Hyperion Aiden Malfoy era hermano mellizo de Abraxas aunque nadie jamás pudiera entender cómo pasó. Abraxas era un digno heredero Malfoy en todo su significado; cabello rubio imposible, ojos gris plata, altura superior al promedio, complexión en su punto exacto, inteligente y astuto cuál serpiente.
Pero Hyperion era tan diferente a esos estándares que resaltaba sin querer. Era un chico torpe y muchos creían que en realidad era bastante idiota, no, idiota no, mas que eso, y le trataban como si solo tuviera una neurona, aunque solo no sabían que le pasaba en realidad. De todas formas no había sido criado de la misma forma que su hermano así que la diferencia entre ambos se notaba todavía mas...
Los señores Malfoy trataban diferente a sus hijos; Abraxas fue educado para convertirse en un Lord Malfoy desde la cuna, eran muy estrictos y rígidos con él. Hyperion quien fue considerado un retrasado con poco futuro por delante, con una cara bonita como única cualidad. Mientras Abraxas recibía lecciones Hyperion salía a jugar, nadie esperaba nada del chico por lo tanto nunca tuvo presiones y sus padres lo dejaban actuar y hacer lo que quisiera a fin de cuentas su única función al crecer seria lucir bonito y pararse al lado de su hermano. Literalmente Hyperion no recibió ninguna lección y se si se le dificultaba aprender esto lo empeoró dejándolo muy atrás.
Muchos creerían que por todo esto habría rencor entre los dos, pero no, Abraxas amaba tanto o más a Hyperion de lo que se amaba así mismo, pero después de todo solo eran niños y no tenían la maldad para odiarse entre si. O al menos solo entre ellos, porque Abraxas si parecía odiar bastante a sus padres y a todos estos adultos que menospreciaban a su hermano.
No es que sus padres fueran malos con Hyperion, hay que admitir que le trataban bastante bien y hasta le consentían en exceso, el problema radicaba en su trato en cuanto a la inteligencia de su hermano, lo trataban mas como a una mascota que a un hijo y aunque a Hyperion no le importaba, a Abraxas si le ofendía.
El primero de septiembre llegó como un día frío y ventoso, La señora Malfoy no soltaba la mano de Hyperion para que no se saliera del camino y terminará hablando con esos asquerosos muggles, su hijo menor perdía rápidamente la atención en las cosas que hacía y como siempre parecía metido en su mundo no era confiable ni para caminar solo, o eso creía el matrimonio Malfoy.
-Mamá ¿porque esas personas visten tan raro? -preguntó el pequeño mientras veía a la gente ir y venir- se ven graciosos.
Si, Hyperion nunca recibió lecciones de ningún tipo, era un milagro que supiera leer y contar, no podían pedirle que supiera del mundo muggle cuando solo había tratado con magos toda su vida y su mundo hasta ese día se había limitado al jardín de los Malfoy.
-Tu hermano te dirá después, querido.
-Pero...
-Toma, cariño, para que te compres todos los dulces que quieras -dijo la bruja sacando una bolsa de piel de dragón considerablemente grande y llena hasta reventar con galeones-, luego iré a suiza y te compraré kilómetros de chocolates.
Ella siempre hacía esa clase de cosas para distraerlo, a veces funcionaba porque a Hyperion le costaba concentrarse, pero otras como justo ahora solo le seguía la corriente a su madre para evitar molestarla.
-Gracias mamá -exclamó Hyperion tomando la bolsa con la mejor sonrisa que pudo dar- eres la mejor. Te quiero.
Siempre había un te quiero al final cuando se dirigía a su familia, ellos nunca usaban esas palabras pero veía como se ponían felices por oírlas.
Ya una vez en el anden 9 3/4 Hyperion se soltó del fuerte agarre de su madre y salió disparado hacía la locomotora pues quería ver que tanto se parecía a su modelo escala. Había esperado este momento toda su vida y se había hecho aficionado a los trenes por lo mismo. Iba esforzarse, quería demostrar que era mas que una cara bonita como solía decir su mamá, quería que hablaran de él con el mismo orgullo con él que hablaban de su hermano.
Abraxas por su lado observaba también maravillado pero mucho mas disimulado, cuando escuchó la voz de su padre.
-Abraxas -el rubio se colocó frente a su padre-, todos los Malfoy hemos pertenecido a Slytherin, he hicimos grandes cosas. No voy a voy a aceptar ninguna excusa de tu parte si te atreves a decepcionarnos. No voy a perdonarte si me fallas.
-Puedo asegurar que eso no pasará padre.
-Mas te vale.
-¡El tren es idéntico al mío papá! -gritó Hyperion con emoción llegando al lado de Abraxas- solo que mi tren es mucho más pequeño. ¿Me puedes comprar un tren un poquito más grande?
Oh si, Hyperion era bastante consentido.
-Claro, lo compraré en cuanto partan.... Hyperion -comenzó su padre cambiando su fría mirada por una compasiva y más gentil- diviértete mucho -luego el mayor reflexionó sus palabras y pensó que estaba presionando demasiado-. Mejor vive como quieras, no tienes que hacer nada que te incomode. Si tienes problemas envía una carta y vendré por ti en cualquier momento, no tienes porque venir aquí, si quieres aprender a usar bien tu magia puedo enseñarte en casa sabes que no para mi sería mucho mejor.
-Yo quiero estar en Hogwarts igual que Abraxas, y quiero estar en Slytherin...
-¿Slytherin? Cielo... Si quieres estar aquí no te voy a detener, pero debes saber que cada casa de Hogwarts pide cualidades muy específicas y lo siento, no quiero herir tus sentimientos pero no eres un Slytherin.
-Te escuché decir que todos los Malfoy van allí.
-Me refería a los herederos, Abraxas debe cumplir porque tiene responsabilidad con la familia. Pero nadie te juzgara por ser diferente mi amor, seguro lo harás increíble en cualquier casa y yo estaré muy feliz por ti. Ahora hablando de la escuela, insisto que no hagas nada molesto, no importa si repites año o tienes problemas con las materias, estás allí para aprender, ve a tu ritmo.
-Yo me voy a esforzar y lo haré muy bien.
-Lo sé, solo no te preocupes si las cosas no van como quieres, la magia es algo muy difícil y nosotros entenderíamos si...
-¡Sé que puedo!
-Tardaste mucho para aprender a leer Hyperion.
-Los numerosos y las letras se revuelven en mi cabeza, pero se que puedo entrar a Slytherin y pasar a la primera de año, soy un Malfoy.
-Solo cuídate mucho, no hables con extraños y obedece a tu hermano -el mayor lo abrazó y lo besó en la frente-, solo quiero que sepas que no importa lo que pase, si sigues siendo como has sido siempre nosotros estaremos muy orgullosos de ti y siempre de vamos a amar muchísimo.
Los nudillos de Abraxas se volvieron blancos de lo mucho que apretó los puños. Se despidieron de sus padres, subieron al tren, y entraron a un compartimiento dónde solo iba un niño pálido arrinconado leyendo un libro. Entraron de último porque su madre hizo un show su despedida, casi obliga a Hyperion a regresar a casa. Así que no pudieron conseguir su propio compartimiento.
-Me dolió mucho que no crea que yo...
-Solo quieren protegerte Hyperion, y yo también -tomó la mano del menor y la besó- si de verdad quieres hacer esto yo te ayudaré así que no te preocupes les demostraremos lo mal que están -Abraxas se levantó de su lugar y abrió la puerta-. Iré a parar a la señora del carrito antes de que llegue con alguien más para conseguir todos los dulces para ti. Te mereces eso y mas por casi morir asfixiado en el abrazo con madre.
El rubio se fue y dejó a dos chicos completamente solos. Hyperion estaba acostumbrado a la atención y no podía estar en una habitación sin tener como mínimo los ojos de una persona puestos sobre él, y eso es algo que Abraxas olvidó.
-Hola mi nombre es Hyperion Aiden Malfoy -dijo el pequeño aristócrata sentándose justo al lado de el pálido chico de ojos verdes- ¿cuál es tu nombre?
-Tom Marvolo Riddle -contestó Tom desencajado al ver la enorme, dulce y resplandeciente sonrisa que el otro le dedicaba a él-, tu túnica se mueve.
-Es mi amiga -repentinamente una gran serpiente salió atravesando su manga-, Tom te presento a Nagini.
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El Mejor amigo de Tom Riddle
Fanfiction"Tu eres el débil, y nunca sabrás lo que es amor, o a la amistad, y siento lastima por ti" Eso lo había dicho Potter sin saber que en realidad Voldemort entendía perfectamente lo que aquellas palabras significaban.