59

411 80 5
                                        

Alzó una ceja viendo a quien acaba de entrar a la cafetería. Es la chica hada que anda con Blom y sus amigas entrar desesperada. Lágrimas en los ojos y totalmente aterrorizada

Afuera del local siento la magia oscura arremolinarse. Y se que se trata de esos Idiotas de mala estética Punk que han estando causando problemas por toda la ciudad. Un disparo de energía oscura impacta con las barreras del edificio. Mientras la chica cae de rodillas, sujetando su cabeza

Con un suspiro ciertamente fastidiado, salgo de la barra. Soltando el trapo que estaba utilizando sobre el bar

—Tranquilizala, yo veré que quieren esos tipos— aviso a Riven que baja las escaleras alarmado

Ignoro a la chica de cabello rosa. Que tiembla en el suelo, de reojo puedo ver la sangre en sus manos. Sangre que por el olor detecto que no es humana. Sino animal. No me hace falta mucha imaginacion para saber que ha pasado cuando su perro no se encuentra

Al salir me encuentro a esos tipos intentando romper la barrera protectora. En un círculo murmura un hechizo como divas adolecentes de cualquier serie de brujas de Netflix

—Vaya, solo les falta tomarse de las manos y podemos hacer un hechizo basándonos en la magia de la amistad— me burlo, cruzandome de brazos. Sintiendo como mi cuerpo comienza a absorber de forma pasiva su magia

Estos se detienen, y entre ellos se abre paso un pelirrojo bastante guapo. Si no fuera porque tengo a Riven no me importaría del todo hacerme la vista gorda. Aunque mataron a un perro. Qué me dice eso de ellos

—Tú, no eres un hada— Declara, logrando con mi sonrisa se amplíe dejando ver dos ligeros colmillos

—Vaya, eso es muy inteligente de tu parte. Quieres un premio? O prefieres que tú amigo convertido en animal reciba una galleta?— me mofo

—No queremos problemas bruja. Danos al hada y no nos meteremos en tus asuntos— interrumpe el moreno de las rastas

—Bueno, ya que estamos sacando los diálogos clichés. Yo diré el mío. Y si no quiero, qué harán?— cuestiono burlona

—Entonces nos encargaremos de ti en cuanto hayamos destruido está barrera. Justo como nos encargamos del perro de la mocosa y sus amiguitas haditas— se burla el rubio, que debo admitir se me parece de forma horrible al tipo que parece un espantapájaros en el universo de Batman

—Que linda es la inocencia de ustedes al pensar que pueden destruir mi barrera— me burlo, antes de colocar una amplia sonrisa. Dando un paso y luego otro, hasta quedar fuera de la barrera que protege mi local —pero por qué esperar? — cuestiono, abriendo mis brazos, invitándolos al primer ataque

Los primeros en atacar es el de las rastas con su súper velocidad y el tipo que se convierte en perro. Que ahora que lo noto, sigue teniendo un poco de sangre en el pelaje alrededor de su boca. Cuando ambos están a punto de impactar mi sonrisa se hace mayor. Y todos, somos tragados por la oscuridad

.  .  .

—Ya deje a Roxy con su padre. La chica está totalmente traumatizada— comenta Riven dando un suspiro fastidiado. Dejándose caer en la silla a mi lado. Robándome mi vaso de Whisky —Cuando llegué las Winxs ya estaban allí. Todas hechas mierdas. Esos magos les dieron la paliza de su vida— comenta

—No se si reírme o sentir pena por la chica. Se comieron a su perro delante de ella— comento con una pequeña muñeca, apareciendo otro vaso en mi mano. Incapaz de sentir cualquier pena por la chica, aun cuando quisiera

—Sí, eso fue una mierda. Por cierto, las Winxs preguntaron por lo de los magos. Les dije que nunca llegaron al local— asiento, dejando caer mi cabeza en su hombro

—Mejor así, no tengo ganas de lidiar con uno de los sermones en contra del asesinato y la importancia de la vida— declaro fastidiada. Mientras la mano de Riven, se posa en mi cadera, acariciándola levemente

El silencio entre nosostros es cómodo y tranquilo. Relajandonos después de los acontecimientos de la tarde. Aunque, no puedo relajarme del todo.

—Qué te sucede?— pregunta, levantando mi rostro para que lo mire directamente a los ojos —Y no digas nada. Te conozco, cuando te quedas viendo. A la nada es que hay alguna maldita mierda taladrando tu cabeza— declara, tocando repetidamente mi frente con su dedo

—Riven, alguna vez haz soñado con tener hijos? Vivir una vida normal?— cuestiono, tomando su mano y jugando con sus dedos

—Algunas veces. Aunque, no mucho la parte de tener hijos. Supongo que es algo que llegará con el tiempo. Cuando ambos estemos listos— responde, dejando un beso en mi nuca. Mientras, un nudo se forma en mi garganta

Ese nudo que se no se va ir. No ahora. No mientras el siga a mi lado, mientras envejezca

—No puedo tener hijos Riven, Mi magia, mi cuerpo, no me lo permite— confieso, y cierro los ojos, esperando esa reacción negativa que se no va a llegar

—Ya veo— se limita a decir, como si aquello no fuera importante. Cómo si la idea de no tener hijos, de no ver crecer a los nietos que nunca tendrá no le afectará en lo más mínimo

Y yo, yo soy tan malditamente egoísta como para no dejarlo ir, para aferrarme a él aunque el destino este en contra. Aunque haya tenido que sacrificar mi humanidad por adelantado. Solo para tener toda su vida a mi lado

Ramé  //Winxs Club//Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora