Después de meses se volvieron a ver. Se miraron a los ojos sin saber qué hacer, qué decir o en qué dirección correr. De esas tres opciones eligieron la tercera, correr, pero no para alejarse sino para fundirse en un abrazo.
Después de meses se volvieron a ver. Se miraron a los ojos sin saber qué hacer, qué decir o en qué dirección correr. De esas tres opciones eligieron la tercera, correr, pero no para alejarse sino para fundirse en un abrazo.
Donde viven las historias. Descúbrelo ahora