«El líquido fluye rápidamente por mis venas y entumece mi cuerpo dejando me indefenso, pero es más latente el dolor abrazador que me produce mis heridas y el estúpido siseo de sus palabras, que quiere decir con morir, no concibo como es eso posible. Sinceramente no le creo. Al amanecer finalmente sobreviví lo más difícil, pero al girar mi cabeza pude ver la más repugnante imagen que hubiera podido imaginar, su rostro, fue lo más perturbador de aquel día.»
Jeclahay dormía plácidamente en su cama, era un día de gran importancia, ser invitadas por el rey de Fangaska no era cualquier cosa, sus festejos se caracterizaban por su grandeza y majestuosidad, pero como de costumbre estuvo hasta muy tarde en la biblioteca oculta, la mas misteriosa del castillo.
-levanta te-dijo Cusub, la sirvienta privada de Jeclahay
-que sucede Cusub -dijo Jeclahay estirando sus extremidades
-¿acaso lo haz olvidado? Es el día señalado para la fiesta del rey de fangaska-dijo apurada Cusub
-por supuesto que no, es un evento que he esperado con ansias, lo sabes muy bien
-pues no importa. Lo que sé es que no te queda mucho tiempo para arreglar te, así que empieza pronto-dijo Cusub mientras hacía un gesto simulando enfado.
Jeclahay la apreciaba mucho pero no como a su antigua sirvienta por que más que sirvienta fue su mejor amiga ya que prácticamente crecieron juntas, aun así hablaba mucho con Cusub al fin y al cabo como estar enfadada con la persona que te hace la vida más fácil. Jeclahay sabía la importancia de lucirse en la fiesta, era una oportunidad para estar más cerca a ser la reina de las hojas la "vitae". Es conocido por todos que los de las hojas y los hombres hongos no se llevan entre sí, es una división de hace milenios cuando los dos reinos surgieron del desastre de aquellos tiempos, el que dio origen a la nueva tierra.
Jeclahay se vistió, se peinó, adorno su cabello, afino su voz e hizo todo cuanto pudo para llegar como la mejor de las damiselas.
-haz quedado hermosa-dijo Cusub
-eso espero, no puedo vacilar en estos momentos-dijo tratando de convencerse al mirarse en un gran espejo.
Cusub salio de la habitación, hací que Jeclahay aprovecho para descubrir de entre sus joyas el que fuese un colgante anteriormente. ¿Por que llevar una daga? se dijo dudosa mientras la giraba entre sus manos.
-¡Jeclahay!- dijo Cusub a la vez que abría velozmente la puerta.
-que sucede- dijo nerviosa Jeclahay mientras ocultaba velozmente la daga en su ropaje
-el carruaje esta listo y no haz probado bocado alguno.
-luego estaré rodeada de manjares por centenares no te preocupes-dijo Jeclahay mostrando sus dientes en una sonrisa radiante.
-eso ya lo se, y también se que no te tomaras el tiempo de comer allí también-dijo con mueca seria Cusub.
-estas exagerando, sabes que me portare bien.
-si con eso te refieres a tu fatigosa exageración por ser la mejor...
-y si fuese así, que tiene que ver con tigo-dijo Jeclahay exasperada interrumpiendo a Cusub de inmediato.
-lo lamento solo pretendo ayudar, al fin y al cabo una princesa desnutrida no es competencia, o ¿me equivoco?
-(...)tienes razón, dame un fruto fresco y algo de agua mejorada por favor-dijo Jeclahay mas calmada.
Apresuradamente regreso Cusub con una charola color rojo cobrizo llena de exquisitos frutos y un recipiente de cristal con aquella nutritiva agua a base de infusiones de hiervas secretas las cuales no poseían rastro alguno, vivere.
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Ella Inmortal
General FictionHefrent (Húkefrent bellator mafarkin) es un joven de 19 años que vive en tierra verde un apacible pueblo suburbano lleno de naturaleza y comodidad. una noche Hefrent se encontraba mirando por su ventana y observo una ave muy hermosa e intrigante, de...
