Corrientes. Cap. 5

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Últimamente no hago mas que despertar en un lugar x pero al parecer a estos tipos les parece divertido noquearme cada dos horas.
En fin, desperté en una habitación muy similar a la que estuve luego de que me golpearan en la puerta de mi casa, solo que en esta había una cama que no era mas que un colchón pelado sobre la armadura de la cana y un baño nada mas que eso, las ventanas altas por donde entraba el sol y una sola puerta que solo se habría de afuera ya que no tenia pomo, aunque igual intente abrirla, en vano.
Pase 5 días allí, 5 días sin comer y bebiendo agua medio sucia del baño haciendo un vaso con mis manos, 5 días en los que no hice nada mas que llorar por mi papá y tratar de no pensar en lo que me esperaba, 5 días en los que pensé en los ojos y la sonrisa de Lucas, 5 Días en los que me imaginaba a mamá cocinando su tarta de manzana, 5 días en los que recordé mi infancia con mi padre, 5 días en los que recorrí cada cm de la habitación maldiciendome por haber salido con Lucas aquella noche.
En el día N°5 al anochecer supongo porque la luz que entraba de las ventanas se estaban apagando dando lugar a la noche, alguien abrió la puerta, un joven musculoso de piel bronceada, cabellos negros como el azabache y ojos verdes a pesar de su aspecto parecía inofensivo, lo abría atacado en un intento de escape de no se que estaba débil hambrienta, sedienta y cansada.

- Me llamo Teo, tu debes ser Marcela verdad?
Yo estaba acurrucadas en una esquina de la cama contra la pared con pinta de moribunda pero la verdad es que moría de frío
Asentí.

-T...t...tienes...un...un abrr....abrigo?

- Perdoname - dijo suavemente y se acerco a mi rápidamente sacándose el abrigo que tenia puesto y dejandomelo sobre los hombros. Con las manos cubrí la mayor parte de mi cuerpo que pude con el abrigo, el chico frotó mis hombros pero me quite, estaba asustada.

- No voy a hacerte ningún daño, tranquila... Ten come- saco del bolsillo del abrigo que me dio un sándwich que yo tome rápidamente y me lo debore en un segundo.

- Gracias

-No hay de que

-Quien eres?

- Soy el hijo del que te apreso aquí, jamas estuve de acuerdo con mi padre sobre esto.

- No te hará daño por venir aquí?

- No, jamas se opuso a que ayude a las muchachas, me entere hace unos días que estabas aquí solo que estuve de viaje y no pude verte, estas bien?

- Gracias por todo, este es el primer acto humano que alguien ah echo por mi en semanas, no estoy bien pero gracias por preguntar

Sentía que estaba recobrando el calor y algo de fuerzas.

- De donde eres?

- Soy de Misiones - El chico río

-Marcela estamos en misiones

- Claro, perdón, soy del norte de Iguazú

- Ah no esta tan lejos, solo a dos horas de aquí

- Podrías sacarme?

-No lo creo, seria un acto suicida para ambos, mi padre no dudaría en matarme aun siendo su hijo no tiene corazón y también te mataría

- Entiendo... Sabes que me harán?

- Hoy justamente se clasifica a las chicas y se les asigna un lugar, le pedí a mi padre para ir a supervisar un grupo y acepto. Es un grupo que sera enviado a un prostíbulo en corrientes, tratare de cuidar de las chicas y en un tiempo haré que escapen y yo con ellas

- Podría ir contigo?

- Es un sorteo, espero que tengas suerte
Miro su reloj.- debemos irnos

- Si señor

-Marcela hasta lo que se tenemos la misma edad, no soy superior a ti, tampoco te lastimare solo dime Teo ok?

Sonreí- ok

Teo me tomo de la mano y me la puso sobre sus hombros para ayudarme a caminar, me llevo por el pasillo hasta una lujosa habitación donde había un sillón grande como un trono el piso estaba cubierto de alfombras con dibujos, había una candelabro en el techo y una mesa de pool en frente de un estante con licores.
Había al rededor de 25 chicas mas en la habitación, acomodadas en una fila. Teo me llevo hasta ella y me susurro:

- Todo va a salir bien te lo prometo -y me dejo parada allí para pararse junto al trono al momento que entro el desgraciado de su padre. Me preguntó como puede ser que ese hombre tan asqueroso haya engendrado ese adorable muchacho.
El tipo saco de su bolsillo una hoja y comenzó

- Daniela seras vendida a los gitanos junto con Rosalia y Judid... Mara tu y Carla se quedan.... - Siguió así unos 10 minutos- Marcela tu y el resto de estas zorras a las que no he nombrado aún se irán al prostíbulo en corrientes y mi hijo inspeccionara su estadía.

Gracias Dios, gracias. Mire a Teo y me dedico una sonrisa casi indistinguible
Después de la repart8cion de chicas , las que teníamos destino a corrientes subimos a un camión que tenia una propaganda de fideos que seria donde nos transportarían hasta corrientes, todas subimos atrás y Teo se sentó al frente con el conductor.
Mire a todas la chicas, tenían caras tristes y golpeadas, desesperanzadas y furiosas, todas flacuchas y mal vestidas como yo, con frío, sed y hambre.
Hicimos al rededor de una hora tranquilos cuando el camión paro, al principio pensé que bajaron al baño o algo así pero después de 10 minutos abrieron las puertas... Un policía.
Pensé que íbamos a salir e iban a atrapar a esos desgraciados, pensé que todas íbamos a volver con nuestras familias, pensé en que iba a ver a mi madre y a Lucas... Pero no, en el momento en que el policía reaccionó sobre o lo que allí ocurría una bala perforo su cabeza dejándo caer la mita de su cuerpo donde estábamos nosotras, gritamos, algunas lloraban, había una chica que se mecía sujetando sus piernas con los brazos. Quien le había disparado era el conductor, detrás de el apareció Teo.

- Esto no era necesario podíamos sobornarlo ¡MALDICION! -dijo Teo tomándose de la cabeza y caminando mientras pensaba que iba a hacer.
-hermano no es la primera persona que matamos, era necesario - Lo decía como si hubiese aplastado una hormiga nada mas
Teo lo acorraló contra el camión, lo tomo de la camisa y con un tono demasiado nervioso y enojado le dijo:
-Mira pedazo de basura, yo estoy a cargo y se hará lo que yo diga ¿entiendes?- el chico tenso la mandíbula
- Si señor - y Teo lo soltó, tomo el cuerpo y lo saco afuera, cerro la puerta del camión, y luego de 20 minutos nos volvimos a poner en marcha, ninguna hablo ni dijo nada durante el viaje.

Secuestrada.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora