y su mente al límite. Desde que se fue, su lobo le reprochaba constantemente haber dejado a su omega, y eso lo estaba consumiendo por dentro. Cada día se veía más débil, más demacrado.
Su mánager y sus compañeros empezaron a notar su cansancio, incluso Aegon comenzó a preocuparse. Le decían que descansara, que se tomara unos días libres, pero Lucerys siempre lo rechazaba. Sabía que nada de eso lo ayudaría. Lo único que podría hacerlo estaba a miles y miles de kilómetros.
Así que siguió con su vida, intentando con todas sus fuerzas olvidar su rostro, su sonrisa, sus ojos... todo. Pero mientras más intentaba olvidar, más recordaba, y eso era lo que realmente lo estaba matando.
—Bueno, ¿chicos, listos para el show? —dijo John entrando al camerino.
—¡Claro que sí! —respondieron todos.
—Perfecto, entonces, ¡vamos!
Todos salieron del camerino emocionados. Era el primer show de su gira para promocionar su nuevo álbum, el cual, por cierto, Lucerys había escrito en su mayoría y estaba siendo un éxito.
El show comenzó con euforia: el estadio estaba lleno, los fans gritaban sus nombres, las luces, la energía... todo era perfecto.
Todos estaban emocionados, menos Lucerys.
Él se sentía vacío. Estaba sobre el escenario, podía escuchar cómo gritaban su nombre, oír a Aegon interactuar con el público mientras Jean y Shaun reían y tocaban, acercándose a las personas de las primeras filas.
Pero él simplemente no podía. Intentó hablar o interactuar con sus fans un par de veces, pero su cuerpo y su mente no respondían. Así que se quedó allí, tocando en silencio.
Hasta que Aegon se acercó y lo jaló para que diera una vuelta por el escenario. Al principio quiso resistirse, pero la insistencia de su amigo fue más fuerte.
Empezó a moverse entre la gente, sonriendo de vez en cuando, tocando su guitarra cerca del público. Luego volvió a su lugar, en una esquina del escenario. Ya era la última canción... y era una muy importante para él.
—Han sido un público increíble, ¡siempre estaremos muy agradecidos! —dijo Aegon.
Lucerys escuchó cómo el público abucheaba, pidiendo más.
—¡Lo sé, lo sé! —continuó Aegon riendo—. Es triste, pero antes de irnos cantaremos una última canción, ¿están de acuerdo?
El público gritó eufórico, aprobando.
—Muy bien, así me gusta. Entonces, para cerrar, voy a cantarles una canción que sé que les ha encantado de nuestro último álbum. Fue escrita por nuestro compositor y guitarrista, Lucerys ¡Un aplauso, por favor!
El público comenzó a aplaudirle y gritar su nombre. Él solo se limitó a sonreír y alzar la mano en señal de agradecimiento.
Inmediatamente comenzó a tocar.
Aunque estaba agradecido, lo único que deseaba era irse a descansar. Aquella canción, tan celebrada por todos, para él no era más que una tortura, un recordatorio de su pasado, de su vida.
Tuvimos que callar lo que gritaba el corazón,
el destino nos marcó caminos en contrasol.
Tuve que partir sin poderte detener,
me tragué mil palabras que querían renacer.
Y aunque el tiempo corre y borra lo que ve,
no hay reloj que pueda con lo que siento por ti.
Guardo en mi silencio lo que nunca te conté,
que eras mi razón, aunque no lo entendí.
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INSTINTO
FanfictionLucerys era un alfa feliz, su vida no era perfecta pero podía afrontarlo gracias a su familia y a su mejor amigo de toda la vida, Aegon, sabía que siempre podían contar el uno para el otro sin importar nada, pero que pasara cuando el pequeño hermano...
