04-07 -➽[FOUR]

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Su mirada.

Tan pura, magistral; tan suave y llenadora. La cual, hace mucho tiempo, se había convertido en uno de los motivos por los que Tae-hyun, se enamoraba cada día un poco más.

Sus rasgos finos y sus precisos movimientos; cautivaban completamente. Todo en él era arte; una obra pura, sensual y rica. Muy rica.

Una persona digna de ser aristócrata.

Era casi imposible quitarle la mirada de encima, y en honor a ello fue que pudieron salir ilesos.

Mientras el joven Beom se encontraba conversando llanamente con otros artistas sobre sus obras en la extensa galería, Taehyun no pudo evitar que no le pasase desapercibido la presencia del mandatario en aquel lugar.

Era extremadamente extraño que se encontrase allí. Quizás si no hubiese sido tan cercano a Beom, no le hubiera parecido raro que se encontrase su padre acompañándolo en un momento tan importante como es el día de la exposición de sus obras, pero, debido a que lo conocía demasiado bien, no pudo evitar la helada sensación que le recorrió en abundancia por todo su cuerpo.

Los espectadores pertenecientes a la aristocracia, apreciaban enormemente las obras de Beom, completamente ajenos de lo que pudiese ocurrir en su entorno. Bellas damas de rosto empolvado y caballeros de la alta sociedad iban a deleitarse y regodearse con el pretexto de instruirse.

Se trataba de una distracción muy apreciada y de la época.

Tae-hyun no pudo esperar más. No se quedaría de brazos cruzados cuando el olor a muerte comenzaba a impregnar todo el lugar.

Ni mucho menos con su pequeño dentro.

Aprovechando que la multitud se encontraba entretenida, tratando de darle un sentido propio a cada cuadro de la galería, guiados por el entusiasta encargado del piso, Kim Seok-jin, el escritor llamó discretamente a Beom-gyu, y sin explicación alguna, se dirigió a paso rápido hacía la salida de emergencias obligándole a salir con él.

— ¡Aléjate, vamos! — ordenó Taehyun— . ¡Escucha esta musiquita, escúchala bien y no la olvides jamás!.

Tic, tic, tic. La melodía de los Jung. El minué de la muerte.

Beom permanecía en silencio. A Tae no le parecería extraño si su amante fuera conocedor de lo que estaba por suceder.

Su chófer los esperaba al volante del Mercedes. Tae-hyun había reservado una habitación en un prestigioso hotel fuera de la ciudad. Pasarían allí la noche y volverían a Pionyang al día siguiente, por la mañana.

Cuando se pusieron en marcha, negros nubarrones se cernían sobre la pequeña ciudad, sepultándola en una fría y húmeda oscuridad.

범죄 slaughter -➽[TG&YB&YK]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora