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Sonrió divertida. Viendo a Riven pelearse por arreglar la lavadora de mi madre. El artefacto, arcaico comparado a cualquier tecnología de Magix. Le está dando más pelea que cualquier monstruo

—Un poco más y me parece que vamos a tener que comprarle una nueva lavadora. La estás destrozando— comento divertida, apoyada en la puerta que da al cuarto de lavado

—He arreglado el motor de mi moto. Pero está mierda es prehistórica. Por qué tiene tanta grasa?— se queja molesto, tirando la llave inglesa a un lado

Sonrió, a acercándome hasta quedar cernida sobre él. Inclinando la parte superior de mi torso, besando sus labios. Distrayendolo del desastre mecánico que antes mi madre consideraba su lavadora

—Mejor déjale estás cosas a los técnicos— comento divertida, mientras él rueda los ojos con fastidio

—Voy a arreglar esa cosa— declara con un gruñido, mientras mis uñas, ahora de un largo afilado, rozan suavemente su garganta, mientras mantengo su cabeza inclinada hacia atrás

—Antes o después de destrozarla?— me burló, mi aliento chocando contra sus labios. Antes de que lleve su mano, a mi nuca, atrayéndome a sus labios, en un beso lento y profundo que correspondo gustosa

—Ejem!— nos separamos, viendo a papá cruzado de brazos en el umbral de la puerta —Es mi casa y pido un poco de respeto por ella— comenta, con voz dura. Haciendo que ruede los ojos. Mientras vuelvo a mi postura erguida

—Solo nos estábamos besando— comento, intentando mantener una sonrisa tranquila

—Parecía más bien que se estaban a punto de desnudar. Y no se cómo sean en su casa. Pero pido un poco de respeto para la mía— reclama, logrando que frunza ligeramente el seño

—No seas tan dramático por favor— pido con cierto fastidio, y con un chasquido la lavadora volvió a su estado original

Paso a su lado. Dirigiéndome hacia la cocina, en donde mamá. Se encuentra preparando el almuerzo. A lo que inmediatamente comienzo a ayudarla

—Mamá, se puede saber que le pasa a papá? Está más insoportable de lo usual— comento, ayudándola a picar la lechuga. Notando, por unos instantes su silencio antes de suspirar

—Cariño, tú padre, es complicado. Pero te quiere. No le hagas caso— pide y eso como siempre. Solo es una excusa. Una justificación destinada a no darme explicaciones sin querer hacerme sentir mal

—No puede pasarse la vida molesto porque este peleada con Bloom— declaró, utilizando demasiada fuerza en el cuchillo. Terminando por cortar la tabla de picar de madera. Un error que corrijo inmediatamente con mi magia

—No es solo eso cariño. Sabes como es él. Está estresado. Con esto de Bloom, las hadas aquí en la tierra. El hecho de que corren peligro por esos hechiceros— intenta explicar

—Eso no lo justifica mamá. Lleva tres años comportándose así. Tres malditos años en donde casa vez que entro a la habitación parezco ser el recordatorio de todo lo que está mal en el mundo. Antes podía tolerar el favoritismo sabes. Nunca fue un mal padre. Pero me merezco que me trate así— termino por murmurar, observando la lechuga Mal cortada con un suspiro. No hay lágrimas, solo, un extraño vacío melancólico en mi pecho

Es esta reacción producto de mi condición? O es mi verdadero sentir? Verdaderamente no lo sé. Y siendo sincera, tampoco me importa

—Ramé— intenta recofortarme mamá. Colocando mi mano en su hombro

—Esta bien mamá, solo déjalo— pido, volviendo a mi tarea, intentando no hacer sufrir aún más a la pobre lechuga

.  .  .

—Entonces. Vas a tener que heredar el trono?— asiento, apoyada en el pecho de Riven, las sábanas apenas cubriéndonos mientras la luz nocturna se filtra por las cortinas

—Es una maldita mierda— murmuró

—Yo lo llamaría Ironía— se burla, su mano dejando leves caricias en la parte baja de mi espalda —Entonces, puedo decir que mi dragón se va a vestir de seda— comenta con una sonrisa burlona que me hace rodar los ojos

—Eso solo significa que el bandido también se va a tener que vestir de seda— le recuerdo burlona

—Supongo que tendré que hacer algunos sacrificios si quiero seguir junto a este dragón— comenta, a lo que sonrió —Aunque no esperes que deje de ser un bandido solo por vestir de seda. Me gusta la dinamica de bandido y dragón— comenta divertido, mordiendo mi labio inferior. Antes de jalarme a un beso demandante

Ramé  //Winxs Club//Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora