6

41 8 5
                                        

Cale tomó un sorbo de su copa de vino, estaba intentando ocultar una mueca, mientras tanto el príncipe heredero se reía ligera y burlonamente.
—Cale ¿no vas a contarme? ¿En verdad?
—Alteza ya le dije que no hay nada que contar.
—El Duque me dijo…
—Mi padre solo es optimista —interrumpió.
El príncipe heredero lo miró y sonrió simulando que se rendía.
—¿Es así? De todas formas, estoy curioso por cómo te está tratando Choi Han. Escuché rumores y vaya que son entretenidos… ¿los escuchaste? Hay de todo tipo y conociéndote sé que los difíciles de creer pueden ser posibles.
Cale suspiró.
—Él me trata bien. Todos saben que es un chico bueno, lo demuestra y es molesto —respondió —. ¿Eso querías saber?  Choi Han debería desposar un trofeo, no debería ser él el trofeo.
—Vaya, te premie bien —bromeó el Príncipe Alver.
Cale juntó las cejas, se dio cuenta de sus palabras.
—No me refiero a eso.
—Dirás que…
—No.
—Jajaja.
—Suficiente.
El príncipe heredero guardó silencio, pero conservó su sonrisa burlona.
—Cale, si estuviera en una posición similar a la tuya aprovecharía ser la envidia del reino.
El pelirrojo resopló, no hizo ningún gesto, pero su cabeza era un caos… por supuesto que lo estaba aprovechando, era solo que incluso eso era difícil de admitir para él mismo.

***


Choi Han despertó en medio de la noche, estaba completamente sudado, tanto que tuvo que acomodarse para sacarse la camisa. Cerró los ojos y suspiró. Otra vez. Otra vez estaba soñando cosas impuras con su prometido. Aunque no había nadie más que lo viera se cubrió el rostro con sus manos.
—Perdón, perdón —susurró.
Su mano bajó hasta el notorio problema, necesitaba aplacarlo.
Antes de su prometido Choi Han no había experimentado esa clase de problemas, de hecho, después de sus primeros encuentros lo había sobrellevado bastante bien.
El problema fue el último, tanto así que Choi Han no estaba seguro si le había gustado demasiado la sensación de la lengua sobre su miembro o era simplemente que se había quedado con ganas de más.
—Esto no… no… no está bien.
Estaba tan avergonzado consigo mismo.
No podía esperar para ver a su prometido de nuevo, quería estar cerca de él, quizá estaba perdiendo la cordura, pero creía que solo así podría tranquilizarse un poco.


***


Cale estaba en medio del desayuno cuando una carta apareció en su mesa.
—Es para usted  —el joven mayordomo se la entregó.
—Gracias.
Sin prestarle mucha atención identificó al remitente, hizo una mueca mientras masticaba, quisiera o no debía abrirla. 

[Para mi querido prometido Lord Cale.
Es sorpréndete cómo el tiempo puede pasar tan rápido, pasaron algunos días desde nuestro último encuentro y no puedo negar que he estado añorando el siguiente, no hay día en el que no te. Puede que no me creas, pero siendo completamente sincero contigo te extraño demasiado. Solo quiero que lo sepas, iré a verte en cuanto termine la misión.
Con amor de tu futuro esposo, Choi Han.]

Cale exhaló ¿qué se suponía que debía responderle?

[Para Choi Han.
¿Debería creerte? Vamos a casarnos, después lo que menos vas a querer va a ser verme… como sea, mis padres esperan tu presencia en año nuevo.
De Cale Henituse]

Y cuando Choi Han leyó eso su corazón se aceleró, realmente poco importaba que Cale no tuviera ganas de verlo, estaba contento porque le había respondido.

[Para mi querido Cale.
Estos días mis compañeros están nostálgicos, temen que con mi partida nos distanciemos. Ellos son como mi familia, me gustaría que consideres conocerlos un poco más. Tendremos unas semanas libres en año nuevo, puedes pasar tiempo con nosotros si quieres y tienes tiempo libre.
Te quiere y extraña, tu futuro esposo.]

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: 2 days ago ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

midnight ; choicaleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora