Parte 10

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Querido tú,
hoy hablé contigo
cuando mi moral estaba hundida entre escombros de moléculas y conocimientos.
Buscaba ese empujón para seguir adelante,
ese que solo tu, y nadie más, sabes darme,
pero me contaste desgracias mas graves que mis simples problemas,
y enseguida supe
que el que necesitaba un abrazo salvavidas
eras tú.
Nadie tiene tanto valor
como para poder permitirse el lujo de destrozarte.
Porque bien sabido es que los tesoros hay que cuidarlos con mimo,
y lo que le han hecho a tu alma, para mí, no tiene perdón.
El derrumbar así los pilares de tu felicidad,
del templo a lo que es una persona con más corazón que pecho.
Nadie merece que riegues sus putas cagadas con tus lágrimas,
ni que por su orgullo tú ahora estés derrumbado,
como las ruinas de Roma,
porque vales tanto como el oro, y mereces que todos te adoren,
por eso llamado "saber estar" que también haces y nos transmites al resto.
Por saber hacer felices hasta a las pobres margaritas marchitas con tu risa.

Por todo ello, querido tú, mereces lo mejor, y pienso estar aquí para dártelo cuando me necesites.

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⏰ Última actualización: Jan 19, 2016 ⏰

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