Multimedia, Anthony
Me llamo Miranda tengo 18 años soy huérfana de madre, ya que ah muerto en un accidente de automovilístico, soy hija única la consentida de mi papa, mi papa tiene negocios con empresas y algunos algo turbios.
Ah pasado 2 semanas desde que presencie ese horrible suceso que mi mente no se ha borrado y mucho menos la mirada de psicópata de ese chico mientras me miraba y me apuntaba con su cuchillo manchado de sangre. En fin dejo de pensar eso y me levanto voy al baño y comienzo a bañarme al salir comienzo a vestirme colocándome un vestido corto floreados y unas sandalias de tacones después de vestirme comienzo a maquillarme sencillamente.
-Señorita Miranda su papa que abaje a desayunar.
-Dile que un momento abajo por favor.
-Estad bien señorita.
Termine de arreglarme para abajar a desayunar y encontrándome con mi padre esperándome para desayunar, llegue al comedor y salude a mi papa con un beso de buenos días.
-Buenos días papa.
-Buenos días Miranda, hoy llegare tarde a la casa tengo algunas reuniones.
-Estad bien papa.
Terminamos de desayunar y cada quien se levanta de la mesa para hacer sus respectivas actividades diarias, subí de nuevo a mi habitación para buscar mi bolso para salir a dar unas vueltas y si me decido voy para la casa de mi amiga.
Iba caminando por las calles y decidí ir a sentarme en un parque que en algunas veces se la pasaba solo y mejor a si necesitaba pensar y alejarme un poco de la sociedad que pertenecía gracias a mi padre, me senté en unas de sus bancas y saque un libro que mi mama me había regalado de cumpleaños.
-Deseo que este aquí a mi lado apoyándome y haciéndome compañía.
El destino es tan cruel que a veces quisiera haber muerto en ese accidente y no estar en este mundo, solo tengo a mi padre pero su mundo gira alrededor de sus negocios y empresas.
Cuando me disponía a irme unos gritos de desespero se escucharon a lo lejos y en ese instante vienen en mi mente lo sucedido esa tarde, salgo del parque corriendo pero siento que alguien agarra mi cabello haciéndome caer al girarme pude ver que se trataba del mismo chico de esa tarde al ver sus rostro y ese maldito cuchillo comienzo a llorar con desespero.
-Otra vez tú niñita.
-Por favor no me hagas daño te lo suplico.
-Me gusta que me supliquen niñita.
-Que quieres dinero o cualquier cosa que pidas, pero déjame ir.
-De una mocosa como tú lo único que quiero es matarla con mis propias manos.
Veía sus ojos cada vez que hablaba y era como si estuviera hablando con el peor psicópata del mundo, sus ojos, su boca y su respiración agitada hacia que por toda mi piel recorriera un escalofrió.
-Lárgate de aquí, te vuelo a encontrar y será tu última vez que veras este mugroso mundo.
Me levente del sucio pasto y salí corriendo sin tener ningún lugar pensado hacia dónde ir, después de correr llegue a mi casa y subí corriendo las escalera hacia mi cuarto para encerrarme.
-Tengo miedo de volverme a encontrar con ese asesino y que esta vez si me mate.
Después de pensar tanto arreglo algunas cosas para mi clase de mañana en mi nueva universidad, después de terminar abajo para cenar algo ya que mi padre llegara súper tarde de su supuesta reunión de trabajo.
Unas voces se escuchan desde la oficina de mi padre, unas de esas voces era la de mi padre y la otra voz era de la un hombre más joven, me acerco a la puerta de su oficina que estad entre abierta y pude observar de quien se tratara, y era tal como pensé era mi padre hablando con un chico.
-Aquí tienes tu parte Anthony, gracias por tu trabajo.
-Gracias jefe.
-Ya te puedes retirar.
Salí del lugar en donde me encontraba para esconderme en unas de las habitaciones que estaban cerca de la oficina de mi padre, abrí un poco la puerta de la habitación y pude observar que el aun estaba en mi casa pero estaba vez estaba viendo un porta retrato que se encontraba en el pasillo colocado en una mesa al lado de un jarrón de orquídeas mis flores preferidas, el toma mi foto y la observa muy detenidamente, pero un movimiento brusco hace que gire su mirada hacia la habitación en donde me encontraba.
-Hoy es mi peor día tengo a un asesino en mi casa.
Me escondí rápidamente en el baño y espere hasta que él se fuera y a si poder salir de aquí, después de 2 horas salgo y no encontré a nadie en la habitación ni mucho menos por los pasillos de mi casa. Salí de allí y me fui directo a mi habitación para descansar de este maldito día lleno de mala suerte.
Al amanecer miro el reloj y tengo una hora para estar lista eh ir a mi primer día de clase, me levanto y me dirijo al baño, después de bañarme salgo y comienzo a vestirme colocándome un jeans con una blusa, unas botas de corte alto, un abrigo de piel y empiezo a maquillarme al estar lista abajo para desayunar encontrándome con mi padre como todos los días.
-Buenos días Miranda.
-Buenos días papa, a qué hora llegaste anoche.
-Llegue algo tarde, te tengo que decir algo.
-Dime papa, me vas a dar el carro que siempre te he pedido.
-Si Miranda, pero vas a tener tu chofer privado.
-Y de quien se trata papa.
Mi padre se levanta y me toma de la mano guiándome hacia la salida pero antes me venda mis ojos, por dios porque tanto misterio, al llegar mi padre me quita la venda de mis ojos y al ver tal magnitud de sorpresa casi caigo infartada.
-Hija este es tu nuevo carro, el es Anthony tu chofer personal.
-Papa el no por favor, no quiero que sea el mi chofer.
-Tranquila señorita Miranda, nos llevaremos bien.
Mi pesadilla estaba a punto de comenzar teniendo como chofer a un asesino psicópata y lo peor de todo era que mi padre lo conoce y tiene negocios sucios con él, ahora si deseo estar muerta o que me tragara la tierra y que apareciera en el medio del desierto del Sahara prefiero eso antes de tener como chofer a un acecino.
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ENAMORADA DE UN ASESINO
CasualeEstar en el lugar, hora y momento equivocado es algo en lo que te puedes lamentar toda tu vida. Un chico,una chica y un asesinato entre el medio de ellos Diferente tipos de vida ella millonaria, el un fugitivo y un asesino El destino cambiara o se...
