Ya pasaba el tiempo y Mike no llegaba, el sol ya estaba por meterse.
Salí del agua y fui a donde mi teléfono.
Ya pasaban de las cinco y Mike quedo de llegar hace dos horas y media.
Marque a su celular y me mando directo a buzón.
El cielo se tornó totalmente oscuro, y unas pequeñas gotas de agua cayeron sobre mi rostro.
Tome mis cosas y me fui corriendo a casa.
Al llegar a casa, fui directamente a darme una ducha, sin tan siquiera saludar a mi madre.
Al salir de la ducha, baje las escaleras buscando a mi madre. No estaba.
Marque a su celular y al primer tono contesto:
Mama:
Mia?
Mia:
Mama?
Mama: donde estas hija?
Mia:
Estoy en casa, donde estas tu?
Mama:
Mia, lo que te tengo que decir es muy delicado.
Mia:
Mama, por que te escuchas mormada, que tienes?, donde estas?
Mama:
Mia! Escúchame!. Mike tuvo un accidente.
Mia:
Que?! Que me estas diciendo mama!?
Como que un accidente? Por que?
Mama: al parecer, Mike tuvo el accidente después de hablar contigo.
El teléfono cayó al piso, y yo entre en shock.
En ese momento me sentía tan culpable de lo sucedido.
Me senté en el piso y tome el teléfono
Mama:
Mia, Mike afortunadamente esta fuera de peligro. El ya esta en su cuarto pero...
Mia:
En que hospital están?
Mama:
En el hospital local
Mia:
En el hospital El Arrecife?
Mama:
Si
Mia:
Ahora llego
Colgué el teléfono y tome la bicicleta de mama. Ella nunca la usaba así que no creía que le molestara.
Tarde 27 minutos en llegar al hospital. Entre rápidamente y subí hasta el onceavo piso por las escaleras, puesto que la fila para los elevadores estaba muy llena y en ese momento no podía perder el tiempo.
