2016.
Ya otro año más que empieza a su lado,
lleno de sorpresas,
momentos y cosas que nos esperan por vivir.
Lo único que espero es que sean a su lado, que sean inolvidables
y que los podamos renombrar de nuevo en unos años,
recordar todo con una sonrisa en la cara o con lágrimas de alegría, tal vez, pero juntos y pudiéndolos vivir de nuevo una y otra vez.
Podría pedir dinero, cosas materiales, y muchas otras cosas que no me servirían para ser feliz, por eso sólo pido poder estar a su lado, no los 366 días del año, que ojalá, pero sí los bastantes como para poder disfrutar de esa sonrisa que me enamora cada día más.
Y darle también gracias a ese 2014 que se hizo historia a partir del día que le conocí. Por que si nos ponemos a pensar, si no fuese por aquel día, nada habría podido ser. Pero el destino o quien quiera que fuese, hizo que nos conociéramos, y aquí estamos.
Que ya son casi dos años desde que le conocí y que espero poder ir sumando años, viéndole haciéndose mayor, que le conocí con apenas 19 años recién cumplidos y ya me va a hacer 21, y todos los que me quedan por ver; e ir viendo dieciocho tras dieciocho con una sonrisa mayor cada uno. Por que sin él, todo esto no podría haber sido.
Gracias Daniel Sanz por todo. Por estar todos y cada uno de mis días, tanto buenos como malos y no dejar que este desastre se derrumbe. Por seguir siendo ese pilar, mi día a día y por seguir demostrando todo.
