capítulo 30

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-¡Apresúrate!- le gritó Abdul para después arrojarla dentro de su vehículo de un solo empujón.
Ella entró sin protestar, ya se sentía sin alma, al saber que todas esas personas que amaba estaban sufriendo por su culpa.

- siéntate derecha!- le exigió y ella le obedeció- y si llegas a intentar algo conmigo te juro le quito la cabeza a tus "amiguitos"

Jenn no decía nada solo se quedaba callada escuchando todo lo que le decía.

-ahora bien,:dime todos tus secretos:- le dijo mas serio

-¿de que hablas?-dijo por fin ella

-vamos no te hagas la tonta, Se perfectamente quien eres y que puedes hacer!

-no se nada - dijo aguantando las lágrimas

-¡no me vengas con eso!- gritó perdiendo la poca cordura que le quedaba. La pegó contra el mueble del auto y con su mano derecha atrapó su vientre y lo apretó con rabia -habla maldita, perra, o te mato la bastardo

-¡No, déjame!- dijo entre gritos al sentir un dolor horrible en donde la lastimaba - déjame en paz, no se nada.
Abdul dejó de lastimarla, pero todavía no estaba convencido, el estaba completamente seguro de que esa maldita bruja ocultaba algo más.

Lo único que hizo Jenn fue llorar todo el camino, todo esto que estaba viviendo era por que solo quería un poco de amor, pero todo terminó peor de lo que se esperaba.

Llegaron al palacio, a Jenn le dio un poco de nostalgia volver a ver el palacio, en donde todo había comenzado, volver al ver las flores que se encontraban en la entrada, aunque estaban marchitas y sin cuidado igual le dio nostalgia verlas

-¡Camina!-bramo y la empujó- te llevaré a ver algo que te gustara mucho -sonrío malicioso.
La tomó bruscamente del cuello y la llevó hasta dentro del palacio a empujones y la hizo bajar hasta los calabozos.

-¡Aquí pasarás el resto de tu vida!-dijo con una sonrisa al enseñarla las asquerosas jaulas

-¿En donde los tienes?- le preguntó sin tomar en cuenta lo que le decía

-¿a tu novio y tus amigas?- ella no le respondió solo lo miro- ¡ah! Pasa por aquí, mi lady - la ironía de sus palabras era demasiado obvia

La subió un piso mas arriba y le señalo una puerta.

-ahí están-señalo- solo podrán salir si cumples lo que prometiste

-quiero verlos-

-bien- dijo tranquilo y busco unas llaves en su bolsillo, las saco y abrió la pesada puerta de acero.

Y en efecto, dentro de otras celdas se encontraban ellos, los tres se le quedaron viendo a Abdul y a Jenn, ella no pudo evitar soltar una lagrima al verlos ahí, todo eso era por su culpa

-no te preocupes preciosa-dijo Abdul al verla tan destruida- ya te dije lo que tenias que hacer para sacarlos

-No le creas nada Jenn-le gritó Zayn desesperado- el no lo hará el mismo lo dijo que cuando aceptaras nos matara a los 4.
Jenn Tragó saliva, Abdul era capaz de eso y mucho mas, ¿pero para que le diría que se casara si igual la iba a matar?

-sólo está paranoico, si los dejaré libre- la miro a los ojos- ¿cuándo te eh fallado?

-libéralos ahora y te prometo lo que quieras-

-¿crees que soy tonto? Si los libero no podré chantajearte-

-vamos, tu y yo sabemos que no intentaría nada ¿adónde podría irme? además me merezco todo lo que me pase de ahora en adelante, pero ellos no tienen culpa de nada-

-me vas hacer llorar - se burlo- ellos se quedan aquí hasta que cumplas.

Jenn giró su rostro para ver a Zayn, el en un susurro le dijo " No lo hagas", pero ella estaba dispuesta, no soportaba el hecho de que personas inocentes estuvieran sufriendo por su culpa.
Pero en todo este tiempo que había pasado ella había madurado mucho, ya no le tenía miedo ni a el ni a nadie y si algo sabía era que sería capaz de dar su vida por las personas que amaba, no se rendiría tan fácil.

Le pidió a Abdul que la dejara solo un minuto con ellos, el aceptó y dejó que ella se acercara

-no lo hagas Jenn-le suplicó el cuando la tuvo en frente- el nos matara de todos modos
Ella no le dijo nada, solo paso sus pulgares por su rostro y quito unas lágrimas que corrían por su mejilla.

Zayn solo podía ver como su penétrate mirada lo veía con tristeza, aquellos ojos grises y verdes que adoraba estaban triste igual que el.

-no temas-dijo ella- volveré te lo prometo-acarició sus labios y se apartó de el para salir de ahí dejándolo con miles de preguntas.

Baile al pecadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora