Capítulo 13

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Salíamos seguidamente, me gustaba verlo sonreír, teníamos una vida sexualmente activa.
Un día agarramos nuestras cosas, sacamos el dinero ahorrado y fuimos al sur, nos quedamos en una pequeña cabaña, queríamos descansar de todo, del trabajo, de las peleas y de la contaminación de la ciudad.
Llegamos a la cabaña, era alejada de todo, estábamos solos.
Esa noche al llegar me bañé, dejé mi celular, llegó un mensaje de mi jefe, el lo vio, fue a la ducha, me agarró violentamente del pelo y me saco, me dijo:

- ¿Porqué te llegan mensajes de este estúpido?
- ¿Qué te pasa? Si es mi jefe.
- Llámalo y dile que renuncias.
En ese momento me agarra de cuello, yo lo llamó con urgencia, estaba casi llorando:

- Hola...
- Hola Camila ¿Estás bien?
- Sólo quiero decirte que renunció al trabajo.
- ¿Te pasa algo? Te notó con voz llorosa, ¿porqué renuncias?
-...
- ¿Camila?

En ese momento corte, mire a mi novio exaltado, lo empuje, me fui a vestir y salí corriendo.

- ¡Camilaaa! ¡venteeee!, entiende que no es correcto tener el número de sus jefes, después encontrarás un trabajo mejor.

En ese momento me alcanza me alcanza y me abraza, comenzamos a llorar.

- ¡Eres un idiota! Te tengo miedo.
- No diga eso mi amor, es por el bien de nuestra relación.
- ¡Sueltame imbécil! Bien de que si tus estúpidos celos no nos dejan vivir en paz.
- Mi amor tienes que comprender que yo soy así.
- Casi me matas, si no llamó a mi jefe.
- Tu ex jefe.
- Como seas eres un idiota, que no comprende la gravedad de sus ce...

En ese momento me agarra y me besa, lo seguí aunque no quería, lo amaba, no se si era un amor enfermizo, pero era capaz de dejar todo por el, me sentía una estúpida, con tal que me agarró en brazos, me llevo a la cabaña y ahí terminamos en la cama, como si no hubiera pasado nada, era increíble como podía arreglar un problema que igual era grave tanto como sus celos y su violencia.

Un amor violentoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora