Domino, no había estado aquí en algún tiempo. Bueno, si tiempo se le puede considerar a los 2 días que estuve aquí luego de lo del círculo negro. Y admito, que esperaba con mucha ilusión no tener que poner un pie en este planeta hasta dentro de 9 años en donde tuviera que venir a ceder cualquier beneficio o título que se me intentará ser conferido
Pero el destino siempre quiere llevarme la contraria. Mirenme aquí, caminando por los malditos jardines de un castillo, de un maldito mundo mágico que estuvo 19 años congelado cual cubito de hielo
—Oyé! Tú! No puedes estar aquí!— me giro, alzando una ceja ante los dos guardias que caminan hacia mí con seños fruncidos y lanzas en alto. Apuntándome —Quien eres y como entraste? Este lugar no es para civiles sin autorización!— exige. Ambas lanzas apuntando a mi cuello
—Eso no es muy inteligente muchacho— Alzó una ceja viendo a una especie de Yoda, pero morado, y con dos colas, y cuatro ojos totalmente amarillos. Pero un Yoda
—Maestro Arnus!— exclaman ambos haciendo una reverencia profunda
—Sus Majestades no estarán contentos si se enteran que apuntaron armas contra la princesa— comenta el Yoda llamado Arnus, acercándose para colocarse a mi lado. Dejándome ver que apenas me llega a las rodillas
—Princesa?— cuestionan ambos incrédulos, mirándome de arriba a abajo
—Algún problema?— cuestionó burlona. Metiendo mis manos dentro de los bolsillos de mi pantalón.
—Princesa Ramé, por favor. Acompáñeme, la escoltare hasta el Rey Oritel. La Reina Marion se encuentra en un viaje a Solaria, se pondrá muy triste por no poder recibirla— habla el Yoda, comenzando a caminar, por lo que ajusto mi paso
—No pienso demorarme— comento, observando alrededor
—Me imaginó, tiene cosas que atender en la tierra. Toda una vida de normalidades mundanas. Debe ser entretenido tal juego si intenta protegerlo con tal devoción— comenta, con esa voz de maestro Yedai que ahora mismo hace que quiera patearlo
—No es un juego— gruño, apretando los manos dentro de mis bolsillos
—Puede que en estos momentos no lo sea. Pero es joven, tiene siglos por delante. El tiempo cambia muchas cosas, incluso lo que uno considera amor— comenta, como si fuera una maldita verdad universal
—Qué sabe usted?— gruño
—Oh, se mucho princesa. Las profecías más antiguas son custodiadas en los templos de los rincones más recondidos de todas las dimensiones— menciona, con una pequeña sonrisa, como si estuviera compartiendo un secreto con un niño
—Muchas de las profecías son solo historias escritas por locos disparatados— le recuerdo
—Es cierto. En su mayoría son simples delirios de lunáticos que aspiran la grandeza. Pero otras son dictámenes de un destino futuro. Dígame princesa, usted está preparada para ese destino?— cuestiona justo cuando llegamos a unas puertas de madera blanca con grabados en rojo —Aunque no lo este, el destino no espera. Ya pudo modificarlo una vez siendo mortal. Pero el precio a sido alto. La próxima vez, ya no abra destino que se imponga sobre usted. Pero el destino de sus profecías como una simple mortal seguirán calando en su alma hasta el fin de lo tiempos— declara y antes de que pueda responder desaparece. Logrando que chasque la lengua irritada. Abriendo las puertas sin anunciarme. Viendo a Oritel arrecostado sobre una enorme pila de papeles con rostro desconsolado
—La depresión se médica— comento, haciendo que salte en su lugar. Enderezándose y tosiendo de forma falsa como si eso le ayudará a recuperar el orgullo perdido
—Ramé, qué haces aquí? Digo, estoy maravillado de verte. Pero no te esperaba, debiste avisarme para poder recibirte— habla algo nervioso, levantándose y acercándose. Debatiéndose entre el hecho de querer darme un abrazo y la incómoda situación de que yo no lo corresponda
—Dapne me visito en sueños ayer. Dijo algo sobre que Bloom no puede ser heredera al trono— declaró de manera directa, notando como se tensa. Su mirada se desvía y su mano viaja a su nuca para masajearla
—No queríamos que te enterarás así— murmura apenado
—Entonces es verdad— reafirmó, notando como suspira
—Sí— admite derrotado —No, no queríamos decirles tan pronto. Bloom está emocionada con ser Reina y tú, tienes tú vida allá en la tierra con Riven. Sabemos que no quieres verte involucrada en los asuntos de Domino. Pero no tenemos otras opciones— suspira, observando el paisaje a través de la ventana. En donde los jardines del palacio se extienden por el horizonte. Hasta una estructura que parece un campo de entrenamiento
—Cuantos años tengo antes de tener que asumir el trono?— cuestionó, ajustando el guante, en la parte que se une con la manga larga de la camisa
—3, es lo máximo que puedo conseguirte. Los herederos deben ser coronados antes de los 23 Inviernos— declara —Ramé, yo—
—Lo sientes, lo sé— termino, su frase, notando como me mira con esa especie de nostalgia y cariño que no sé cómo interpretar
—Eres idéntica a tu abuela— comenta divertido
—Todos lo dicen. Faragonda tuvo un deja bu cuando me vío— comento algo divertida. Escuchando como da una pequeña risa
—Ellas nunca se llevaron bien. Mi madre era una bruja poderosa. De las mas grandiosas que ha tenido Domino. Dejo un trono que nunca supe llenar del todo— admite con cierta nostalgia en su trono —Yo tampoco quería ser heredero. Se supone que mi hermano lo sería, el era el aplicado, el que no era un desastre. Yo solo quería pelear y cazar monstruos—
—Qué le pasó?— me atrevo a preguntar
—Se obsesionó con la magia. Más de lo que lo hacen los brujos generalmente. Termino convertido en un monstruo, devorado por la oscuridad al querer tomar el libro del caos. Decía que la marca del caído solo necesitaba despertar. Que Oroboros corría por sus venas— comenta sin gracia, mientras una incomodidad se instala en mi pecho —Se que escondes la marca, sentí esa magia antes. Puedo identificarla, y se, que si Bloom es la guardiana del Dragón, tú eres Oroboros— frunzo el ceño, desviando la mirada
—Desearia que todos dejarán de decir que soy Oroboros, aún falta mucho para eso— declaró, mi vista desviándose al horizonte más allá de los jardines. En donde en lo alto de las montañas. En ave Rock se alza por los cielos. La marca antes en mi nuca, ahora en el negro de mis brazos como una maldición de la que no puedo escapar
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Ramé //Winxs Club//
FanfictionRamé,algo que es Caótico pero hermoso.Un nombre digno de alguien como ella,la Gemela y hermana mayor de Bloom por 10 minutos Ramé era alguien totalmente diferente a lo que muchos conocían,con una sonrisa burlona la cual era permanente en su rostro y...
