Capitulo 98 - ¿El ultimo?

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Los días transcurrieron según su curso en la torre, el vientre de Loki parecía crecer con cada hora, así como su imagen se deterioraba. Llego a tal grado que las venas se marcaban en todo su cuerpo, sus ojos ya no tenían ese brillo que tanto los caracterizaba, y sus cabellos ahora eran opacos –Hola, querida, ¿Cómo te has sentido?-

-Un poco agotada, es de mis mejores días-. El matrimonio vio como su primogénito entraba a la sala, pero al verlos, se retiro de inmediato. Loki suspiro –Aun sigue molesta-

-Solo dale tiempo-

Un tiempo que ya estaba transcurriendo, y sin embargo, Isis se negaba a siquiera mirar a su madre. Le dolía en el alma verla cada vez más deteriorada, pero se negaba a aceptar a aquella cosa que tanto daño le hacía -¿Hasta cuándo dejaras esa estupidez de ignorar a nuestra madre?- pregunto Frigga, claramente molesta

-Hasta que ella entre en razón-

-¿Te estás escuchando? Le estas exigiendo que mate a nuestro hermano-. Su enojo aumento más al ver como Isis rodaba sus ojos –Eres una malagradecida. Mama pudo haber hecho lo mismo contigo-

-¿Qué? ¿De qué estás hablando?-

-Espera, ¿No lo sabías?-

-¿Saber qué?-

-Olvídalo, no me corresponde a mí decírtelo-

Al instante que Frigga salía de la habitación, Thor se asomo, por supuesto que había escuchado todo -¿Qué es lo que quiso decir?-

Suspirando, el rubio se sentó a su lado –Cuando tu madre esta esperándote, tenias el Éter, como una especie de parasito. Alguien quiso asesinarlas para apoderarse de esa gema, varias veces le rogaron a tu madre que interrumpiera el embarazo para extraerlo de forma segura. Y así como esta vez, ella se negó, porque lo más importante para Loki es tu bienestar y el de tus hermanos. Que ahora tú la estés rechazando por querer tener a ese bebe, dice mucho, Isis-

Se levanto de la cama, dispuesto a irse -¿Dónde está mama?-

-En su...-

-¡¡Thor!!-. De pronto, Bruce entro a la habitación de la primogénita, su rostro lucia angustiado –Es Loki...-

Inmediatamente, ambos se levantaron de la cama -¿Qué sucede con Loki?-

-El parto se adelanto, pero ha perdido mucha sangre. Trate de llamar a Steve, pero se encuentra en una misión desde anoche-

-Yo lo hare- afirmo la joven –Por favor, llévenme con ella-

Sin perder un solo segundo, los 3 corrieron hasta la habitación de la reina; al entrar, se encontraron con un terrible panorama: Loki estaba recostada en su cama, la cual mostraba una alarmada cantidad de sangre, su piel parecía la de un fantasma -¿I-Isis?-

-Mama...-. La primogénita se sentó al lado de su madre, tomando su mano como si temiera romperla –P-Perdóname, mama-

-N-No, mi amor, no tengo nada que perdonarte-. Ya no tenía fuerzas para quejarse en cada contracción, solo sabia que llegaba a una al mirar sus ojos cerrarse. Tan concentrada estaba en su madre que no noto cuando Bruce había clavado la aguja en su brazo, no supo explicar la sensación que apareció en su cuerpo al ver su sangre pasar por ese tubo y entrar en el cuerpo de su madre. En pocos segundos, su piel recupero un poco de calor; Bruce se asomo por debajo de la bata

-Loki, ya has dilatado lo suficiente, es mejor que comiences a pujar-. Asintiendo, tomo la mano de su esposo, reuniendo la mayor cantidad de fuerzas, ayudo a su bebe para salir a este mundo. La imagen destrozaba a Thor, al grado que besaba su frente mientras le pedía perdón por hacerle pasar ese momento. Cuando menos lo esperaron, un agudo llanto inundo la habitación; al alzar la mirada, Loki vio a su amigo sostener en una toalla a su pequeño bebe, pero este lucia completamente diferente a sus demás hijos, pues si piel era azul –Es una niña-

-O-Otra niña... Quiero cargarla- susurro, con una sonrisa; al sostenerla en brazos, su piel se volvió azul. Esto a Isis le sorprendió bastante, pues eran pocas las veces en que su madre mostraba u verdadera apariencia –E-Es hermosa, Thor-

-Otra pequeña princesa-

-¿Han pensado en algún nombre?-

-Si... Su nombre será Eyra-

-Es un hermoso nombre, madre, ¿P-Puedo cargarla?-

-Claro que si, hija-

Con cuidado, Isis cargo a su pequeña hermanita, parte de sus manos se tornaron del mismo color. Su mirada se topo con la de la recién nacida, fue en ese momento que Isis se pregunto como pudo negar a su propia sangre. Se prometió ser una mejor persona. Los años pasaron, y a diferencia de su embarazo, los hijos de Isis y Alex crecieron con normalidad; este último decidió seguir los pasos de su padre, pero desde abajo. Poco a poco fue escalando, hasta convertirse en la mano derecha de Tony –Hola, hola- saludo el primogénito del matrimonio Rogers al entrar a la sala

-¡¡Papa!!-. Sus pequeños lo recibieron soltando sobre su espalda, el aroma proveniente de la cocina le indico donde podría estar su esposa

-¿Cómo te fue en la empresa?-

-Demasiado trabajo, estoy molido-

-Niños, dejen descansar a su padre-

-Estoy bien, siempre tendré energías para jugar con mis pequeños-

Negando ligeramente con una pequeña sonrisa en su rostro, Isis regreso a la cocina para ayudarle a su madre -¿Aun no se lo dices, hija?-

-No encuentro el momento para hacerlo-

-Debes decírselo lo antes posible, cariño; si este embarazo es como el de los mellizos, pronto comenzara a notarse-

-Lo sé, mama... Se lo diré esta noche-. Escucho a sus pequeños reírse, observo ese terno escenario con una ligera sonrisa amarga. No le había dicho a Alex sobre su embarazo por falta de tiempo, sino que temía "arruinar" lo que ya tenían –Vayan a lavar...-

Todo lo que podían escuchar era un agudo chirrido, y lo único que sus ojos le permitieron ver fue una intensa nube de humo -¿I-Isis? ¿Thor?-

-Aquíestoy, Lo-. Su esposo la sujeto por la cintura, al mismo tiempo que empuñaba laStormbreaker. En pocos segundos, el humo se disipo, permitiéndoles ver a suprimogénita siendo sujetada por un extraño ser, este clavo lo que parecía seruna gema en su brazo. Aquello provoco que poco a poco, fuera  perdiendo sus fuerzas -¡¡Isis!!-

El hechizo que cambio mi vidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora