CAPÍTULO SETENTA Y OCHO

40 4 0
                                        

El cielo estaba gris y pesado ese día, como si Seúl supiera que era un día difícil, SeoJin se despertó temprano con un nudo en el estómago que no desaparecía ni con el café, miró el calendario en su teléfono y suspiró sintiendo los ojos llenarse de lágrimas

Era el aniversario, otro año más desde que el fuego se llevó a su padre y el segundo después de aquel aniversario diferente que tuvo

JugYeong una noche antes había hablado con ella y aunque SeoJin trato de negarse no pudo y ahora estaba frente a su armario decidiendo que ponerse

Se vistió con ropa oscura y sencilla ya que en realidad no tenía animos de nada, un abrigo largo negro fue lo último ya que estaba helando afuera, cuando bajó a la cocina, su mamá ya había salido como siempre y no había dejado ninguna nota, solo silencio y decepción pero SeoJin ya se había acostumbrado

No desayuno ya que no tenía hambre y solo miró su telefono

JugYeong:

Nos vemos a las 10 en la estación
No te atrevas a no venir
Te queremos

SeoJin sonrió débilmente y respondió con acronimos para después salir de la casa sintiendo el viento golpearle la cara, cuando vio a sus amigos ninguno dijo nada y solo la abrazaron para después subir al autobús

Llegaron todos juntos al cementerio y SeoJin los miro, JugYeong y SooAh tomadas de la mano, Chorong y HyeMin quienes al oír el plan no quisieron dejar a SeoJin sola y SeoJun que caminaba a su lado en silencio, cargando un ramo de flores blancas que había comprado esa mañana

El camino hasta la tumba fue tranquilo pero SeoJin sentía su pecho hundirse con cada paso que daban

— Yo no recuerdo en donde esta.— Murmuró con la voz rota

— Yo sé.— Ella miro a JugYeong.— Papá, JooKyun y yo venimos a limpiarla cada año

SeoJin sintió sus ojos llenarse de lágrimas y respiró hondo siguiendo a su amiga junto a los demás

La lápida estaba igual a como la recordaba, era sencilla con el nombre de su padre y una foto pequeña donde él sonreía con los ojos arrugados

SeoJin se detuvo frente a la tumba con las manos temblandole mientras sostenía las flores con fuerza, JugYeong se acercó primero y puso una mano en su espalda

— Estoy aquí.— Susurró y su amiga tomó su mano fuertemente.— Todo el tiempo que necesites estaremos aquí SeoJin...

SooAh dejó un pequeño oso de peluche que había comprado en la lápida de a lado la cual era del pequeño que se había ido con el hombre aquella noche, Chorong y HyeMin colocaron velas blancas y se quedaron un poco atrás respetando el espacio pero estando al pendiente de todo

Pero SeoJun se quedó más cerca aunque no decía nada y solo miraba las puntas de sus pies aún tomando la mano de JugYeong, nadie dijo nada ya que querían que se tomara su tiempo, pasaron unos minutos y entonces SeoJin cayó de rodillas asustandolos pero JugYeong se agachó a su lado y la abrazó fuertemente

SeoJin respiró hondo varias veces y las lágrimas ya empezaban a caer pero esta vez no las contuvo, JugYeong tomo las flores y las colocó las con cuidado sobre la tumba

— Papá… hola.— Empezó SeoJin y JugYeong tomo su mano fuertemente.— Ya pasó otro año y yo... sigo aquí

Se limpió una lágrima con el dorso de la mano pero iban una detrás de otra sin control alguno

— Siento mucho lo que pasó esa noche yo... Solo quería hacerte feliz.— Sollozo colocando su mano sobre la tumba.— Quería que comieras la carne que tanto te gustaba en tu cumpleaños, no sabía que todo iba a salir mal… que el fuego se extendería tan rápido, que tú entrarías corriendo a salvarme… y que el niño del vecino no podría salir tan rápido como todos los demás

secrets // true beautyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora