Chap 61 - Cenizas y ecos

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El Numen corrompido de Amaru arremete con ferocidad y caos, cada golpe una explosión de poder puro.

Etzia permanece impasible, con expresión inexpresiva, moviéndose con silenciosa precisión, como una sombra que se desliza entre la tormenta.

Sus movimientos son eficientes, casi mecánicos. No lucha con ira ni pasión. Lucha con frío control.

Amaru (gritando):

"¡Ni siquiera sientes esto! ¡No eres más que una cáscara vacía!"

Los ojos de Etzia parpadean, una breve vacilación, pero solo por un instante.

Recuerda algo de su viaje, algo que Aizel dijo hace mucho tiempo, aunque entonces no lo comprendió del todo.

"El Numen es más fuerte cuando está ligado a lo que importa... incluso una silenciosa compasión puede guiar tu fuerza."

Etzia:

"No estás bajo el control de nadie, Amaru. Esta es tu decisión."

La mandíbula de Amaru se tensa. Su voz resuena, fuerte y resuelta.

Amaru:

"Te equivocas. Esto es precisamente lo que elijo para crear mi utopía. Y no me detendrás."

Las manos de Etzia brillan suavemente con la fría energía amarilla de Numen. No reacciona con ira, solo con una silenciosa aceptación de la batalla que se avecina.

Etzia (con voz neutra):

"Entonces veamos si tu determinación es tan fuerte como crees."

Amaru carga hacia adelante, preciso y disciplinado. Sus golpes son poderosos pero controlados; cada movimiento es un testimonio de su convicción.

Etzia lo sigue paso a paso, su propia energía Numen es una luz constante y concentrada que atraviesa la tensión.

Su enfrentamiento es feroz, una batalla de voluntades tanto como de fuerza; ninguno está dispuesto a ceder.

Los ojos de Amaru arden de determinación.

Amaru:

"No seré el enemigo. Pero no me detendrán."

La expresión de Etzia permanece indescifrable.

Etzia:

"Entonces me mantendré firme hasta que decidas lo contrario."

Etzia entrecierra los ojos y activa un campo gravitatorio justo a tiempo: su puñetazo impacta en el aire mientras ella cae bajo él.

Golpea el suelo con la palma de la mano; anillos azules explotan hacia afuera, levantando baldosas y desestabilizándolo.

Amaru toma aire con dificultad.

Etzia se levanta con precisión pausada y le propina un rodillazo certero en el costado.

Amaru (apretando los dientes):

"¿De verdad crees que puedes detenerme sin creer en nada?"

Etzia (en voz baja, casi demasiado baja):

"Nunca dije que no creyera en nada."

Lanza un rayo Numen condensado directamente a su pecho, pero Amaru cruza los brazos, bloqueándolo en el aire con pura fuerza. La explosión crepita a su alrededor.

Grita y contraataca con una poderosa onda expansiva ascendente que lanza a Etzia hacia atrás.

Ella rueda y se pone de pie al instante. Sin inmutarse, concentrada.

Vida de un Light - HiatusDonde viven las historias. Descúbrelo ahora