Sábado de nuevo. Pero esta vez era diferente. Keith quería que Sam y yo fuéramos al café para que ellos conocieran a la chica, pero me insistió para que llegara antes que Sam. Dijo que tenía "algo urgente y extremamente confidencial" que contarme. Siempre exagera con los adjetivos que utiliza. En fin... Conociéndolo, apuesto a que va a ser un broma hacia Sam o hacia algún profesor (Sam no debe enterarse porque le arruina toda la diversión).
Keith me citó a las 7:30 p.m. para poder hablar antes de que llegara Sam (a las 9:00p.m. aproximadamente). En serio, ¿ya había mencionado lo mucho que amo el otoño? Tomo un par de pantalones negros, una camisa blanca y una gruesa chamarra color verde militar. Me dirijo hacia la pequeña cafetería que se ubica a 5 bloques de mi casa.
Hace frío, más de lo que esperaba. Coloco las manos dentro de los bolsillos de mi pantalón tratando de calentarlas un poco. Ed Sheeran canta en mis oídos mientras pienso en los posibles temas de conversación con Keith. Sam, Keith y yo nos conocemos desde que teníamos 9 años. Diez años de amistad no es poco y aún así, no tenía ni idea de lo que quería contarme. Probablemente le guste una chica. Aunque es muy extrovertido, puede llegar a ser un poco tímido y sensible. Tal vez quiere hablar sobre aquella chica misteriosa del café porque está preocupado por mi. O sólo quiere molestar.
Al llegar al café, veo que Keith está sentado en una mesa en medio, frente al escenario. Está jugando con la cuchara y moviendo los pies de un lado a otro. Esto está asustándome. Está nervioso y no sé porqué. Me acerco a saludarlo y tomo asiento.
-¿Cómo estuvo tu día?- Me pregunta tranquilamente.
-Bien. ¿Y el tuyo?- respondo algo seco. Tiene que decirme porqué me ha citado.
-Bien.
- ¿Por qué me has citado, Keith?- le pregunto sin rodeos.
Su rostro empalidece, me mira con los ojos abiertos y separa un poco los labios. Ninguna palabra sale de su boca durante algunos momentos. El silencio se rompe cuando por fin decide hablar.
- ¿Sabes que llevamos 10 años siendo amigos?- guardó silencio y yo no contesté a su pregunta.- En ese tiempo puedes conocer muy bien a alguien, ¿no lo creer?- comenzó a reír nerviosamente y se sonrojó un poco.
-Sí- respondí.
-Bueno, la verdad es que me gusta...- hubo una pausa. Keith tomó una gran bocanada de aire como si estuviera armándose de valor.- Sam. No sé cómo vallas a reaccionar. No quiero perder tu amistad ni la de él.
No pude evitar levantar y abrazar a mi amigo. Era lo que él necesitaba. Apoyo. Le di a entender que yo lo apoyaba con esto y luego de discutir un poco lo convencí de contarle a Sam. No sé cuando lo iba a hacer, pero lo tenía que hacer.
Al rededor de las 9:00 p.m. Sam llegó. Quería reírme porque podía notar lo nervioso y feliz que se encontraba Keith. Ordenamos bebidas y conversamos hasta las 9:30. La chica por fin llegó.
Los chicos la observaron y ambos mencionaron que era muy hermosa. No podía evitar sonreír al verla. Era la chica perfecta. ¿Cómo lo sé? Las personas me han dicho que soy muy bueno juzgando a partir de la primera impresión y me gusta presumir que casi nunca fallo. Ella. Ella era la clase de chica con la que puedes ver la televisión un sábado en invierno por la tarde mientras están abrazados, la chica con la que tendrías caminatas observando las flores en primavera, nadar en verano y coger unos helados y saltar sobre un montón de hojas e ir a pedir dulces con ella en otoño. Era la chica que cuidarías más que nada y ella haría lo mismo por ti. Era linda y sensible pero misteriosa y peligrosa a la vez. Me volvía loco pero desde que la conocí es la única cosa que me trae sanidad. Probablemente podrían decir que la amo.
Algo que tenemos en común ella y yo es la música. Esta semana cantó canciones de The Script, LANY, The Killers y algunas bandas más que conozco. Su voz me enamora. Es la mejor.
La presentación terminó y los chicos y yo seguimos hablando.
-Debes de hablar con ella. No puedes seguir así. Algo me dice que vale la pena.- Sam dijo.
-Si no lo haces tú, lo haré yo.- Keith me comentó y no pude evitar soltar una carcajada considerando lo que me había dicho antes.
-Lo haré, tal vez la próxima semana.
Mi vida volvió a la normalidad por el resto de la
Semana. "We could talk all day about the future, and yet I don't even know where I'll be next week". Esa frase y el hecho que que iba a hablar con ella la próxima semana era lo único que sabía y tenía claro.
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¡Holi! ¿Cómo les va?
Bueno, solo quería disculparme por no subir capítulo, decirles que ya casi acaba 😉 y pedirles una disculpa porque creo que he hablado de artistas no muy conocidos (LANY y Blackbear), pero les sugiero que los escuchen ❤️
L@s quiere,
-xMarx
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La chica del café de las 9:30
Teen FictionTal vez te enamoraste de ella. Pero, ¿estás seguro de que es la indicada? Piénsalo, podría ser sólo el café...
