5.-Your boyfriend.

2.4K 176 20
                                        

-Hmmmm.- Dije dándome la vuelta.

-Alisha, despierta.- Dijo la voz de mi odioso vecino.

-No quiero.-

-¿Recuerdas algo de la noche?- Dijo sentándose en la cama, que creo que es de él.

-Recuerdo todo y cuando digo TODO, es TODO.-

-¿Ahora sabes que fuiste patética en el Karaoke?-

Asentí.

-Deberían darme un premio por la más cornuda de todo Nueva York.-

-¡Oh vamos!, solo por una vez que te hayan puesto los cuernos, no mereces un premio.-

-Dios, si tan solo supieras las veces que me los han puesto.-

-Bien, si tú lo dices, ¿cuántas son?-

-Díez.-

-No pueden ser tantas, no mientas.-

-Bueno, ayer eran nueve pero hoy son diez.-

-No te creo.-

-Si me vas a creer, me prestas tu celular.- Asintió y me lo paso.

-¿Qué haces?-

-Haré que me creas, ¿tienes el número de Vanessa?-

-Si.-

-Hola, Cam.-

-Nos soy Cam, soy Alisha.-

-¿Porque me llamas del celular de...-

-Bien, ¿cuántas veces me han puesto los cuernos?-

-Nueve, Alex, Caleb, Troye, Sair, Matthew, Taylor, Gale, Charlie y Keyvan, pero eso ya lo sabes, no sé porque quieres que...-

-Bueno Vanessa apunta a otro en la lista, Robert.-

Y colgué.

Voltee a ver a Cameron y su cara era épica.

-Te lo dije.-

-No puedo creerlo.-

-Yo tampoco lo podía creer.- Bufé.

Me pare de la cama a su cocina.

-Tienes un bonito departamento.- Le dije ya que él caminaba detrás de mí.

-Gracias.-

-¿No tienes nada que comer?-

-Oh lo siento, es que suelo desayunar a fuera, ¿vamos a desayunar?-

-Solo porque muero de hambre y de puto dolor de cabeza.-

-Tu vocabulario.-

-No seas mi madre, aparte aún no conoces mi vocabulario.- Él rió.- Me iré a duchar.- Asintió.- ¿Vienes?- Dije una vez que salí.

-Que imprudente vecina, un día de paz entre los dos y ya se quiere duchar conmigo.-

-No seas idiota, ósea, a mí casa para que no estés esperándome afuera.- Asintió.

•••

-Te vez fatal.- Dijo una vez que estábamos afuera de mi departamento.

-Recuérdame cuando te pedí tu opinión.-

-Ya veo que siempre eres una amargada.-

-Así nací que decirte.-

-Pobre de tus papás.- Dijo cerrando la puerta del ascensor.

-¿A dónde iremos a comer?-

-Vestida así, te llevo a subway y eso es mucho.-

¿QUÉ LE PASA A ESTE IDIOTAAAA?

-Lo veo y no lo creo.-

-Ya tranquilo Fred, lo vas a ver seguido.-

-¡Pero ustedes juntos!- Cameron rió.- ¡Pero si se odian!-

-Aún lo odio.- Me miro mal.

-Ella me odia, yo no la odio, solo es muy molesta.-Rodó los ojos.-Sí nos disculpas iremos a desayunar.- Asintió.

-Por cierto Alis, ¿qué te pasó?-

-Ponerme unos jeans, tennis y un hoddie no es ilegal Frederick.- Bufé sacando a Cam de el edificio.

-¿Caminando?- Me preguntó y asentí.

-¿Qué es lo que más te gusta?-

-¿Gustar de que?- Me miro.

-De los días, ¿cuál es tu parte favorita?-

-¡Cuidado!- Me gritó un chico y en eso un niño en patineta termino arroyandome.

-¡Lo siento señora!- Dijo y salió corriendo.

-¿Estás bien?- Preguntó el morocho levantándome de la mugrosa calle.

-No sé que me duele más, que me haya raspado toda la rodilla o que ese niño me haya dicho señora.-

Juro que la carcajada de este hombre se escuchó por todo Nueva York.

-No es gracioso.- Bufe.

-Si lo es.-

-Ya cállate y entremos.-

-Si señora.-

-Síguele idiota.-

-Tranquila.-

-¡Hola buenos días! Bienvenido a Subway, ¿en qué puedo ayudarle?- Dijo aquella bonita rubia dirigiéndose solo a Cameron,  pero si hablamos de rubias yo soy más bonita.

Rodé los ojos.

-Ayudarnos.- Corregí.

-Si claro ayudarnos.- Dijo dándome una mirada de reojo.

-¿Qué vas a pedir?- Me dijo él estupido que viene conmigo.

-Quiero un número seis.-

-Me das un número seis y...-

-oh, en este momento tenemos un Sandwich que tiene doble jamón, tocino....-

¿Qué se cree esta idiota?

Bufé y me di la vuelta a buscar una mesa dejando que el vecino pague todo.

Tome mi celular y abrí un pequeño juego el cual me entretiene horas y horas.

Han pasado seis minutos y ese idiota no llega que se cree.

-Ya estoy aquí.- Dijo.

-Que bien.- Dije sin quitar la vista de mi celular.

-¿Estás enojada?- Rió bajito.

-No.-

-¿Estás celosa?- Lo mire y tenía una sonrisa burlona en su cara.

-¿Porque habría de estarlo?-

-o mejor dicho, ¿porque no estarlo?-

-No estoy celosa.-

-¡Oh vamos!- Carcajeo.

Idiota.

-La chica empezó a hablar y tú ya sacabas humo por las orejas Ali.- Sonrío.- Olvídalo, tú eres más interesante que ella.-Dijo queriéndome haciendo sonreír y tal vez lo logro un poco.

-¿Y porque lo soy?-

-Porque dime, a quien más de Nueva York le han puesto los cuernos ¡diez veces!-

-¡Cameron!- Se escuchó retumbar en el parlante de el pequeño local.

-La orden.-

-Pues ve.-

-Ve tu, yo pague tú lo recoges.- Rodé los ojos y me pare hasta la estupida caja.

Y la misma chica me está esperando para entregarme mi pedido.

-Oye, lamento lo de hace rato con él chico solo que pensé que eras su hermana, porque si yo estuviera con él jamás me vestiría como tú en este momento.-

¿Y está pendeja que se cree?

-¿De qué hablas?-

-No sabía que ese chico es tu novio.-

That inept?; [c.d.] EDITANDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora