Al pasar los meses ya casi totalmente recuperada, fui a la cárcel.
No me querían dejar pasar, pero al no tener orden de alejamiento, pase a verlo.
El estaba ahí, guapo como el primer día que lo vi, me miró con una cara de tristeza y arrepentimiento...
Me dijo:
-¿Porque vienes aquí? A ver a este desgraciado, que casi te mata...
-Vengo a saber que paso esa noche, no comprendo nada, nadie me quiso decir nada, aparte de que quería verte, aún te amo y te extraño...
- ¿Cómo me puedes amar? Después de lo que te hice... Soy un estúpido desgraciado...
-No comprendo lo que paso esa noche, no puedo dejarte de amar por algo estúpido que ni entiendo...
- Casi te mato... ¿que estupidez?
En ese instante lo bese, lo extrañaba profundamente, estoy segura que me llamarán estúpida como haces eso, pero lo amaba, no podía dejarlo ir, el me siguió nuestro beso fue como de unos jóvenes enamorados...
Él me dijo llorando:
- Perdóname por ser tan estúpido, te amo demasiado...
- Yo también, siempre estaremos juntos, no importa lo que pase...
- No... juntos no...
- ¿Porqué? Si nos amamos...
- No quiero hacerte daño...
- No lo volverás a hacer si me amas...
- Yo soy un asesino...
- Claro que no, estoy viva mi amor.
- Maté a mis tres amigos por celos...
- ¿Qué? Dime que paso esa noche...
- Es mejor que no sepas...
- Dime por la mierda...
- Esa noche...
- ¿Qué paso es noche?
- Me desperté, con unos gritos, te vi desnuda con mis amigos, ¡esos desgraciados se lo merecían!
- ¿Porqué?
- Te empecé a golpear, tu estabas llorando, me decías que te soltara, yo estaba furioso y te seguí golpeando, te empuje contra la pared, tu me querías explicar que te habían violado, estabas borracha por eso no te pudiste defender, no creí, al caer contra la pared quedaste inconciente y fui a buscar un arma...
- ¿Qué paso con tus amigos?
- Les dispare, me vieron cuando te golpie, estaban muy borrachos y no hicieron nada, los maté...
-Te amo...
-No me puedes amar...
- ¿Porqué dices eso?
- Andate ya no quiero más, sólo pudrirme en esta cárcel...
- Dejame ayudarte...
- ¿Cómo?
- Soy sicóloga... recuerdas...
- Sí, pero ya lo intentaste una vez y no funcionó...
- Fue porque no terminaste el tratamiento...
- No quiero causarle más daño.
- No lo harás...
- Si lo haré...
- Confía en mi por una vez...
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Un amor violento
RomanceAlex era un hombre viudo con su hija Ignacia, el quedó con una profunda depresión después de la muerte de su esposa, pasado los años con su depresión conoce a Camila una sicóloga que le ofrece ayuda a su hija la cual tiene depresión igual que su pad...