Capítulo dos

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Gracias a dios era sábado. Ya tenía todos los planes hechos para ese día. Y esta vez no los cambiaría. Primero me arreglaría, luego desayunaría, haría mi tarea (que por cierto no era poca) y tendría tiempo para mí. Sin duda un día perfecto.

Todo el día iba de acuerdo a lo planeado. Llegó la hora de hacer mis deberes. Comienzo con matemáticas. No es la mejor materia, pero es mi profesora preferida y lo facilita todo. Apunto  de terminar la tarea de matemática mi madre entra a mi cuarto.

-Gray, tu padre y yo iremos de compras a la ciudad. ¿Te gustaría venir?
-No, gracias. Prefiero terminar mi tarea. ¿Te parece si mañana salimos los tres?
-Me parece perfecto.-Hace una pausa- Espero que termines pronto. Llegaremos un poco tarde. Nada de fiestas en nuestra ausencia, ¿entendido?
-Sí. No sé si no te has dado cuenta, pero no tengo eso que otros llaman "muchos amigos"-Digo haciendo comillas con los dedos.
-Okay. Diviértete.-Besa mi frente y sale por la puerta.

Continúo con mi tarea. Esta vez los maestros habían dejado mucha tarea. También influyó que yo no puse atención en las clases. Ahora tenía que pasar todos los apuntes que hicimos y terminar la tarea.

El tiempo se pasa muy rápido y consume más de lo planeado. Decido ser un poco más flexible con mis planes. Tomo una cazadora y voy al café más cercano. Hace mucho tiempo que no voy ahí. Me pregunto qué ha cambiado.

Jalo la puerta y entro al lugar. Me fijo en la hora 9:15 p.m., exactamente. Tomo asiento en la barra. Muy cerca de esta hay un escenario. "¿Para que será?" Me pregunto.

Pido un capuchino, el americano es muy fuerte y hace mucho frío para tomar un frappé. Vuelvo a fijarme en la hora. 9:29 p.m. Tengo que revisar la hora porque un "vamos a llegar tarde" de mi mamá es un "llegamos a las 11:00 p.m. aproximadamente". El reloj de mi celular cambia. Ahora marca 9:30 p.m. Un sonido me hace salir de mis pensamientos. Y la voz de una chica me hace alzar la mirada.

Es una chica muy linda y de estatura media ( yo digo que mide unos 169 centímetros). Viste un par de pantalones negros con una playera negra a conjunto, y como accesorio una blusa roja de cuadros sobre la playera. Debo de mencionar que se viste muy bien. Tiene el cabello café, tez blanca y unos hermosos ojos verdes. Saluda al público y dice que cantará algunas canciones.

La observo fijamente mientras busca algo en su celular. La música, supongo. Y en un momento comienza una canción. Me parece conocida. Es de los 90's. Y cuando canta recuerdo el nombre. She's all I've ever had. Versión femenina.

Tiene una hermosa voz. Y podría decir que con su voz la canción me gusta más. La canción se acaba demasiado rápido. Pronto empieza una más actual, Let her go de Passenger.

La noche se pasó muy rápido. Sorbiendo de mi café mientras veía a esa chica y la escuchaba cantar.

-Muchas gracias por todo. Han sido increíbles.-Dice la chica a modo de despedida. Me entristece un poco. Pero lo más probable es que nunca la vuelva a ver.-Y por si tenían duda,-ríe un poco-estoy aquí todos los sábados desde las 9:30. Mi nombre es...

Apuntó de decir su nombre el celular suena y no me deja terminar de escuchar. Es mi madre. Antes de contestar reviso la hora. Demonios. Ya eran más de las once, ya debía de haber estado en casa.

-¿Hola?-digo en un tono no muy seguro.
-¿Dónde estás?-dice un poco molesta-Tu padre y yo llevamos aquí casi media hora y no hay señales de ti.-Y antes de que siga hablando la interrumpo.
-Lo siento. Es que he terminado la tarea y me he estrado. Vine por un café. Sólo quería algo de tiempo.
-Oh, está bien.-Su tono de voz cambia a uno más tranquilo.-Pero no tardes.
-Voy en camino.
-Espero que hayas llevado suéter.
-Lo hice. Te veo en casa.-Digo y cuelgo rápidamente.

Tomo mi billetera y me dirijo a la caja a pagar. Me entregan el cambio, lo guardo y camino hacia la puerta. No sin antes voltear a ver a la chica. La veo fijamente por algunos segundos. Alza la mirada y me mira directamente a los ojos y siento cómo si algo en mi interior se encendiera. Desvío la mirada y camino a la puerta. La empujo y salgo sosteniéndola para una pareja que va a entrar.

Y durante el resto de la noche esa chica no salió de mi cabeza...

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¿Saben? No sé si están leyendo esto. Ni siquiera sé si está leyendo la historia. Pero me gustaría que comentaran para que nos conozcamos y opinen de la historia.
Muchas gracias :3
-xMarx

La chica del café de las 9:30Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora