Después de esa mañana llena de recuerdos, pasaron unos días y yo seguía sin hablar con Stacey, teniendo en cuenta que en algunos días más sería su boda. A Ryan y a Brad los había visto en estos días pero no a Stay, Brad me decía que ella no estaba molesta, solo estaba herida, pero por más que ella quisiera pasar los días como si no existiera, no lo permitiría, ese es un tema que teníamos que hablarlo y superarlo en algún momento. Así que esa misma noche me presenté en su apartamento con su pastel favorito que había preparado. Me coloqué frente a la puerta y suspiré tocando el timbre, esperando a que abrieran.-abrió sin preguntar y me miró inexpresiva- ¿Qué haces aquí?
-Vengo en paz, te extraño y lamento mucho no habértelo dicho. -dije agachando la cabeza tímida.
-Pasa, tonta yo también te extraño. -me jaló hacia dentro quitándome el pastel de las manos para poder abrazarme- no debí haber reaccionado así.
-Tenías todo el derecho. -dije abrazándola de vuelta- yo te los quité.
-Ya no hables así. -me consoló- todo estaba bien..además también te necesito.
-Solo para la boda. -dije haciéndome la ofendida con un puchero.
-No, te necesito siempre, eres mi mejor amiga y ya no quiero tenerte lejos. -me besa en la cabeza aún abrazandome.
-sonreí y me alejé para adentrarme al apartamento- entonces, ¿lista para la boda? -solté una risa divertida.
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-Todo está listo para que salgas. -digo entrando en donde Stay se estaba dando los últimos retoques.
-¿Y Brad? -pregunta nerviosa.
-Listo para llevarte a la luna de miel. -dije para tranquilizarla.
La ceremonia había sido fantástica, nos encontrábamos en la fiesta y Stay se había tenido que volver a vestir para las últimas fotos que ella quería de noche. Cuando el camarógrafo nos ubicó, hizo unas tomas perfectas. Eso si me estuve manteniendo alejada de Ryan, debido a que había comenzado a molestarme.
-Bien, necesito una solo con el padrino y la dama de honor. -dijo el camarógrafo.
-Tiene que estar bromeando. -solté un bufido rodando los ojos.
-Anda nena, quiero una foto de ustedes dos. -me alentó Stay sin ayudar en lo absoluto.
-suspiré y me acerqué a Ryan- solo no te pases al tocarme.
-Nunca lo haría. -dijo en tono burlón- pensé que ya éramos amigos.
-Jamás afirmé eso. -dije mientras dejaba que me tomara de la cintura.
-Definitivamente eres más guapa borracha. -al oír el click de la cámara, Ryan ya tenía su mano en mi trasero.
-Suéltame, baboso. -me alejé fulminándolo con la mirada.
-Tienes un trasero criminal. -sonrío coqueto guiñándome el ojo.
-y tu una idiotez enorme. -acomodé mi vestido alejándome de el.
-Las dos cosas son ciertas. -apareció Stay- ahora basta de discutir y hora de despedirse.
-me acerqué a ella y la abracé con todas mis fuerzas- cuando regreses, trae noticias de mi sobrino. -Susurré- diviértete mucho.
-A la orden, de eso me encargo yo. -dijo Brad mientras Stay se ruborizaba- y tu no siempre estés cabreada con Ryan, cuídamelo.
-En los brazos de Had sería eternamente feliz.- se despiden- disfruten de las Bahamas.
-Relájense chicos, tengan un poco de sexo, los vemos en 4 semanas. -se subieron rápidamente al auto alejándose de inmediato.
-Bueno, hora de irse. -saqué las llaves del auto de mi bolso.
-No te vayas tan rápido. -se acerca a mi- ¿Aún sigues cabreada conmigo porque le coquetee a una chica en la despedida de soltera de Stay?
-No. - dije segura- no estoy molesta. -sin prestarle atención.
-Pues me has estado evitando desde esa noche. -dice afirmando.
Y si, tenía razón. Esa noche invité a varías chicas cercanas a Stay y llevé a Ryan por la apuesta. El como siempre coqueteó con todas pero se terminó ligando con la más detestable, Meredith, era amiga de la infancia de Stay y enamorada de Thomas, hizo hasta lo imposible por separarnos y a pesar que Ryan y yo no somos nada, esa arpía era una resbalosa, y por eso me había molestado con Ryan, aunque no lo iba a admitir, pero estaba un poco celosa.
-Ya te dije que no estoy molesta. -fingí una sonrisa retocando mi labial.
-¿O estás celosa? -arqueó una ceja viéndome.
-Ryan, deja las drogas porque te están afectando hasta el punto de hablar estupideces. -reí negando con la cabeza.
-Y entonces, ¿Por qué no me hablas? -dice frustrado.
-Ahora estamos hablando. - dije obvia cruzándome de brazos.
-Eso es a lo que me refiero, quiero ser tu amigo. -hace una mueca mirándome.
-Hace falta mucho para eso. -dije mirándolo a los ojos.
-Ese Thomas tuvo que haber sido muy especial. -dijo tomándome de la cintura y acercándome a él.
-Como no tienes idea. -lo empujé lejos de mi- Si sigues así, ni a conocido llegarás.
-Bien, pero recuerda que una acción en el pasado no define tu futuro. -dice seguro de sus palabras.
-Habló el santo. -rodé los ojos irritada.
-Deja de ser tan arpía. -soltó sin más- ábrete o algo, sexo, amor, amistad o lo que sea.
-Me lo pones fácil, creo que mejor cerrar. -salí corriendo a mi auto.
Al llegar a mi casa me di un buen baño y pensé en lo que Ryan me dijo, desgraciadamente tenía Razon, es tiempo de estar bien en mi vida pero algo era cierto, no iba a buscar mi felicidad con Ryan, Saldré a citas, beberé, comeré, saldré a bailar, ligaré, haré de mi panadería un restaurante. Mundo, prepárate Hadley Stilson está de regreso, y esta vez no piensa ser una chica más, sino que será esa chica con la que los hombres quieran estar y las mujeres causar envidia, Si Ryan decía que era una arpía, me convertiré en una.
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House Doesn't Mean Home.
Teen FictionSinopsis. Mencionan por ahí que todo pasa por una razón. Unos le llaman destino y otros una simple coincidencia. Cuando algo sucede fuera de lo planeado, es difícil aceptar que el rumbo de tu vida cambiará totalmente. Esta historia es una de ellas...