Lady quedo inmóvil, sus ojos completamente abiertos solo veían con asombro la excesiva belleza de la princesa
-Madre! ¡¿Que le pasa?!-Kaisha estaba preocupada y la tomo del brazo para que reaccionara
Mientras tanto...Zayn no dejo de recordar a la extraña mujer ...
▲Flash back▲
-y esto?- le pregunto Zayn mientras besaba sus nudillos
Jenn tenía un precioso anillo de diamantes y oro puro, los diamantes rodeaban todo el anillo, que tenia forma de serpiente...como si esta se le subiera por el dedo.
-es mi anillo de princesa...-respondió ella -lo llevare hasta que me case con Abdul y sea Reina-dijo con una sonrisa
-es precioso...-no podía quitar la mirada de la increíble prenda-puedo verla...
-claro...-saco el anillo de su dedo y lo puso en la mano de Zayn
-dios mio...esto tiene que valer mas que todo el reino de Abdul -dijo bromeando
Jenn rió con fuerza - ni tanto! solo la mitad- siguió ella bromeando
▲Fin del Flash back▲
¡Dios mío! Pero que tonto era, ¿como no lo descubrió antes?, era tan entupido, lo tuvo que saber al momento en que vio sus impactantes e increíbles ojos.
Mas bien algo le decía que era ella, pues todo encajaba, tenia los ojos mas hermosos que existían, su aroma a Jazmín y lavanda era inconfundible, los movimientos que hacia al caminar eran unicos y...el anillo.
Pero si era ella por que no le dijo nada, por que se quedo callada, que demonios le sucedía
- ¿Por que huyes de mi preciosa Jenn? -pregunto como si la tuviera delante de el.
Zayn miró cada rincón de la habitación, aprovecho mientras Melanie tomaba un baño, se sentó en un mueble que había ahí y comenzó a imaginarse cada encuentro.
¿Esa chica lo había embrujado o que? como pudo hacer para que la pensara todo el tiempo que no estuvo junto a ella, e incluso volvió aquí decidió por encontrarla y NINGUNA Mujer lo había llevado hasta aquellos extremo.
Podía escucharla gritar una y otra vez mientras le hacia el amor, podía sentir su tersa piel bajo sus manos... su sabor todavía lo tenia en la boca... la tenia que tener pronto junto a el o enloquecería
Mañana mismo la buscaría, y hablaría con ella, estaba decidido a dejar a Melanie y que ella aceptara vivir con el...no le importaba estados unidos...solo la quería a ella.
Lady tuvo que tomar asiento...y respirar profundo, Kaisha le llevo un poco de agua para que se calmara
- ¡Princesa! Ven aquí ahora por favor- le dijo mas calmada
Jenn estaba en una esquina de la tienda, estaba sentada en una silla apartada de lady, no sabia por que se había puesto así
- ¿Estas segura?-pregunto dudosa
-Si-dijo ella
Jenn dio pasos cortos hasta llegar a lady se paro frente a ella.
-¡Kaisha Cierra todo!-ordeno la señora
La chica obedeció y cerro todo.
Lady hizo que Jenn se arrodillara frente a ella, lady quito con sumo cuidado el velo y dejo de nuevo el rostro de Jenn descubierto.
-Dios mio...-susurro ella mientras le acariciaba el rostro con los pulgares
- ¿Que es tan malo Lady? -pregunto Jenn asustada.
- Princesa, ¿esta conciente de lo que es?- la miro a los ojos
-no se Lady...
-¡Eras la reencarnación de la diosa Aini!...viniste a cambiar el mundo el mundo...
Jenn no podía creerlo! Lo que le decía ella era absurdo.
-¿De que hablas lady...?- se levanto rápido del suelo y la miro extrañada- eso es imposible...
- Si princesa, si lo eres- también se levanto de la silla-dime, ¿quienes son tus padres?
- Tarina y Salâh Mahmûd ...-contesto segura
- Te mintieron princesa-
-¿Que? ¡Usted esta loca! - todo eso le parecía tonto pues nada tenia sentido
-¿No has escuchado la historia de la niña perdida?
Jenn empezó a respirar rápido, y comenzó a recordar la historia...
-Tú eres esa niña perdida...-
-¡Es imposible!-exclamo horrorizada
La historia hablaba de una hermosa niña, hija de la diosa Aini y del dios de la luna...que fue robada por un mortal...la niña al ser traída a la tierra perdería el derecho y el poder divino para volver con su madre, la diosa devastada juro que aquel mortal enloquecería y perdería todo, y a su pequeña hija la dotaría con los mejores poderes para hacer de su presencia en la tierra tan grande como lo era ella en su reino.
-Tu madre murió, tu padre enloqueció y recibiste el desprecio de todas tus hermanas...esta mas que claro princesa-tomo mi cara entre sus manos- esa increíble belleza no es de una mujer mortal, es de diosa.
-No, ya basta- grito desesperada y aparto su rostro de las manos de la señora.
Cayó en el piso de rodillas y comenzó a llorar, había vivido en una mentira toda su vida, ahora entendía todo, como podía arreglar las flores solo con un toque, como sus heridas cerraban con tan solo minutos en abrirse, como jamás sangraba, dominaba serpientes y hasta una ves deseo que algo pasara y le sucedió asi como si nada.
-¿Por qué nadie me dijo algo lady?-dijo destruida en el piso
- No lo se, a lo mejor no sabían-
-¡Claro que sabían!- Exclame furiosa. Un dolor horroroso se alojo un poco mas debajo de sus caderas, y un gruñido de dolor se escapo de sus labios.
Sentía un dolor espantoso que ni ella podía controlar, algo le pasaba a su niño lo sentía
-Ya princea, tranquila, no llore- Lady se puso a su altura y la estrecho contra su pecho -shhh tranquila no llores pequeña...
-Me duele Lady-susurró y apretó fuerte su estomago
-Kaisha, ayúdame a levantarla - Kaisha se movió de donde se encontraba y ayudo a su madre a pasar a Jenn a un sillón que se encontraba ahí.
Jenn comenzó a delirar de dolor, y unos espasmos la invadieron, comenzó a sudar y sentía que cada ves perdía mas fuerzas.
-¡Kaisha! Tráele agua-grito lady y la mucha salio disparada en buscale un poco de agua.
Jenn gritaba desesperada, pero no por el dolor, sabía que algo andaba mal con su bebe y eso la ponía mas ansiosa.
-Madre mía...-susurro lady al ver como el vestido de Jenn se manchaba de rojo justo en su bajo vientre
La Diosa fue perdiendo la noción del tiempo, mientras sentía que su cuerpo comenzaba arder en fiebre y cayo desmayada.
ESTÁS LEYENDO
Baile al pecado
RomanceEsta historia es tan prohibida que quizás no debería contarla, pero las historias fueron hechas para que alguien con agallas lograra contarla sin importar lo prohibidas que fueran.
