Algo Inesperado Parte II.

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Minseok se sentía de lo peor, se sentía sucio, mala persona y demás.

Si alguien se llegase a enterar en la Universidad, no quisiera ni pensar de lo que hablarían, como de costumbre. Esto es lo que hacen las personas sin oficios, las personas que no tienen nada más que hacer que meterse en la vida de los demás, ya sea para arruinarlo o para burlarse. Y es por esto que estas personas no llegan lejos en la vida, por una parte; son negativos, y por otra; Se detienen mirando qué es lo que hace bien o mal el otro, cosa que les impide avanzar.

Por la mente de Minseok pasaban muchas cosas, para tratar de no concentrarse en el horrible e inmenso dolor que estaba sintiendo en su interior, con las fuertes embestidas del otro, cosa que lo hacían gritar y llorar de dolor, un poco avergonzado.


-Su...Suéltame, ¡Idiota! Ahahg... Uhg... No más, porfavor...~ -Gritaba XiuMin entre sollozos y pequeños grititos de dolor, mientras que Chen nisiquiera le prestaba la más mínima atención, este solo se encargaba de hacerlo sufrir, hacerlo llorar y sentirse asqueroso, como había dicho anteriormente.

-Ni sueñes, pequeño... -Dijo JongDae con sus ojos llenos de deseo, con un brillo en estos mientras sus movimientos eran completamente brutales y duros para el delicado cuerpo ajeno, que sólo se removía bajo el suyo, mientras las manos de Chen estaban posadas en la cintura del pequeño, apretandola y dandole leves rasguños, dejando aquella blanca y suave piel, de color rojo y dañada.

Luego de casi media hora de tortura, JongDae salió sin una pizca de delicadeza del interior del contrario, ya que sentía que se iba a correr en cualquier momento. Y es por esta razón, que decidió posicionar su miembro cerca del rostro del pequeño, para que este tragase su esencia. Al momento en que Minseok vió el miembro ajeno cerca, se sintió algo asustado, por lo que trataba de moverse hacia atrás, cosa que le era casi imposible, debido a que sus delicadas muñecas se encontraban atadas al respaldar de la cama. Soltó un suspiro cansino, sus ojitos se notaban tristes y decaídos, ya que se encontraba algo cansado, a diferencia de JongDae, quién parecía tener energía como para dos o tres rondas más, cosa que a Minseok le asustaba aún más.

Unos minutos después, y el rostro de Minseok estaba con un líquido blanco ensima, queriendo casi vomitar del asco que sentía, ¿Qué rayos era eso? ¿Y porqué deseaba ponerselo en el rostro? La verdad es que Minseok era algo inocente, no tenía conocimiento a cerca de esas cosas, aunque fuese de una edad ya algo madura, se supone que debería saberlo. Y es que, a pesar del tipo de familia de Minseok, él fue el único que logró salvarse de no ser un maldito bastardo, por así decirlo. Lo que más le dolía era saber que ahora que estaba secuestrado, ¿Qué iba a ser de su pequeño hermano? ¿Quién pagaría las cuentas de la casa? Su madre era un completo fracaso, y ni hablar de su padre. Por cierto, ¿Cuál padre? Ni siquiera sabía si existía tal hombre en el mundo, quién no tiene el derecho ni la virtud de ser llamado padre.

JongDae por su parte estaba realmente feliz, se había follado de una manera increíble y sorprendente al otro chico, quién le brindó mayor placer ya que era virgen, su estrechez era extrema y jodidamente deliciosa para su pensar. Si era sincero, realmente no le importaba haber lastimado al otro chico, aunque por un momento pensó en conquistarlo poco a poco. Haha, qué idiota. Luego de correrse en el rostro ajeno, se bajó de la cama y se colocó su ropa, dejando al cuerpecito ajeno al descubierto en medio de la cama, con sus piernas abiertas y sus brazos extendidos debido a las ataduras en sus muñecas. Minseok estaba realmente cansado, agotado por el reciente acto, aunque su cuerpo no hubiese echo nada, estaba cansado de tanto gritar, al igual que sus ojos estaban rojos de tanto llorar.


-Me gustó mucho sentir tu delicioso interior, pequeño...~ -Susurró Chen con tono sensual al oído del pequeño, luego de haberse vestido. -Por cierto, si deseas ducharte debes avisarme... Pero te ayudaré a duchar con la condición de que te lamas los labios, para que sientas mi Semen en ellos...~ Anda, hazlo.

-¿A...Acaso estás loco?- Sorprendentemente, a Minseok le quedaban vagas fuerzas para hablar, nisiquiera le pasaba por la mente la posibilidad de que se lamiera los labios, y mucho menos para sentir aquél viscoso y espeso líquido que estaba regado por sus finas fracciones.


Obey To Survive / ChenMinDonde viven las historias. Descúbrelo ahora