En todo el camino junto a Abdul, Jenn se la paso imaginándose las tantas formas que tenia para liberarlos. La rabia la consumía viva, al no poder ayudarlos en ese momento.
Abdul La guió hasta una habitación decorada perfectamente como las mil y una noche, abundaba el color Azul coral por todas partes mientras unas extremadamente hermosas telas de Tul decoraban cada rincón de la enorme habitación.
-aquí te prepararas.-dijo Abdul señalándole el interior de la habitación
-para que?- Jenn arrugo la cara y lo miro fijo
-para nuestra boda preciosa.-se acerco a ella para darle un beso pero Jenn corrió la cara
-ya te dije mi condición...
-y yo te dije la mia- respondió el con una sonrisa irónica
-no me casare hasta que...- Abdul la interrumpió
-hasta que los decapite? Te párese?
-dijiste que no le harías daño Jenn comenzó a desesperarse al escuchare eso
-y tu me prometiste matrimonio-
Jenn no quiso discutirle, bajo la mirada resignada
-Bien, así me gusta, ahí dentro están todas las cosas que necesitas para alistarte, no te tardes-
Abdul desapareció dejándola a ella en la habitación, No quería hacerlo, No quería casarse con el pero si eso sacaba a sus amigos de problemas lo haría mil veces.
Empezó a quitar toda su ropa, para tomar un baño, cuando se percato que en una pequeña mesa que se encontraba justo a su derecha, había una bandeja de plata con un vaso y una jarra que contenía aparentemente agua, la jarra también era de plata Así que no podía descifrar lo que estaba dentro, la tomo del mango y hecho un poco del liquido en el vaso
-Vino?- se dijo para si misma extrañada
Con su mano libre tomo el vaso con el liquido y lo acerco hasta sus labios, estaba apunto de tomarlo cuando de repente soltó todo lo que tenia en las manos, estaba horrorizada
Gracias a su increíble "don" para las plantas, pudo olfatear lo que tenia el vino, era una combinación de plantas y aceites, en pocas palabras veneno.
Como podía ser tan malvado para asesinarla ,cualquier Hombre que se atreviera a hacerle daño a una mujer con un niño dentro no merecía vivir
Pero había otra cosa que la había sorprendido aun mas...por primera vez en toda su vida podía ver su reflejo...
La jarra de Plata brillante la reflejaba por completo, un nudo en su estomago se formo al mirar su rostro...de pronto todos sus recuerdos comenzaron a llegar...desde que nació hasta ahora
Flash Back
Aini estaba mas que contenta al tener a su preciosa hija en sus brazos...tan hermosa y resplandeciente como la luna.
La bebe prometía ser la esperanza para el mundo pues...era el lado bueno de Aini, unos increíbles rizos dorados tan brillantes como el sol adornaban el cabello de la pequeña justo como los de su madre
-serás la esperanza par el mundo chiquita-dijo la madre orgullosa de su hermosa pequeña
- te llamare Aasiyah Reina de poderosa dinastía, y Ameera significa líder y hermosa princesa- Aini al nombrarla le regalo aquellos dones...estaba segura de que su hija sabría como aprovecharlos
La madre se quedo con ella toda la noche, no se aparto de su lado hasta que la niña no se quedo dormida, aun así antes de irse le regalo varios dones mas , todos los de ella , los compartió con la pequeña niña y en su manita le coloco una pulserita de oro con su nombre grabado
-descansa princesita - beso su frente y dejo que la pequeña durmiera
Fin Flash Back
Las lagrimas le brotaron de los ojos al recordar eso, miro la mano en donde su madre le había colocado el brazalete y de pronto el brazalete dorado se fue materializando en su muñeca
Y en efecto tenia el nombre grabado, como pudo ser tan tonta para no darse cuenta de lo que era, debió de saber que el regenerar las plantas con solo tocarlas no era algo que todo el mundo podía hacer . Siempre fue tan escéptica e ignorante consigo misma.
También recordó el por que no debía ver nunca su reflejo...si lo hacia recordaba quien era...y eso no era bueno para muchos.
Llena de odio y de venganza por ser tratada como una esclava toda su vida, juró hacer pagar a aquellos que se lo merecían... y comenzaría hoy
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Baile al pecado
CintaEsta historia es tan prohibida que quizás no debería contarla, pero las historias fueron hechas para que alguien con agallas lograra contarla sin importar lo prohibidas que fueran.
