Y habían pasado 3 meses, y desde el momento en que conocí a Sophie, quedé completamente enamorada de ella. Ese era el nombre de la pequeña hija de Brad y Stay. Esa niña era perfecta, claro que tampoco era la única tía, también estaba Ryan. Desde que había dicho que dejara de ser una arpía, logramos llegar un vinculo de tregua, claro que siempre era insoportable, pero con la llegada de Sophie no habíamos tenido tiempo de discutir, ella nos acaparaba todo el tiempo aunque únicamente solo éramos sus padrinos. Esta tarde había una reunión con la familia de Brad en honor a Sophie, así que estaba acompañando a Stay a elegir un vestido, y con solo decir que Stay es la persona más indecisa que he conocido, sabía que sería una mañana larga.-Vamos Stay, solo elige uno y vámonos. -estaba sentada viendo mi teléfono, para distraerme.
-Es que con todos los vestidos me veo gorda. -suelta un bufido.
-¡Por dios!, pero si estás guapísima. -me levanté para darle animos.
-No, necesito ir a un gimnasio, tu estás delgada, quiero ir al que tu vas. -hace un pichero como niña.
-Bien, hagamos algo, tu eliges un vestido ahora y te llevaré al gimnasio para inscribirte, ¿te parece? -dije.
-Trato hecho. -dice dando saltos de felicidad y ella tomó un vestido azul- listo, vamos.
-Primero, pruébatelo, recuerda que Brad me obligó a que te tomara una foto con el vestido que elegirías. -la empujé al vestidor.
-¿Y tu ya tienes vestido? -dijo a través de el, probándoselo.
-Si, Ryan me acompañó a elegirlo. -me apoyé en la pared cansada.
-¿Cómo es que ustedes pasaron de enemigos a consejeros de moda? -salió del vestidor subiéndose el zipper.
-No lo sé, solo sucedió. -me encogí de hombros- a ver déjame ayudarte. -me acerqué a ella.
-movió su cabello a un lado dejándome subirle el cierre- aún no es muy tarde para que estén juntos..
-Oh vamos.. -subí y le amarré el listón- creí que ya habías superado esa manía de vernos juntos.
-Creo que será mi sueño frustrado. -dice sonriendo- cambiando de tema, el día que visite a mi ginecólogo, vi que no tenía anillo. -me ve a través del espejo.
-Si sabes que estás casada y tienes una hermosa bebe, ¿verdad? -dije mirándola con una ceja alzada.
-ríe negando con la cabeza- es para ti, boba.
-Stay, te adoro, pero tienes malos gustos para buscarme citas. -chasqueé los dedos para que se volteara y pudiera peinarla.
-Solo inténtalo, ¿si? -hace un puchero.
-No. -niego con la cabeza- no quiero un Ryan 2.0.
-No lo será, además en ese tiempo no conocía a Ryan del todo, solo di que lo intentarás. -seguía con su puchero.
-Bien. -dije rendida- dame su número. -saqué el teléfono mientras me lo decía- ahora date la vuelta para tomar la foto. -ella al darse vuelta yo apunté la cámara y la tomé.
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Después de una parada en el gimnasio ya nos dirigíamos a su casa. Brad y Ryan se habían quedado al cuidado de Sophie; por una parte, Stay y yo sabíamos que era una mala idea, pero también necesitábamos un tiempo para nosotras. Al llegar a la casa encontramos una sala muy desordenada y no digamos la cocina, que estaba peor.
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House Doesn't Mean Home.
Roman pour AdolescentsSinopsis. Mencionan por ahí que todo pasa por una razón. Unos le llaman destino y otros una simple coincidencia. Cuando algo sucede fuera de lo planeado, es difícil aceptar que el rumbo de tu vida cambiará totalmente. Esta historia es una de ellas...