Polvo de diamante. Cap. 2

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La primera semana de clases había pasado rápido y como siempre la había pasado mas que bien. Era sábado por la noche estaba tranquila en mi habitación, como vivíamos en los suburbios las noches eran tranquilas y silenciosas pero hace un buen rato oía pequeños golpecitos en la puerta del balcón, seguramente era algún bichito así que no di importancia, aun se sentía que el verano no se había ido por ello tenia puesto un pijama corto. Hubo una fiesta en la casa de Zoe una amiga del instituto pero pase de ir.

Oí golpes en mi balcón, alguien había subido, me levante y tome lo primero que encontré, un tacón, me acerque a la ventana la luz de afuera daba forma a la silueta que estaba tras el cristal, el pomo giro ¿estaba cerrado?. Mierda.

Me abalance sobre el tipo golpenadolo con el tacón por la cabeza frenéticamente mientras trataba de gritar pero el me tenia la mano en la boca, cuando al fin pudimos desenredarnos de las cortinas me tiro al piso, no veía su rostro por la oscuridad.

- Marcela ¿que puta haces? soy Lucas -dijo susurrando

- ¿Que? Lucas ¿que mierda haces un sábado en la noche a las dos de la madrugada entrando como un ladrón por mi ventana? - le dije en susurros un poco exaltada y enojada

- Te eh tirado piedritas pero no diste señales asi que supuse que estabas dormida y decidí subir - claro, el bichito que se golpeaba contra la ventana era Lucas

- Casi me matas de un susto - le dije mientras me sentaba con las rodillas contra el pecho rodeándolas con los brazos y dejando descansar mi cabeza en ellos tratando de recobrar el aire luego del susto, Lucas se acerco a mi rodeándome con el brazo pero lo quite, el se paro dio un par de pasos y se sentó en mi cama.

- Vete a la mierda Lucas- le dije llorando, estaba asustada no lograba recuperarme como pudo hacerme eso, acaso no podia enviarme un mensaje- ¿Que quieres?

La decepción de lucas era casi tangible, me dedico una sonrisa triste como nunca lo había visto, se sentía culpable, lo se, no fue su intención asustarme

- Venia a buscarte porque casi no te vi hace tres días debido a que entre las clases casi no tuvimos tiempo y no te pude traer a clases porque casi siempre salias mas temprano o mas tarde así que decidí invitarte a un picnic, pero ya veo que no me lo merezco, lo siento muchísimo cielo no fue mi intención asustarte- ¿porque era siempre tan adorable?, parecía un niño arrepentido con su cabello rubio despeinado y sus profundos ojos azules viéndome de esa manera que siempre lograron poder conmigo.

- Oh cariño vamos no hagas eso- le dije levantándome y sentándome de frente con las piernas abiertas rodeando su cintura apoyando las rodillas flexionadas sobre mi cama y rodeando su cuello con los brazos.

Lucas me tomo de la cintura y fundimos nuestras bocas en un cálido beso de reconciliación, casi nunca peleábamos y cuando lo hacíamos me sentía horrible, Lucas y yo salíamos hace ya dos años y 4 meses, era la persona en quien mas confiaba en el mundo ademas de mis padres, nunca me haría daño.

- entonces?

-dame un momento que me cambio y nos vamos

Me quite la ropa en frente de el y el sonreía, me había visto desnuda miles de veces así que no era una novedad, me puse el sostén, un jean negro con mis vans a juego, una camisa blanca y una campera de cuero negra, me peine el cabello y forme un poco mis rulos, entre al baño me lave la cara y me enjuague la boca, me puse un toque de labial de chocolate y salí para encontrarme con Lucas que tenia una vestimenta muy similar a la mía. Lucas tenia cascos en las manos por lo que supuse que había venido en moto.

Bajamos por las escaleras sigilosamente, abri la puerta y me lleve la llave que escondíamos en una maseta salimos por el portón para encontrarnos con su Tornado 250 supermotard negra.

Lucas condujo hasta el final de una colina donde había estacionamiento dejo la moto a un costado, allí es donde los chicos de nuestra edad pasaban el verano teniendo sexo en sus coches en el estacionamiento, pero nunca fue nuestro caso. Un día en el que volvíamos ebrios con las chicas y sus novios de una fiesta encontramos un rincón escondido junto a un sauce cruzando por la maleza que había hacia el costado del estacionamiento oculto por los arboles donde había pasto limpio y flores, en verano ahí era fresco y el sauce nos daba sombra solíamos decir que ese lugar era nuestra pequeña "Narnia" ya que era como un mini mundo aparte escondido en el cual era el único lugar donde se podía ver toda la ciudad y las luces se mezclaban con las estrellas.

Lucas extendió un mantel bajo el sauce y saco un taper con unos sándwiches y unas cervezas puso en su teléfono celular la canción de Omi - Hula Hoop que a pesar de no ser del todo romántica pegaba perfectamente con el ambiente divertido del verano, me pare lo tome de los brazos y nos pusimos a bailar mientras reíamos y nos dábamos algunos besos fugaces cuando la canción termino nos sentamos a comer mientras veíamos las luces y las estrellas

- ¿no crees que es hermoso?

- Lo es, amor

- ¿Sabes? mi madre solía contarme una historia de niña, decía que cuando el mundo se creo el cielo no tenia estrellas solo la luna y a un escultor le parecía un espacio hermoso para crear un arte así que compro un diamante y lo pulverizo para poder hacer una figura en el cielo con el así que llamo a un pegaso una noche para que lo lleve hasta el cielo pero cuando estuvo a punto de hacer su obra tropezó y este polvo de diamante cayo por todo el cielo dejando así las estrellas que vemos hoy y el escultor dijo que las llamaría estrellas a su obra mas maravillosamente accidental y que los que se dedicaban como el al arte pudiesen plasmar de inimaginables hermosas maneras a las estrellas que el creo

- Es una historia hermosa, tu madre tiene mucha imaginación tu eres una mujer maravillosa al igual que ella y las amo

- Amas a mi madre? - pregunte divertida

- Tu madre es la mujer mas dulce que existe, mi madre casi nunca esta en casa y prácticamente me crié sin ella, cuando te conocí y conocí a tu madre de inmediato le tome mucho cariño la quiero como si fuera mi propia madre

- Cielo sabes que somos tu familia también ¿verdad?

- Lo se mi amor, tu eres mi familia, mi hogar

- Te amo - y nos besamos

Volvimos al amanecer cuando el sol estaba saliendo pero no me molestaba, mis padres nunca se levantaban temprano un domingo ya que era el único día que no tenían que trabajar, así que llegue y luego de despedir a Lucas y que el se fuera entre por el portón y empece a buscar las llaves en mi mochila y entonces sentí un golpe en la cabeza y de repente todo fue negro.


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